{"id":589,"date":"2024-01-14T15:51:16","date_gmt":"2024-01-14T21:51:16","guid":{"rendered":"https:\/\/civitas-mexico.com\/?p=589"},"modified":"2024-01-14T15:51:19","modified_gmt":"2024-01-14T21:51:19","slug":"historia-de-un-cristero-el-catorce","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/2024\/01\/14\/historia-de-un-cristero-el-catorce\/","title":{"rendered":"Historia de un Cristero: El Catorce"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Art\u00edculo original : <a href=\"https:\/\/remnantnewspaper.com\/web\/index.php\/articles\/item\/6984-story-of-a-cristero-el-catorce\">https:\/\/remnantnewspaper.com\/web\/index.php\/articles\/item\/6984-story-of-a-cristero-el-catorce<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por Theresa Marie Moreau, Jueves 11 de enero de 2024, Traducido por Elisa Hern\u00e1ndez<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"529\" src=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-9.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-590\" style=\"width:709px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-9.png 940w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-9-300x169.png 300w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-9-768x432.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El pasado\u00a0es un pr\u00f3logo.\u2013 William Shakespeare<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vestido para matar con un traje de charro nuevo, con un pa\u00f1uelo blanco anudado al cuello, el pelo espeso despeinado hacia un lado y los dientes de oro brillando bajo un espeso bigote, el coronel Victoriano \u00abEl Catorce\u00bb Ram\u00edrez L\u00f3pez, alto y fornido, tranquilo y seguro de s\u00ed mismo, despertaba el deseo de las mujeres y la envidia de los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sentado a horcajadas sobre un caballo, se acerc\u00f3 al general Miguel Hern\u00e1ndez Gonz\u00e1lez, mientras las tropas levantaban el campamento en San Juli\u00e1n, prepar\u00e1ndose para el recorrido de 80 kil\u00f3metros hasta Tepatitl\u00e1n de Morelos, Los Altos, los Altos de Jalisco, en M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"717\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-10-717x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-591\" srcset=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-10-717x1024.png 717w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-10-210x300.png 210w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-10-768x1096.png 768w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-10.png 940w\" sizes=\"auto, (max-width: 717px) 100vw, 717px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSer\u00eda bueno que te quedaras aqu\u00ed mientras vamos y volvemos\u00bb, advirti\u00f3 gentilmente el general, aquel d\u00eda de marzo de 1929.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNo. No me quedar\u00e9. Quiero hablar con los jefes\u00bb, respondi\u00f3 Ram\u00edrez &#8211; febril y enfermo &#8211; con voz ronca, apenas capaz de hablar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Marina Casillas tambi\u00e9n le advirti\u00f3: \u00abVictoriano, no te vayas. Tus enemigos est\u00e1n all\u00ed y podr\u00eda pasarte algo malo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No. Siempre optimista, se neg\u00f3 a creer que pudiera ocurrirle algo malo. Simplemente quer\u00eda hablar con aquellos oficiales que le hab\u00edan arrebatado su regimiento y su caballo. Quer\u00eda recuperar a sus leales tropas, los Dragones de El Catorce. Y quer\u00eda recuperar a su semental favorito, El Chamaco, el Chico, robado por el comandante Mario Guadalupe Valdez, el malvado cerebro que hab\u00eda sembrado un camuflado rastro de traici\u00f3n que conducir\u00eda a la traici\u00f3n suprema en la vida de Ram\u00edrez, a s\u00f3lo una semana de cumplir 37 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ram\u00edrez tuvo a una vida de privaciones materiales, pero de riqueza espiritual, a las 9 de la ma\u00f1ana del 23 de marzo de 1892, en el polvoriento pueblecito de El Rinc\u00f3n de Ch\u00e1vez, en las afueras de San Miguel el Alto, situado a una altitud de 1.800 metros, a m\u00e1s de un kil\u00f3metro y medio de las tierras altas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Analfabeto y sin educaci\u00f3n formal, aprendi\u00f3 de memoria las oraciones, ofrendas y acciones de gracias tradicionales de su madre, Bibiana L\u00f3pez Zavala (1864-?). Tambi\u00e9n le ense\u00f1\u00f3 que hab\u00eda sido creado para hacer todo en la vida con alegr\u00eda, por amor a Dios, aunque eso significara sufrir como un m\u00e1rtir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su padre, Carlos Ram\u00edrez (1861-?), agricultor de subsistencia, apenas produc\u00eda lo suficiente para que la familia subsistiera, lo que dejaba poco para vender, y desde luego no lo suficiente para ropa o zapatos para sus cinco hijos: Francisca (1881-?), Pedro (1886-?), Vicente (1889-?), Victoriano y Paulina (1894-?), fruto leg\u00edtimo del matrimonio del 7 de abril de 1880.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un d\u00eda, el granjero aterr\u00f3 a su hijo menor: \u00abTe vas a ocupar de los animales, y tendr\u00e1s que empezar ma\u00f1ana en la ma\u00f1ana, \u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la edad de 8 a\u00f1os, Victoriano deb\u00eda ayudar a la familia trabajando en el rancho Buenavista, propiedad de Andr\u00e9s Lozano, un hombre culto y muy apreciado, con un estimable t\u00edtulo acad\u00e9mico de licenciado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Buscando a su madre, le suplic\u00f3: \u00abDile a mi padre que no voy a ocuparme de ellos, porque tengo miedo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abS\u00ed, tienes que ir. Llevar\u00e1s tu escopeta para defenderte de cualquier peligro. Es un compromiso que tu padre adquiri\u00f3 con los jefes, y tendr\u00e1s que cumplirlo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abPero camino descalza, y hay muchas espinas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"714\" src=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-11.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-592\" srcset=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-11.png 940w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-11-300x228.png 300w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-11-768x583.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSi no lo haces, tu padre y tus hermanos no podr\u00e1n sembrar su tierra. Ma\u00f1ana tendr\u00e1s que ir, sin ninguna excusa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la ma\u00f1ana siguiente, y cada d\u00eda despu\u00e9s, recorri\u00f3 m\u00e1s de ocho kil\u00f3metros con el ganado. Para vestirse llevaba harapos: pantalones cortos de algod\u00f3n y una simple camisa. Sin zapatos, las temidas espinas le apu\u00f1alaban los pies en verano, y en invierno la escarcha le entumec\u00eda los dedos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A\u00fan ni\u00f1o, cada ma\u00f1ana dudaba y ten\u00eda miedo de salir por la puerta de la casa para alcanzar al ganado que pastaba. Para animarle, su madre agitaba la mano sobre \u00e9l con la Se\u00f1al de la Cruz, para protegerle de los animales salvajes, y cuando llegaba a casa por la noche, le saludaba con un beso para alimentar su coraz\u00f3n y comida para nutrir su cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para protegerse, siempre llevaba consigo su escopeta. A\u00fan peque\u00f1o, hab\u00eda aprendido a alinear un blanco y apretar lentamente el gatillo, a imitaci\u00f3n de sus hermanos, observ\u00e1ndoles y estudi\u00e1ndoles mientras disparaban a animales salvajes para llenar la escasa mesa de la cena.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su habilidad innata y su talento entrenado llamaron la atenci\u00f3n del propietario del rancho, Lozano, que se dio cuenta de que su joven pastor de ganado destacaba en el tiro. Hombre generoso, no s\u00f3lo compr\u00f3 una carabina 30-30, rifle de palanca con un ca\u00f1\u00f3n m\u00e1s corto, del tama\u00f1o de un ni\u00f1o, sino que tambi\u00e9n derroch\u00f3 en un estuche con un interior de felpa para guardar el arma. Un regalo tan extravagante, el chico nunca hab\u00eda recibido ni visto nada tan bonito, tan caro. Estaba completamente anonadado.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>Bes\u00f3 la mano de su madre y la de su padre, y sali\u00f3 por la puerta hacia su futuro.<\/strong><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los 10 a\u00f1os hizo la Primera Comuni\u00f3n, pero, a diferencia de los dem\u00e1s ni\u00f1os que ten\u00edan la comodidad de arrodillarse en el <em>prie-Dieu<\/em> (el reclinatorio), \u00e9l tuvo que arrodillarse en el suelo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00bfTe gust\u00f3?