Articulo original : https://www.medias-presse.info/ou-est-le-remede-aux-maux-de-la-tradition-par-mgr-thomas-daquin-osb/185826/
por Fabien Laurent – 6 de febrero de 2024, Traducido por Elisa Hernández

Donde está el depósito de la fe, allí está la Tradición
La Tradición sufre diversos males, debidos a las divisiones internas y a los ataques externos. Se ve debilitada por la debilidad de sus miembros, lo que amplifica la audacia de sus enemigos.
En primer lugar, ¿dónde se encuentra la Tradición? Se encuentra en la fidelidad al depósito de la fe.
Quien guarda este depósito preserva la Tradición.
Podemos decir: donde está el depósito de la fe, allí está la Tradición.
Pero la Tradición es también la lucha por la fe, una lucha en la que el arzobispo Lefebvre, más que nadie, fue ejemplar.
Así que mantener la Tradición significa luchar como luchó el arzobispo Lefebvre.
San Pablo nos habla de luchar según las reglas; las reglas de la prudencia, tanto como las de la fe. Sin embargo, la prudencia del arzobispo Lefebvre es difícil de imitar. ¿Quién puede reivindicar su prudencia? El arzobispo Lefebvre fue discípulo e imitador de San Pío X.
Ambos son inimitables cuando se trata de liderar la lucha.
¿Quiénes somos nosotros para declararnos discípulos fieles y perfectos de estos dos siervos de Dios? Pero sí sabemos una cosa: ellos son los modelos. Son el remedio doctrinal y prudencial a la crisis que amenaza constantemente a la Tradición.
No debería escandalizarnos ver divisiones, ni en la Sociedad ni en la Resistencia. El arzobispo Lefebvre experimentó dificultades, divisiones y oposición tanto dentro como fuera de la Sociedad. Profesores, sacerdotes amigos, comunidades aliadas, seminaristas, laicos, en todas partes el arzobispo Lefebvre experimentó contradicciones.
No debemos escandalizarnos por la oposición y la división. Sí, nos gustaría librar el buen combate, el combate de nuestra conversión al mismo tiempo que la defensa pública de la fe, como hicieron San Pío X y el arzobispo Lefebvre.
Recojamos su herencia, toda su herencia de lucha contra el modernismo, contra los modernistas y los liberales.
Ellos derrotaron al mundo. Nosotros también lo derrotaremos si actuamos como ellos, con esa humildad de piedad filial que nos impulsa a invocarlos, a estudiarlos, a comprenderlos y a aplicar sus principios de acción en la situación actual.
Este es el remedio que, bajo la protección de Aquella que venció a todas las herejías y herejes, nos dará la victoria y la verdadera unión entre los que dicen formar parte de la Iglesia una, santa, católica, apostólica y perseguida.
+ Arzobispo Tomás de Aquin, OSB
1 de febrero de 2024
Fuente: Monasterio de Santa Cruz, Brasil
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