\u00bb, le pregunt\u00f3 su madre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abS\u00ed, mucho, pero \u00bfpor qu\u00e9, mam\u00e1, no me pusieron como a los otros ni\u00f1os? No eran como yo. Yo estaba en el suelo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abT\u00fa, tus padrinos y tus padres somos pobres, y por eso no tuviste un <em>prie-Dieu<\/em>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abPero mam\u00e1, si somos pobres, \u00bfle caemos bien a Dios?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abS\u00ed, Dios es el \u00fanico que no discrimina a sus hijos. Los pobres y los ricos van al cielo, s\u00ed, pero s\u00f3lo si guardamos los Santos Mandamientos de la Ley de Dios y de la Santa Madre Iglesia Apost\u00f3lica y Romana.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De naturaleza alegre y amable, siempre sonriente y simp\u00e1tico, siempre atento y amable con los dem\u00e1s, nunca se resinti\u00f3 ni envidi\u00f3 a nadie por tener m\u00e1s que \u00e9l. Ya de ni\u00f1o comprend\u00eda y aceptaba su situaci\u00f3n en la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los 13 a\u00f1os, su padre lo llev\u00f3 a arrear ganado y le ense\u00f1\u00f3 a manejar el arado. Cuando no trabajaba como boyero detr\u00e1s de los bueyes de yunta, se pon\u00eda su rifle 30-30 al hombro y apoyaba la mejilla en la culata de madera. Respirando suavemente, se manten\u00eda firme, alineaba las miras trasera y delantera y apretaba suavemente el gatillo. Con constantes pr\u00e1cticas de tiro, su punter\u00eda se hizo imbatible. Sus cacer\u00edas, exitosas. Ambicioso y trabajador, lo que su familia no com\u00eda ni utilizaba, lo llevaba a San Miguel el Alto, donde ganaba dinero extra vendiendo la carne de venado y las suaves y lujosas pieles de venado y coyote para comprar comida para la familia. A veces, derrochaba en ropa para \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pas\u00f3 sus a\u00f1os de juventud felizmente en casa con su familia, pero cuando entr\u00f3 en la edad adulta, quiso mejorar no s\u00f3lo su vida, sino la de sus padres, hermanos y hermanas. Sus amigos le describieron el norte, un mundo donde abundaban los trabajos y donde pod\u00eda ganar mucho dinero. Planearon irse y lo invitaron a acompa\u00f1arlos. A los 22 a\u00f1os, decidi\u00f3 marcharse. Su plan: Ir al norte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una ma\u00f1ana temprano, antes de que saliera el sol, sus amigos llegaron a casa de los Ram\u00edrez. Era hora de partir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La noticia desol\u00f3 a su madre enferma, que lo jal\u00f3 para acercarlo a ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abPonte de rodillas, para que pueda darte una bendici\u00f3n\u00bb, dijo sollozando. \u00abHijo m\u00edo, ha llegado el momento. Coge tu ropa y vete. Tus amigos te est\u00e1n esperando. Que Dios te bendiga, y que te guarde y cuide en ese pa\u00eds extranjero, donde dicen que es muy f\u00e1cil protestar contra Su religi\u00f3n. S\u00e9 fuerte hijo, y no lo hagas nunca. Recuerda c\u00f3mo te he educado desde que eras un ni\u00f1o, rezando tus oraciones. Todo esto me ha costado trabajo. No lo pierdas por dinero. Si corres alg\u00fan peligro, acu\u00e9rdate de tu madre, que, aunque andrajosa, no podr\u00e1s hallar otro cari\u00f1o tan sincero y verdadero que habla el coraz\u00f3n y no los hechos.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bes\u00f3 la mano de su madre y la de su padre, y sali\u00f3 por la puerta hacia su futuro. El 2 de octubre de 1914, bajo una luna gibosa creciente casi llena, cruz\u00f3 la frontera desde Ju\u00e1rez, en el estado de Chihuahua, hasta la ciudad fronteriza de El Paso, Texas. Llev\u00f3 todo el dinero que hab\u00eda ahorrar: $5.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Veinte d\u00edas despu\u00e9s, lleg\u00f3 a casa de los Ram\u00edrez una carta con matasellos del pa\u00eds protestante:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abMam\u00e1, no te imajinas lo que he sufrido como tu bien lo sabes no se leer, todos se emigraron y yo tuve que pasar de contrabando no se imaginan lo que he sufrido, dur\u00e9 muchos d\u00edas por desiertos y sierras que creia que alguna fiera iba a poner fin a mi vida, aparte de las hambres y las sedes que pas\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No te escibo mas porque de favor me escriberon estas letras y hasta la proxima yo les dire si tengo trabajo o no.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su hijo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">V.R.L. A Dios.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Continuaron intercambi\u00e1ndose cartas. Su madre siempre preguntaba cu\u00e1ndo volver\u00eda a verlo, y \u00e9l ahorraba el dinero que pod\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, envi\u00f3 una carta a casa que revelaba la fecha del gran d\u00eda, pero cuando no lleg\u00f3 ni cruz\u00f3 la puerta, su madre sufr\u00eda. Y \u00e9l tambi\u00e9n. A\u00f1oraba su hogar. Echaba de menos a su familia tanto como ellos a \u00e9l. Despu\u00e9s de un a\u00f1o y medio regrez\u00f3 a su casa, donde encontr\u00f3 a su madre en su lecho de muerte, compartiendo su \u00faltimo deseo: que sus seres queridos vivieran como Cat\u00f3licos.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>Cuando todos yac\u00edan tendidos en el suelo empapado de sangre, reuni\u00f3 y empaquet\u00f3 los 14 fusiles de los fallecidos y se los envi\u00f3 a su t\u00edo Chema con un mensaje: \u00abNo env\u00edes una partida de b\u00fasqueda con tan pocos hombres\u00bb. Cuenta la leyenda que as\u00ed fue como el h\u00e9roe se gan\u00f3 el apodo de El Catorce, y \u00e9se es s\u00f3lo un relato de muchos.<\/strong><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras el funeral de su madre, encontr\u00f3 trabajo como capataz para Don Luis Alcal\u00e1, en el rancho La Sarteneja, entre Bel\u00e9n y Buenavista, en San Miguel el Alto. Una de sus tareas consist\u00eda en enfrentarse a los presuntos ladrones que trabajaban en el rancho, cosa que hac\u00eda a menudo y sol\u00eda darles el mismo ultim\u00e1tum: o dejaban de robar, se iban o mor\u00edan. Pero como era tan blando de coraz\u00f3n, nada cambiaba realmente. Nadie dej\u00f3 de robar, nadie se march\u00f3 y nadie muri\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n se cas\u00f3. Los registros eclesi\u00e1sticos muestran que, a los 24 a\u00f1os, se cas\u00f3 con Crescencia Mac\u00edas Padilla, una belleza de 17 a\u00f1os, nacida en 1899, en el mismo pueblo que Ram\u00edrez, El Rinc\u00f3n de Ch\u00e1vez. El padre Benito A. Retolaza ofici\u00f3 el matrimonio, el 17 de junio de 1916. Pero la joven novia, junto con un hijo, sufri\u00f3 una muerte prematura en Durango.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ram\u00edrez acab\u00f3 estableci\u00e9ndose con Dolores Guti\u00e9rrez, una mujer dura y en\u00e9rgica cuya familia tambi\u00e9n era de El Rinc\u00f3n de Ch\u00e1vez. Pronto tuvo una hija, Natalia Ram\u00edrez Guti\u00e9rrez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero los problemas se coc\u00edan a fuego lento en M\u00e9xico, que hab\u00eda sufrido durante mucho tiempo problemas sociales causados por la cadena de reg\u00edmenes socialistas derrocados que oprim\u00edan a la Iglesia y fomentaban la malevolencia, las fechor\u00edas y el comportamiento inmoral de la parte anticlerical y anticat\u00f3lica de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cat\u00f3lico devoto, Ram\u00edrez siempre estuvo del lado de la Iglesia y sent\u00eda un gran respeto por los sacerdotes, los padrecitos, como \u00e9l los llamaba, que sufr\u00edan una feroz persecuci\u00f3n, acelerada desde la Revoluci\u00f3n Mexicana (1910-1920). Asist\u00eda reverentemente a misa. Cuando las campanas repicaban al mediod\u00eda para la oraci\u00f3n del \u00c1ngelus, se quitaba humildemente el sombrero e inclinaba la cabeza. Y al pasar por una iglesia, de nuevo se quitaba el sombrero por respeto al Sant\u00edsimo Sacramento dentro del Sagrario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debido a sus pr\u00e1cticas y creencias religiosas, empez\u00f3 a recibir la atenci\u00f3n no deseada de la acordada de San Miguel el Alto, unos malhechores financiados por pol\u00edticos locales corruptos para aterrorizar a los fieles residentes cat\u00f3licos. Por desgracia, uno de esos pol\u00edticos corruptos era su propio t\u00edo, Jos\u00e9 Mar\u00eda \u00abChema\u00bb L\u00f3pez, alcalde de San Miguel el Alto, que daba \u00f3rdenes a la \u201cCordada\u201d, una banda de delincuentes formada por hombres degenerados y codiciosos respaldados por el r\u00e9gimen. Por dinero, por favores o porque s\u00ed, realizaban cualquier acto brutal que les ordenaran las autoridades. A menudo acosaban a Ram\u00edrez, lo buscaban, lo amenazaban, pero nunca se acercaban demasiado, porque sab\u00edan que era valiente, brillante y un excelente tirador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abPor ah\u00ed dicen que mi t\u00edo Chema me quiere agarrar con su \u201cCordada\u201d, qu\u00e9 me hace, yo nade le he hecho ni le tengo miedo ni a \u00e9l ni a toda su \u201cCordada\u201d junta\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante, decidi\u00f3 trasladar a su peque\u00f1a familia de San Miguel el Alto a Santa Mar\u00eda del Valle, a unos 12 km; sin embargo, el acoso continu\u00f3, sobre todo la difusi\u00f3n de rumores viciosos y falsos. A pesar de las calumnias, con su talante tranquilo y su fe inquebrantable en que Dios y la Virgen de Guadalupe cuidar\u00edan de \u00e9l, pasara lo que pasara, no tem\u00eda ni a la \u201cCordada\u201d ni a su t\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero su t\u00edo siempre estaba maquinando, y tram\u00f3 tender una trampa a su sobrino y hacer que lo apresaran o lo mataran a tiros en las carreras de caballos de Santa Mar\u00eda del Valle. Aquel d\u00eda, mientras su t\u00edo permanec\u00eda a buen recaudo, sus secuaces acudieron a las carreras de caballos, buscando a Ram\u00edrez. Uno de los malhechores, apodado el Pulgo, se tambaleaba, borracho y beligerante, y cuando tropez\u00f3 con Ram\u00edrez, sac\u00f3 su pistola y se puso a agitarla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00a1Mira, Pulgo, no te acerques, \u00a1porque te mato!\u00bb. Ram\u00edrez repiti\u00f3 y repiti\u00f3, hasta que no tuvo m\u00e1s remedio y dispar\u00f3 mortalmente al Pulgo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ram\u00edrez escap\u00f3 al cercano Cerro del \u00c1guila, donde se escondi\u00f3 en un parapeto natural entre acantilados y un barranco. Cuando su t\u00edo se enter\u00f3 de su paradero, envi\u00f3 a 14 hombres armados para capturarle; sin embargo, fue m\u00e1s listo que su t\u00edo. A medida que se acercaban los pistoleros, como ten\u00eda una punter\u00eda excelente, los fue eliminando uno a uno, hasta que hiri\u00f3 mortalmente a los catorce. Cuando todos yac\u00edan tendidos en el suelo empapado de sangre, recogi\u00f3 y empaquet\u00f3 los 14 rifles de los fallecidos y se los envi\u00f3 a su t\u00edo Chema con un mensaje: \u00abNo env\u00edes una partida de b\u00fasqueda con tan pocos hombres\u00bb. Cuenta la leyenda que as\u00ed fue como el h\u00e9roe se gan\u00f3 el apodo de El Catorce, y \u00e9se es s\u00f3lo un relato de muchos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El t\u00edo Chema no fue el \u00fanico que le traicion\u00f3. Alguien muy cercano: la madre de su hija.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>Angustiado por la nueva traici\u00f3n de su mujer y por la traici\u00f3n cr\u00f3nica de su t\u00edo, caminaba por las calles, desolado pero animado por los lugare\u00f1os que le rodeaban con amabilidad y compasi\u00f3n, una reciprocidad de la amabilidad y compasi\u00f3n que siempre hab\u00eda mostrado a todos.<\/strong><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hambrienta de hombres y autoindulgente, Dolores se enamor\u00f3 de otro hombre, y cada vez que Ram\u00edrez hu\u00eda de su casa para evitar problemas con la \u201cCordada\u201d, hac\u00eda que su amante la visitara d\u00eda y noche.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un d\u00eda ella sac\u00f3 una pistola, lo agarr\u00f3 de la mano y le dijo: \u00a1ahora me llevas! \u00a1Oh si no me llevas te acuso con Victoriano que t\u00fa me quer\u00edas llevar a fuerzas! \u00a1t\u00fa sabr\u00e1s lo que haces!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">R\u00e1pidamente, cogi\u00f3 algo de ropa y los dos huyeron de Santa Mar\u00eda del Valle hacia el estado de Guanajuato, abandonando a su hija peque\u00f1a, Natalia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando Ram\u00edrez regres\u00f3 a la casa de dos plantas que hab\u00edan alquilado a Jes\u00fas Gonz\u00e1lez Mart\u00edn, encontr\u00f3 a su ni\u00f1a, que entonces s\u00f3lo ten\u00eda unos 8 \u00f3 9 a\u00f1os, sola, sollozando, preguntando por su madre. Consternado al ver a su hija tan angustiada, pregunt\u00f3 en casa de los vecinos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Angustiado por la nueva traici\u00f3n a su esposa y por la traici\u00f3n cr\u00f3nica de su t\u00edo, caminaba por las calles, devastado pero animado por los lugare\u00f1os que le rodeaban con amabilidad y compasi\u00f3n, una reciprocidad de la amabilidad y compasi\u00f3n que siempre hab\u00eda mostrado a todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras dejar a Natalia en un lugar seguro, mont\u00f3 en su caballo y sali\u00f3 de la ciudad al galope, en direcci\u00f3n Este, tras la pista de los amantes, no tanto por Dolores, sino por compasi\u00f3n a su hija, que necesitaba a su madre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al llegar a San Francisco del Rinc\u00f3n, se empez\u00f3 a informar, a preguntar en los hoteles y casas de hu\u00e9spedes dando pronto con ellos y encontr\u00e1ndolos juntos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al verlo se hicieron los muertos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00a1Vamos!\u00bb, dijo a su mujer y luego se dirigi\u00f3 a su amante: \u00bb \u00bfQu\u00e9 esperas t\u00fa porque no te vas? \u00a1T\u00fa no tienes la culpa! Porque en estos cazos no es culpa del hombre sino de la mujer, porque ya m\u00e1s o menos s\u00e9 lo que tengo dijo Victoriano\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los dos volvieron a casa para que atendiera a su hija.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"521\" height=\"521\" src=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-12.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-593\" srcset=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-12.png 521w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-12-300x300.png 300w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-12-150x150.png 150w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-12-400x400.png 400w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-12-45x45.png 45w\" sizes=\"auto, (max-width: 521px) 100vw, 521px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La agitaci\u00f3n en el hogar reflej\u00f3 la agitaci\u00f3n en la naci\u00f3n, con el ascenso pol\u00edtico de Plutarco El\u00edas Calles (1877-1945) a la presidencia de M\u00e9xico, en 1924. El jefe de Estado plane\u00f3 grandes acciones contra la Iglesia. Su plan: Cerrar iglesias. Implantar escuelas laicas. Implantar la inmoralidad. Instalar el socialismo. Acabar con el catolicismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero los cat\u00f3licos tambi\u00e9n ten\u00edan una estratagema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando el padre Jos\u00e9 Harculano Moreno &#8211; p\u00e1rroco de Santa Mar\u00eda del Valle &#8211; recibi\u00f3 noticias de sus superiores sobre las intenciones de Calles, abri\u00f3 inmediatamente secciones locales de dos grupos nacionales: la Asociaci\u00f3n de Trabajadores y la Asociaci\u00f3n Cat\u00f3lica de la Juventud Mexicana (la ACJM).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras las fuerzas gubernamentales intensificaban los ataques contra los fieles y sus iglesias, para poner de su parte y evitar el derramamiento de sangre en la defensa de la Iglesia contra el r\u00e9gimen socialista, el sacerdote reuni\u00f3 a los miembros &#8211; campesinos y \u00e9lite &#8211; y organiz\u00f3 reuniones con la mayor frecuencia posible, en cualquier lugar: casas particulares, aulas, incluso en la calle.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>Uno a uno, cada uno se pon\u00eda en pie y respond\u00eda c\u00f3mo acabar con las malas intenciones de Calles. Algunos dec\u00edan penitencia y oraciones. Otros dijeron sacrificios. Otros dijeron armas. Cuando le lleg\u00f3 el turno a Ram\u00edrez, se puso en pie y dijo: \u00abNo hay otra respuesta que darles en la cabeza\u00bb.<\/strong><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ram\u00edrez se uni\u00f3 sin vacilar a las reuniones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una reuni\u00f3n especialmente conmovedora, en junio de 1925, el sacerdote pidi\u00f3 a los presentes que respondieran a la siguiente pregunta:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00bfQu\u00e9 se debe utilizar para defender la religi\u00f3n? \u00bfLa penitencia? \u00bfEl sacrificio? \u00bfLas armas?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno a uno, cada uno se puso en pie y respondi\u00f3 c\u00f3mo acabar con las malas intenciones de Calles. Algunos dijeron penitencia y oraciones. Otros dijeron sacrificio. Otros dijeron armas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando le lleg\u00f3 el turno a Ram\u00edrez, se puso en pie y dijo, con su voz de cadencia lenta y suave a la vez: \u00abNo hay otra respuesta que darles en la cabeza\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Inmediatamente el sacerdote le reprendi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abComo t\u00fa no est\u00e1s en paz, quieres ponerlo todo en movimiento. Eres un tonto por no pensar en otras cosas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Humillado, Ram\u00edrez, que nunca guardaba rencor a nadie, se qued\u00f3 escuchando, avergonzado por haber ofendido al sacerdote, y, despu\u00e9s de la reuni\u00f3n, reflexion\u00f3 sobre lo que le hab\u00edan dicho. Acosado sin tregua, perseguido, durante a\u00f1os por los te\u00f3fobos &#8211; el T\u00edo Chema y sus malhechores -, sab\u00eda que lo mismo les ocurr\u00eda a otros innumerables cat\u00f3licos en todo M\u00e9xico, donde hab\u00edan estallado numerosas manifestaciones de quienes expresaban su oposici\u00f3n a los despiadados ataques contra sacerdotes y fieles y al cierre de escuelas e iglesias cat\u00f3licas. Las protestas se saldaron con muertos y aumentaron el odio de Calles hacia la Iglesia y de los cat\u00f3licos hacia Calles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ram\u00edrez sinti\u00f3 la llamada, la vocaci\u00f3n, de ayudar a defender a los fieles indefensos contra la persecuci\u00f3n religiosa. Pero, \u00bfc\u00f3mo? Con el don que le hab\u00eda dado Dios: una excelente punter\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los encuentros con el sacerdote y los fieles continuaron. En una reuni\u00f3n en el rancho Agritos, en diciembre de 1926, asistieron adinerados lugare\u00f1os que donaron $2000.00 pesos para apoyar a los Cristeros &#8211; el ej\u00e9rcito voluntario de soldados irregulares reci\u00e9n formado, contrarrevolucionarios que luchaban contra el gobierno revolucionario y ateo. Con gran aplomo, el sacerdote entreg\u00f3 el dinero a Ram\u00edrez y prometi\u00f3 que le seguir\u00edan m\u00e1s para su lucha contra las fuerzas anticristianas.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>El sacerdote bendijo a todos y luego entreg\u00f3 una bandera cristera &#8211; con la Virgen de Guadalupe &#8211; a Ram\u00edrez, que se envolvi\u00f3 el cuerpo con la tela, mientras siete hombres se un\u00edan a \u00e9l, arrodill\u00e1ndose para honrar el estandarte y jurando defender a Cristo y a Su Esposa, la Iglesia.<\/strong><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al final de la velada, despu\u00e9s de que los presentes se arrodillaran y ofrecieran oraciones de acci\u00f3n de gracias, el sacerdote bendijo a todos y luego entreg\u00f3 una bandera cristera &#8211; con la Virgen de Guadalupe &#8211; a Ram\u00edrez, que se envolvi\u00f3 el cuerpo con el pa\u00f1o, mientras siete hombres se un\u00edan a \u00e9l, arrodill\u00e1ndose para honrar el estandarte y jurando defender a Cristo y a Su Esposa, la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abMorir antes que negar a Cristo Rey, sin temer al martirio ni a la muerte, venga de la forma que venga\u00bb, dijo Ram\u00edrez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00a1Viva Cristo Rey y la Virgen de Guadalupe!\u00bb gritaron los presentes, con l\u00e1grimas en los ojos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abVamos a dar unos tiros en defensa de Dios y de su Iglesia, y \u00c9l nos va a ayudar\u00bb, anunci\u00f3 Ram\u00edrez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A continuaci\u00f3n, en procesi\u00f3n, los feligreses rezaron y cantaron camino de la ciudad, a la que llegaron sobre las 5 de la tarde. El sacerdote detuvo al grupo a unos 18 metros de la iglesia cat\u00f3lica de Santa Mar\u00eda del Valle, porque la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica de M\u00e9xico hab\u00eda ordenado a todo el clero que desalojara todas las iglesias a partir del 30 de julio de 1926, en protesta por la reci\u00e9n promulgada, anticat\u00f3lica y sonora Ley de Reforma del C\u00f3digo Penal, com\u00fanmente llamada Ley Calles, que entrar\u00eda en vigor el 31 de julio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de que los feligreses se arrodillaran y ofrecieran el rosario para que Dios salvara a todos de la guerra y del derramamiento de sangre, el sacerdote habl\u00f3 del odio de Calles y del presidente hacia la fe, hacia los fieles y, especialmente, hacia el clero, que segu\u00eda viviendo su vocaci\u00f3n y ofreciendo los Sacramentos a su propio riesgo, bajo tierra, en las catacumbas modernas. Los que estaban vinculados por los votos y la lealtad al Papa P\u00edo XI (Ambrogio Damiano Achille Ratti, 1857-1939) se enfrentaban a la persecuci\u00f3n en el mejor de los casos, a la ejecuci\u00f3n en el peor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNom\u00e1s esperamos \u00f3rdenes del Papa! \u00a1Uds. Se quedaran solos sin quien los absuelva a la hora de la muerte!&nbsp; No les queda m\u00e1s que hacer una confesi\u00f3n espiritual y comulgar para que Dios los lleve al Cielo. Mientras tanto, esperaremos a ver si esto se arregla, para que los sacerdotes podamos volver a nuestros pueblos a oficiar libremente. Otros encargos les voy a hacer yo.&nbsp;Que no desmayen; \u00a1Adelante! Para luchar por la cauza y por \u00a1Cristo Rey!<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>As\u00ed es como deben saludarse: Di: &#8216;\u00a1Viva Cristo Rey!&#8217; y contestar: &#8216;\u00a1Qu\u00e9 Viva!&#8217; cueste lo que cueste.<\/strong><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos los hogares cat\u00f3licos deven llevar escrita en las puertas de sus casas una tablita que diga: \u00a1Viva Cristo Rey! Y as\u00ed es como deber\u00edan saludarse: &#8216;\u00a1Viva Cristo Rey!&#8217; y contestar: &#8216;\u00a1Qu\u00e9 Viva!&#8217; cueste lo que cueste\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abTodo esto se los lo digo porque, esta noche, voy a esconderme, porque es peligroso ser sacerdote. El 30 de julio de 1926 fue el \u00faltimo d\u00eda que hubo culto p\u00fablico. Hace 5 meses y todo v\u00e1 de peor a peor y tengo que irme inmediatamante porque realmente tengo miedo. As\u00ed es que, con esto, les doy mi despedida. Ni s\u00e9 a d\u00f3nde ir\u00e9. A ver si puedo defender mi vida\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pidiendo las \u00faltimas bendiciones, sus feligreses se agolparon a su alrededor durante varias horas. A las 9 de la noche, todos se despidieron por \u00faltima vez, y el sacerdote parti\u00f3 en secreto, disfrazado de arriero con una gran barba, cargado con una maleta llena de ropa campesina. Se dirigi\u00f3 a Le\u00f3n, en el estado de Guanajuato. All\u00ed recibi\u00f3 alojamiento, clandestino &#8211; literal y figuradamente &#8211; y aunque inc\u00f3modo y h\u00famedo, era seguro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El domingo 2 de enero de 1927, Ram\u00edrez ensill\u00f3 su montura favorita, El Chamaco, y se uni\u00f3 al general Miguel Hern\u00e1ndez Gonz\u00e1lez (1878-1934) y a 60 compa\u00f1eros soldados. Ser\u00eda una de las primeras batallas de Ram\u00edrez, y ten\u00eda importancia. A las 6 de esa ma\u00f1ana, entraron al galope en la plaza de San Miguel el Alto e iniciaron un tiroteo contra el alcalde corrupto, el mism\u00edsimo t\u00edo Chema de Ram\u00edrez; su hijo, Miguel, encargado de eliminar toda religi\u00f3n de las escuelas; y la \u201cCordada\u201d. Todos hab\u00edan atacado a los fieles cat\u00f3licos, impulsando la agenda socialista del r\u00e9gimen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A las 5 de la tarde del d\u00eda siguiente, los sitiados se rindieron, los cristeros obligaron a las autoridades de la escuela a marcharse, y el T\u00edo Chema incluso se comprometi\u00f3 a no volver jam\u00e1s, pero al ser deshonesto y deshonroso, por supuesto, falt\u00f3 a su palabra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la semana siguiente, el 10 de enero, Hern\u00e1ndez y Ram\u00edrez volvieron a encontrarse. Cubierto de polvo del camino, el coronel lleg\u00f3 a San Juli\u00e1n y entr\u00f3 en la tienda de comestibles, donde pregunt\u00f3 por el general. Inmediatamente escoltados hasta el oficial, se saludaron con un saludo militar y se abrazaron. Hern\u00e1ndez &#8211; organiz\u00e1ndose y prepar\u00e1ndose para un ataque &#8211; invit\u00f3 a Ram\u00edrez a acompa\u00f1arle. Los dos se sentaron y discutieron los detalles hasta las 10 de la noche.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Acampados en San Juli\u00e1n, a la ma\u00f1ana siguiente, los hombres se despertaron y se persignaron, bendici\u00e9ndose para el d\u00eda que se avecinaba. El plan consist\u00eda en marchar &#8211; a caballo o a pie &#8211; unos 43 kil\u00f3metros, en direcci\u00f3n sur-suroeste, hasta Arandas, rodeado por tres cerros: el Ayo, el Gallo y el Mexiquito, que ostentaba un monumento con una imagen del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas. En Arandas, todos deb\u00edan reunirse con Espiridi\u00f3n Asencio y sus hombres, que esperaban unirse al Buen Combate.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hacia las 9 de esa ma\u00f1ana, los cristeros se prepararon con sus caballos para el viaje, ilusionados por llegar a Arandas, charlando sobre el futuro, las aventuras, las glorias que les esperaban.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hern\u00e1ndez llevaba unos 10 hombres. Ram\u00edrez, 7. Por el camino, la fila estaba formada por soldados harapientos con huaraches desgastados, sombreros andrajosos, camisas y pantalones de algod\u00f3n remendados. Los m\u00e1s afortunados montaban a caballo, algunos a pelo, sin bridas, s\u00f3lo agarrados a las crines. Pero siempre estaban animados mientras marchaban por pueblos y ciudades, recibiendo comida, dinero, caballos y armas, que los soldados necesitaban desesperadamente, pues muchos s\u00f3lo llevaban cuchillos, espadas, hachas, palos o, como m\u00ednimo, Rosarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, llegaron a las afueras de Arandas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La estrategia consist\u00eda en entrar por distintos flancos, para sorprender al gobierno. Lentamente, se acercaron. Tras un pesado silencio en el que s\u00f3lo se o\u00edan los resoplidos de los caballos, el pisot\u00f3n de sus cascos y el aleteo de las colas, todos a una cargaron hacia los edificios, procurando disparar lo menos posible, debido a la escasez de munici\u00f3n. Las autoridades de la ciudad, sin disparar una sola bala, se rindieron inmediatamente.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>Para mitigar la lasitud durante los largos periodos entre escaramuzas y acondicionar a sus hombres para el entusiasmo de la guerra, Ram\u00edrez realizaba regularmente ejercicios y pr\u00e1cticas para instruirles en el manejo de sus armas reci\u00e9n adquiridas.<\/strong><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras la f\u00e1cil toma de los Arandas, Ram\u00edrez y Hern\u00e1ndez se reunieron con Asencio. Contento de verlos, los acogi\u00f3 en su casa, donde pasaron la noche celebr\u00e1ndolo y pensando en c\u00f3mo conseguir armas. M\u00e1s armas. M\u00e1s munici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al d\u00eda siguiente, los soldados asistieron a la celebraci\u00f3n de la misa por la festividad de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe, tras lo cual Hern\u00e1ndez, Ram\u00edrez y Asencio desayunaron y luego se reunieron con Pedro Valadez y Ram\u00f3n Saines. Les dieron dinero para armas y municiones, los dos hombres cogieron unos sacos, montaron en burros hasta Ocotl\u00e1n, a unos 80 km, y luego cogieron el tren a Guadalajara, a otros 80 km, donde planeaban comprar la potencia de fuego necesaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras tanto, a unos 440 kil\u00f3metros al este, en el palacio presidencial de Ciudad de M\u00e9xico, Calles se manten\u00eda al corriente de los cristeros y envi\u00f3 al general Ubaldo Garza a Los Altos, para que preparara a 100 hombres para recuperar Arandas. Federales y caballos viajaron en tren y llegaron a las 4 de la tarde a Atotonilco el Alto. Luego partieron hacia Arandas, 35 kil\u00f3metros al norte. Cabalgaron durante toda la noche, llegando tranquilamente hacia medianoche a las afueras de su destino, donde desmontaron y dejaron que sus caballos -todav\u00eda ensillados &#8211; pastaran, mientras los hombres recuperaban el sue\u00f1o, esperando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes del amanecer, Garza orden\u00f3 en silencio a sus tropas que se prepararan para atacar a los cristeros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desplegando a sus hombres sigilosamente por la ciudad, esperaron la orden, el repentino toque de clarines, al que los federales se precipitaron, pillando a los cristeros desprevenidos y confusos. Como no estaban acostumbrados a vivir el estilo de vida de los soldados, listos para entrar en combate en cualquier momento, la mayor\u00eda de los hombres se hab\u00edan desnudado por completo, por lo que perdieron unos segundos preciosos tomando sus ropas y armas; sin embargo, la mayor\u00eda escap\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando los dos contrabandistas de armas regresaron a Arandas, se dieron cuenta de que hab\u00edan llegado demasiado tarde. Encontraron a Asencio agitado, reacio a continuar con los Cristeros. El ataque de los federales le hab\u00eda asustado hasta la m\u00e9dula, as\u00ed que decidi\u00f3 donarlo todo &#8211; armas y munici\u00f3n &#8211; a la causa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00a1Adelante! No hay que desanimarse\u00bb, dijeron los contrabandistas, que fueron a buscar a Ram\u00edrez y Hern\u00e1ndez para entregarles el alijo: unos 200 Mauser y 4.000 cartuchos escondidos en Arandas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEst\u00e1n a sus \u00f3rdenes, mi jefe\u00bb, dijeron Valadez y Saines.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"599\" src=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-13.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-594\" srcset=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-13.png 940w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-13-300x191.png 300w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-13-768x489.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin temer ya a los Federales, que hac\u00eda tiempo que se hab\u00edan ido, los Cristeros volvieron a entrar en Arandas, donde se distribuyeron las armas. Tras armarse, se orden\u00f3 a los hombres que se dirigieran a las colinas y se mantuvieran alejados de los pueblos y aldeas. En las elevaciones, podr\u00edan detectar cualquier peligro. D\u00eda y noche, los vig\u00edas ocupaban sus puestos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para mitigar la lasitud durante los largos periodos entre escaramuzas y preparar a sus hombres para el entusiasmo de la guerra, Ram\u00edrez realizaba regularmente ejercicios y pr\u00e1cticas para instruirles en el manejo de las armas reci\u00e9n adquiridas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abA partir de ahora, aprenderemos un poco de combate militar para luchar\u00bb, los anim\u00f3 Ram\u00edrez, de pie ante ellos. \u00ab\u00a1Listos! \u00a1Vamos!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n les condujo por los rudimentos de la instrucci\u00f3n ecuestre. \u00c9l mismo pasaba mucho tiempo con sus queridos caballos, entren\u00e1ndolos, mim\u00e1ndolos. Estrechamente unidos, le comprend\u00edan, y \u00e9l a ellos. Su caballo preferido, El Chamaco, era alto, rojo, fino y muy ligero. Otro de sus favoritos era Retinto. Hermosos saltadores, volaban por encima de vallas, zanjas, obst\u00e1culos. No importaba. Donde \u00e9l quisiera ir, ellos quer\u00edan ir e iban de buena gana, ya fuera por un barranco, en aguas profundas, por acantilados escarpados, por cualquier lugar peligroso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como una peque\u00f1a aldea port\u00e1til, el campamento de los guerrilleros estaba bien establecido, con cocineros y en el Cerro del \u00c1guila, donde hab\u00eda incluso un herrero, que mont\u00f3 una fragua para herrar a los caballos y fabricar otros art\u00edculos de primera necesidad. Mientras tanto, a medida que m\u00e1s hombres se un\u00edan a la justa causa, m\u00e1s mujeres llegaban a diario al campamento con comida y otras provisiones ocultas bajo sus blusas y faldas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aun as\u00ed, los federales conspiraban.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Garza, uno de los generales del ej\u00e9rcito regular, urdi\u00f3 un plan para reunirse con Ram\u00edrez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde San Miguel el Alto, Garza viaj\u00f3 unos 3 kil\u00f3metros al norte de Santa Mar\u00eda del Valle, hasta el rancho Astillero, propiedad de Jes\u00fas Gonz\u00e1lez Mart\u00edn. En el rancho, el oficial acamp\u00f3 durante la noche tras hablar con el propietario, que accedi\u00f3 a ayudarle a organizar una reuni\u00f3n entre el general y Ram\u00edrez.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>En la tarde del 14 de marzo de 1927, los cristeros afluyeron a San Juli\u00e1n para apoyar a los luchadores cat\u00f3licos locales que defend\u00edan los derechos que Dios les hab\u00eda dado, robados por decreto estatal. Los reci\u00e9n llegados fueron recibidos con comida y bebida y v\u00edtores euf\u00f3ricos de \u00ab\u00a1Viva Cristo Rey!\u00bb y \u00ab\u00a1Qu\u00e9 viva!\u00bb.<\/strong><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un mensaje enviado a Domingo Arias inform\u00f3 a Ram\u00edrez de la propuesta de Garza. El coronel cristero acept\u00f3, siempre que no se tratara de una maquinaci\u00f3n. Puso condiciones: Se enfrentar\u00edan con no menos de tres hombres acompa\u00f1\u00e1ndolos; sus ej\u00e9rcitos se mantendr\u00edan preparados, a un kil\u00f3metro y medio de distancia; y no disparar\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Garza acept\u00f3 las condiciones y viaj\u00f3 a Los Robles, una peque\u00f1a aldea a orillas del Santa Mar\u00eda, donde le esperaba Ram\u00edrez. Se saludaron, se estrecharon la mano y empezaron a discutir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El general le ofreci\u00f3 dinero para retirarse de la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abMe lo pensar\u00e9, porque ya me ha costado mucho dinero y trabajo\u00bb, respondi\u00f3, tranquilo, con su voz gruesa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Garza se puso nervioso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 tienes miedo, amigo? \u00bfNo te di mi palabra de honor y te propuse que nadie disparar\u00eda a menos que diera mi orden?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despidi\u00e9ndose, Garza se detuvo brevemente en el rancho Astillero para reunir al resto de sus hombres y luego sigui\u00f3 viajando hasta llegar a San Miguel el Alto. Una vez instalado a salvo en sus aposentos, escribi\u00f3 un informe a Calles, revel\u00e1ndole lo que hab\u00eda ocurrido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando Calles recibi\u00f3 el mensaje, celebr\u00f3 una reuni\u00f3n con sus generales y les ley\u00f3 el relato:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abAyer, 3 de febrero de 1927, tuve la oportunidad de conocer y hablar cara a cara con el cabecilla apodado Ram\u00edrez. Me qued\u00e9 muy sorprendido al verle, porque es un hombre que no muestra miedo en absoluto. Habl\u00e9 con \u00e9l proponi\u00e9ndole dinero para que dejara su empresa, y me contest\u00f3 con estas palabras: que lo pensar\u00eda m\u00e1s tarde, que ya le hab\u00eda costado trabajo y dinero. Me desped\u00ed de \u00e9l, horrorizado y pensativo. Dicho l\u00edder trae a unos 100 hombres bien organizados. Aparte de \u00e9l, hay un cura Vega, tambi\u00e9n con 50 hombres. Ya no es f\u00e1cil acabar con ellos. Sin m\u00e1s, me despido\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras la lectura, el general Espiridi\u00f3n Rodr\u00edguez Escobar respondi\u00f3 jactancioso y obsequioso \u00abMi presidente, si usted quiere y siente que le soy \u00fatil, y si me da hombres expertos en la milicia, apaciguar\u00e9 a esos fan\u00e1ticos cristeros y traidores\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con plena confianza en la lealtad y competencia del general, Calles acept\u00f3 y dispuso todo: soldados, caballos, artiller\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"775\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-14-775x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-595\" style=\"width:421px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-14-775x1024.png 775w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-14-227x300.png 227w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-14-768x1015.png 768w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-14.png 940w\" sizes=\"auto, (max-width: 775px) 100vw, 775px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><em>General Enrique Gorostieta<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se avecinaba un choque de fuerzas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la tarde del 14 de marzo de 1927, los cristeros entraron en tropel en San Juli\u00e1n para apoyar a los luchadores cat\u00f3licos locales que defend\u00edan los derechos que Dios les hab\u00eda dado, robados por decreto estatal. Los reci\u00e9n llegados fueron recibidos con comida y bebida y v\u00edtores euf\u00f3ricos de \u00ab\u00a1Viva Cristo Rey!\u00bb y \u00ab\u00a1Qu\u00e9 viva!\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo, a seis kil\u00f3metros al noroeste de San Juli\u00e1n, Rodr\u00edguez y su 78\u00ba Regimiento de Caballer\u00eda llegaron al rancho de Los Cerritos; sin embargo, el despiadado y altivo general recibi\u00f3 una fr\u00eda y cautelosa bienvenida por parte de los residentes. No, no, no, el gobierno no persigue la religi\u00f3n, intent\u00f3 asegurar el general callista a los silenciosos y sombr\u00edos lugare\u00f1os, a quienes hab\u00eda ordenado que se reunieran para saludarle. Se\u00f1al\u00f3 a uno de los campesinos, lo amenaz\u00f3 y le exigi\u00f3 que viajara a San Juli\u00e1n, que averiguara qui\u00e9nes eran los l\u00edderes, cu\u00e1ntos hombres ten\u00edan y que regresara con toda la informaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez a salvo en San Juli\u00e1n, el campesino explic\u00f3 a un comprensivo Ram\u00edrez, que se encontraba all\u00ed contra su voluntad en una misi\u00f3n de reconocimiento forzoso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00a1Dile a ese general que soy Victoriano, El Catorce, \u00a1y que tengo 400 hombres!\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando Rodr\u00edguez &#8211; respaldado por una fuerza de cientos m\u00e1s &#8211; recibi\u00f3 el mensaje, se burl\u00f3: \u00abLa muerte no me asusta\u00bb, tras lo cual, ceb\u00f3 a sus hombres, dici\u00e9ndoles que, si venc\u00edan con \u00e9xito a los cristeros y le llevaban la cabeza de El Catorce, podr\u00edan tomar cualquier cosa y hacer lo que quisieran en San Juli\u00e1n. Ser\u00eda un para\u00edso de saqueadores para todos los soci\u00f3patas, ladrones, pervertidos, violadores y asesinos.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>Al sonar las cornetas, los hombres tomaron posiciones: en los tejados de las casas, detr\u00e1s de los edificios, en las esquinas. M\u00e1s de dos docenas se apostaron en la torre de la iglesia. Mientras tanto, los aterrorizados habitantes del pueblo se escondieron en sus casas, cerrando las puertas tras de s\u00ed, dando paso a un silencio escalofriante. El \u00fanico sonido, el llanto de los ni\u00f1os.<\/strong><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero los cristeros estaban preparados para ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al amanecer del martes 15 de marzo de 1927, Ram\u00edrez subi\u00f3 las escaleras del campanario, mir\u00f3 por sus prism\u00e1ticos y observ\u00f3 c\u00f3mo las tropas federales se acercaban a San Juli\u00e1n. Orden\u00f3 que sonaran los clarines para alertar a los hombres que estaban preparados en todo el pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al sonar las cornetas, los hombres tomaron posiciones: en los tejados de las casas, detr\u00e1s de los edificios, en las esquinas. M\u00e1s de dos docenas se apostaron en la torre de la iglesia. Mientras tanto, los aterrorizados habitantes del pueblo se escondieron en sus casas, cerrando las puertas tras de s\u00ed, dando paso a un silencio escalofriante. El \u00fanico sonido, el llanto de los ni\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los federales, que superaban a los cristeros en hombres y potencia de fuego, avanzaron y asaltaron la plaza sin Rodr\u00edguez &#8211; el general que afirmaba no temer a la muerte -, a salvo en una casa de la calle Mayor, al oeste de San Juli\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo tranquilo, como en una ciudad fantasma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De repente, alguien grit\u00f3: \u00ab\u00a1Viva Cristo Rey!\u00bb y comenz\u00f3 la Batalla de San Juli\u00e1n, exactamente a las 5 de la ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los hombres de Rodr\u00edguez desencadenaron el tiroteo con sus Mausers y ametralladoras, una de ellas plantada en medio de la carretera, en el centro del pueblo. Los cristeros intercambiaron disparos, y la torre pronto se vio envuelta en una nube de humo de fusil, dando la ilusi\u00f3n de que el sol naciente estaba en un eclipse total.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuera, una cacofon\u00eda de clarines, explosiones, disparos y gritos, oculta en una ondulante capa de polvo. Dentro, tras las puertas, los fieles &#8211; temiendo por sus vidas y por su muerte en cualquier momento &#8211; rezaban sus Rosarios y hac\u00edan confesiones y comuniones espirituales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cuernos de ambos bandos segu\u00edan sonando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Avancen!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Defiendan!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de sufrir un n\u00famero catastr\u00f3fico de bajas, los callistas nunca se acobardaron ni flaquearon, y los combates continuaron durante todo el d\u00eda, con una breve pausa hacia la 1 de la tarde, que dur\u00f3 aproximadamente una hora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su refugio seguro, Rodr\u00edguez se enter\u00f3 de que sus hombres hab\u00edan sufrido numerosas bajas, pues las tropas y los caballos yac\u00edan tendidos sobre la tierra empapada de sangre. Implacable, orden\u00f3 una escalada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando el general se acerc\u00f3 los prism\u00e1ticos a los ojos, hacia las 3 de aquella tarde, divis\u00f3 m\u00e1s tropas que se acercaban a lo lejos, cabalgando hacia San Juli\u00e1n. Sus hombres vieron lo mismo, al igual que los cristeros. Ambos bandos cre\u00edan, esperaban que las llegadas fueran refuerzos para su bando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los federales gritaron: \u00ab\u00a1Ha llegado el Indio Amaro! \u00a1Ha llegado El Indio Amaro!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No fue as\u00ed. No era el secretario de Guerra y Marina y ex general revolucionario Jos\u00e9 Joaqu\u00edn \u00abEl Indio\u00bb Amaro Dom\u00ednguez (1889-1952).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En realidad, era Hern\u00e1ndez, oriundo de San Juli\u00e1n, galopando con sus hombres, con la bandera tricolor ondeando al viento. Mientras se encontraba en Jalpa de C\u00e1novas, hab\u00eda recibido un mensaje urgente, en el que se ped\u00eda ayuda para los asediados cristeros que libraban batalla contra los callistas. Su regimiento de caballer\u00eda recorri\u00f3 los 48 kil\u00f3metros tan duramente como pudo sin agotar ni matar a los caballos. Antes de llegar a San Juli\u00e1n, se detuvo en el rancho de Loma de Obrajeros para coreografiar su ataque; luego dividi\u00f3 a sus hombres en tres columnas para tres puntos de ataque distintos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Preparados, tocaron los clarines. \u00a1A la carga! Gritos de \u00ab\u00a1Viva Cristo Rey y Santa Mar\u00eda de Guadalupe!\u00bb atravesaron el humo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En menos de dos horas, los Federales &#8211; situados entre los hombres de Ram\u00edrez y los de Hern\u00e1ndez &#8211; fueron arrollados, con cad\u00e1veres esparcidos por todas partes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los Federales huyeron, arrojando todo el peso sobrante, para aligerar la carga de sus huidas y de sus caballos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la se\u00f1al de su victoria, los cristeros vitorearon y los aldeanos salieron temerosos de sus casas, extasiados por el resultado y felices de estar vivos. Pero cuando volvieron al interior, algunos se encontraron con extra\u00f1os, Federales, los que no ten\u00edan caballos y hab\u00edan huido para ponerse a salvo en el interior, donde intentaron disfrazarse. Sin \u00e9xito, fueron apresados como prisioneros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rodr\u00edguez &#8211; el general soberbio &#8211; se escondi\u00f3 en casa de ricos pro federalistas hasta que pudo escapar, vestido como una anciana llevada por el codo, sin hombres, sin armas, sin luz diurna, sin una oraci\u00f3n, en plena noche, bajo una luna gibosa creciente casi llena, azotado por un viento fuerte y amargo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la legendaria Batalla de San Juli\u00e1n, los desorganizados cristeros hab\u00edan humillado a las altamente organizadas tropas federales, y Calles pronto supo la verdad sobre la derrota de sus hombres en el lugar al que se refer\u00eda como el \u00abgallinero de la Rep\u00fablica Mexicana\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes del triunfo sobre los callistas, Ram\u00edrez hab\u00eda sido un soldado muy conocido en su estado natal de Jalisco. Pero tras la batalla de San Juli\u00e1n, adquiri\u00f3 fama nacional como el heroico El Catorce. Y era merecida. Gran guerrero, siempre destac\u00f3, fuera cual fuera la batalla, grande o peque\u00f1a, larga o corta, contra batallones de federales o contra unos cuantos agraristas favorables al r\u00e9gimen. Aunque no sab\u00eda leer ni escribir, lo guardaba todo ordenado en su memoria. Y con una disposici\u00f3n maravillosa, era tranquilo, compasivo y de coraz\u00f3n blando, aunque mortal.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>Lleno de empat\u00eda y simpat\u00eda, Ram\u00edrez nunca mataba s\u00f3lo por matar. Por su bondad, atra\u00eda a los dem\u00e1s hacia \u00e9l. Siempre tranquilo y caritativo, nunca alardeaba ni presum\u00eda de su valent\u00eda, nunca causaba problemas y nunca tomaba nada por la fuerza.<\/strong><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los federales le tem\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus hombres le veneraban.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los d\u00edas siguientes, los cristeros y los aldeanos enterraron a los muertos, ayudaron a los enfermos y moribundos, recogieron dinero, armas y municiones de entre los cad\u00e1veres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando algunos soldados preguntaron a Ram\u00edrez si hab\u00eda que fusilar a los prisioneros de guerra, respondi\u00f3: \u00abNo me gusta matar a gente indefensa. Si quieren, dales sus armas, y nosotros nos contendremos para ver si les toca escapar o morir\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero los soldados se negaron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abVayan a ver a Don Miguel, y \u00e9l les dir\u00e1 lo que piensa hacer con ellos\u00bb, les dijo Ram\u00edrez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hern\u00e1ndez dio la orden de ejecutar. Hacia las 10 de esa ma\u00f1ana, los cristeros condujeron a los federales a los campos. Al darse cuenta de su inminente destino, los prisioneros suplicaron por sus vidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de que a un m\u00e9dico, el prisionero de guerra de m\u00e1s edad, se le concediera un \u00faltimo deseo &#8211; que le llevaran a conocer al legendario El Catorce -, se arrodill\u00f3 ante el Cristero y suplic\u00f3 perd\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abHe o\u00eddo que eres un buen hombre; por eso, te pido que me perdones. Soy m\u00e9dico y puedo ayudarte en muchas cosas. Nunca te traicionar\u00e9\u00bb, se arrastr\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no has venido antes?\u00bb se limit\u00f3 a preguntar Ram\u00edrez y envi\u00f3 al m\u00e9dico de vuelta con sus compa\u00f1eros de prisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"640\" src=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-15.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-596\" srcset=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-15.png 940w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-15-300x204.png 300w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-15-768x523.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hern\u00e1ndez form\u00f3 a sus hombres y pregunt\u00f3 qui\u00e9n ten\u00eda agallas y valor para ejecutar a los enemigos. Dos del pueblo jalisciense de Zapotlanejo se ofrecieron voluntarios. El d\u00eda de la ejecuci\u00f3n, el 19 de marzo, prohibidos de gastar balas sin peligro inminente, empu\u00f1aron pu\u00f1ales para acuchillar y apu\u00f1alar brutal y fatalmente a sus prisioneros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 30 de marzo, El Indio Amaro lleg\u00f3 por fin a San Juli\u00e1n. Al encontrar la sangrienta devastaci\u00f3n dejada por los Cristeros que se hab\u00edan marchado, decidi\u00f3 tomar represalias por la humillaci\u00f3n de las fuerzas federalistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">D\u00edas antes, el 26 de marzo, sus tropas hab\u00edan detenido al padre Julio \u00c1lvarez Mendoza (1866-1927) cuando se dirig\u00eda a un rancho cercano para atender a los feligreses. En San Juli\u00e1n, Amaro oblig\u00f3 al sencillo p\u00e1rroco, de Mechoacanejo, Jalisco, a subir a un mont\u00f3n de basura, donde iba a ser ejecutado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNo he hecho nada malo. Mi delito es ser ministro de Dios. Los perdono\u00bb, dijo el sacerdote, y luego se cruz\u00f3 de brazos y esper\u00f3 la r\u00e1faga de balas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lleno de empat\u00eda y simpat\u00eda, Ram\u00edrez nunca mataba por matar. Por sus maneras bondadosas, atra\u00eda a los dem\u00e1s hacia \u00e9l. Siempre tranquilo y caritativo, nunca alardeaba ni presum\u00eda de su valent\u00eda, nunca causaba problemas y nunca tomaba nada por la fuerza. Sus admiradores le obsequiaban con dinero, ropa, amor y afecto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">All\u00e1 donde iba, debido a su reputaci\u00f3n, su valent\u00eda, su comportamiento, en cada rancho, los hombres clamaban por unirse a los Cristeros y las mujeres acud\u00edan a \u00e9l y le saludaban con v\u00edtores de \u00ab\u00a1Viva El Catorce!\u00bb e intentaban besarle o lanzarle uno o dos pesos. \u00c9l agradec\u00eda su atenci\u00f3n, sus caricias, sus besos. Quiz\u00e1 porque amaba demasiado a las mujeres, o quiz\u00e1 porque su propia mujer no lo amaba lo suficiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Heriberto Navarrete Flores (1903-87) &#8211; que hab\u00eda abandonado sus estudios universitarios de ingenier\u00eda para unirse a los cristeros, pero que m\u00e1s tarde se ordenar\u00eda sacerdote de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, en 1945 &#8211; pregunt\u00f3 a Ram\u00edrez: \u00abOye, Victoriano, \u00bfc\u00f3mo se llama tu mujer?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00bfCu\u00e1l?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abTu esposa leg\u00edtima\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abCualquier mujer es leg\u00edtima\u00bb, respondi\u00f3, encogi\u00e9ndose de hombros ante la pregunta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Navarrete le explic\u00f3 que, como cat\u00f3lico y como cristero, la fornicaci\u00f3n con una mujer que no fuera su esposa no era aceptable y estaba prohibida mientras fuera soldado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abT\u00fa ya perteneces a los soldados de Cristo Rey, y no puedes ignorar la orden contra los asuntos il\u00edcitos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abMira, son cosas distintas\u00bb, respondi\u00f3. \u00abSoy cat\u00f3lico, y siempre que puedo voy a la iglesia. Me enfada mucho que el maldito gobierno persiga a los curas e intente robar las iglesias. S\u00e9 rezar. Todo eso tiene que ver con la Iglesia Cat\u00f3lica. Que yo, un hombre, est\u00e9 con mujeres, \u00bfqu\u00e9 tiene que ver?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Arrancadas de sus hogares, generaciones de familias llenaron los caminos a horcajadas de caballos, burros, mulas, o junto a bueyes, cerdos, gallinas, perros. Por el camino, las mujeres embarazadas daban a luz. Murieron los enfermos, los inv\u00e1lidos, los aquejados de fiebres. Algunos fueron recibidos por federales apostados en garitas. Registraban a todo el mundo, y si se encontraba alg\u00fan objeto religioso, se tiraba al suelo, se pisoteaba y se abofeteaba y humillaba al propietario.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La intimidad pertenece al matrimonio, entre una pareja casada, con el fin de procrear, explic\u00f3 Navarrete.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Defectuoso, como toda la humanidad &#8211; incluido el antiguo mujeriego, borracho, ladr\u00f3n y no creyente, San Agust\u00edn de Hipona (354-430), el bereber que una vez rez\u00f3: \u00abSe\u00f1or, dame castidad y continencia, pero todav\u00eda no\u00bb. &#8211; El Catorce continu\u00f3 sus andanzas amorosas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras tanto, los generales de Calles se reunieron y le enviaron una propuesta:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSr. Presidente Plutarco El\u00edas Calles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hemos tenido una conferencia con todos los generales reunidos. No hemos podido acabar con los Rebeldes; en lugar de acabar con ellos, aumentan cada vez m\u00e1s. Tambi\u00e9n nos han presentado buenos combates, durante los cuales ha habido muchas bajas nuestras, pero de ellos casi ninguna, porque cuando ven peligro huyen. Tambi\u00e9n tienen de su lado a todos los campesinos, donde todos se esconden en sus casas. Los siguen incansablemente d\u00eda y noche con municiones y provisiones dondequiera que est\u00e9n. En vista de todo esto, creemos que estos ranchos deben ser trasladados a las ciudades, donde hay un gobierno que nos lo ponga m\u00e1s f\u00e1cil. Incluso pueden morir de hambre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">General Uvaldo Garza\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras recibir el informe, Calles firm\u00f3 el siguiente diktat relativo a las zonas rurales favorecidas por los cristeros:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abYo, el Presidente de la Rep\u00fablica, P. El\u00edas Calles, mando y decreto que es mi deseo que a partir del 1\u00ba de mayo se reconcentre todo el pueblo a los pueblos, donde hay l\u00edneas de federaci\u00f3n. Quien no lo haga ser\u00e1 castigado con la pena de muerte como Rebelde.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Elias Calles\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Impresos en volantes, fueron lanzados desde aviones sobre los Altos de Jalisco. Su plan: desalojar el campo, donde la gente apoyaba a los cristeros, con la esperanza de que eso acabar\u00eda con los cristeros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de que amaneciera, el 1 de mayo de 1927, comenz\u00f3 el gran traslado.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Arrancadas de sus hogares, generaciones de familias llenaron los caminos a horcajadas de caballos, burros, mulas, o junto a bueyes, cerdos, gallinas, perros. Por el camino, las mujeres embarazadas daban a luz. Murieron los enfermos, los inv\u00e1lidos, los aquejados de fiebres. Algunos fueron recibidos por federales apostados en garitas. Registraron a todos, y si se encontraba alg\u00fan objeto religioso, se tiraba al suelo, se pisoteaba y se abofeteaba y humillaba al propietario.<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mayor\u00eda de los l\u00edderes cristeros desaparecieron, y algunos huyeron por la frontera norte. Ram\u00edrez se mantuvo firme con dos ayudantes: Miguel G\u00f3mez Loza y V\u00edctor L\u00f3pez D\u00edaz. Con dificultades para conseguir suministros, a menudo pasaban penosos periodos sin comer y se consideraban afortunados cuando pod\u00edan comer una mazorca de ma\u00edz asado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A finales de mayo, nada hab\u00eda cambiado. Los cristeros sobrevivieron, y Calles orden\u00f3 a los campesinos que regresaran a sus hogares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero nunca cedi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En junio de 1927, el r\u00e9gimen envi\u00f3 dos ofertas distintas a Ram\u00edrez. Una del general Espiridi\u00f3n Rodr\u00edguez Escobar, la segunda del general Ubaldo Garza. Ambos quer\u00edan y ofrec\u00edan lo mismo: si depon\u00eda las armas y abandonaba el pa\u00eds, el gobierno le dar\u00eda 10.000 pesos y un pasaporte para Estados Unidos. A cambio, aceptar\u00eda abandonar la lucha.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no le interesaba el dinero. Le interesaba la libertad, la libertad religiosa. Su respuesta fue escrita por Rafael Mart\u00ednez Camarena, secretario encargado de la correspondencia de Miguel \u00abEl Chinaco\u00bb G\u00f3mez Loza:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSi quiere hacerme un favor, no me de nada, s\u00f3lo arregle lo de los curas y las iglesias. Libere a los curas, que abran las puertas de sus iglesias y digan misa, y yo estar\u00e9 en paz. Hasta que no arregle eso, no piense que me va a comprar con dinero\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante el a\u00f1o siguiente, junto con otros cristeros, Ram\u00edrez y sus hombres &#8211; que eran unos 300 &#8211; acamparon en las colinas, abandonando el altiplano s\u00f3lo para enfrentarse a combatientes enemigos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 1 de agosto de 1928, Calles &#8211; exasperado por las continuas p\u00e9rdidas de batallas, hombres, caballos y las inexplicables victorias de los cristeros &#8211; convoc\u00f3 una reuni\u00f3n con su C\u00e1mara de Consejos para tramar la desaparici\u00f3n de la horda de fan\u00e1ticos religiosos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El presidente ten\u00eda un plan: Enviar a un esp\u00eda, un callista para infiltrarse entre los contrarrevolucionarios cristianos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un hombre ascendi\u00f3 a la cima de la lista para el encargo: Mario Guadalupe Valdez. Y no pas\u00f3 mucho tiempo antes de que se las ingeniara para tener una audiencia con Ram\u00edrez, a quien consideraba uno de los mayores activos de los cristeros, y por esa raz\u00f3n, deb\u00eda ser eliminado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abVictoriano, te traigo una propuesta. Soy un hombre culto. S\u00e9 lo suficiente sobre el ej\u00e9rcito y puedo ocupar algunos puestos de mando en las tropas. Soy de la capital de M\u00e9xico, y siento gran simpat\u00eda, y me dar\u00eda mucho gusto unirme a ti\u00bb, te ofreci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desprevenido, Ram\u00edrez pens\u00f3 que el nuevo hombre beneficiar\u00eda a sus fuerzas rebeldes contra las fuerzas federales y acept\u00f3 al callista encubierto en la causa e inmediatamente, generosamente, lo nombr\u00f3 mayor. Con tanto poder, pod\u00eda imponer la pena de muerte a quien desobedeciera cualquiera de sus \u00f3rdenes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Valdez grit\u00f3 ordenando: \u00ab\u00a1Disparen! 2,000 pesos a quien entregue a El Catorce, vivo o muerto!\u00bb. Luego se dirigi\u00f3 al caballo de Ram\u00edrez, tom\u00f3 un par de prism\u00e1ticos, un hermoso fusil de caballer\u00eda belga y reclam\u00f3 El Chamaco como suyo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero ten\u00eda que ser t\u00e1ctico con sus planes turbios. En primer lugar, plane\u00f3 impulsar una campa\u00f1a de difamaci\u00f3n entre los oficiales y los soldados rasos para vilipendiar al h\u00e9roe de guerra y poner lenta y constantemente a sus seguidores y partidarios en su contra. Luego, cuando los cofrades de Ram\u00edrez empezaran a creerse las mentiras, se llevar\u00eda a sus hombres &#8211; los Dragones de El Catorce -, lo desarmar\u00eda, lo humillar\u00eda, lo capturar\u00eda y, finalmente, lo matar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Inmediatamente, con una falsa fachada de intelectualismo, encanto y cortes\u00eda, Valdez se dedic\u00f3 a ganarse a los oficiales. Y con instrucciones de ejercicios, marchas y simulacros de guerra cortej\u00f3 a las tropas. La mayor\u00eda eran buenos hombres de campo, pero ingenuos y f\u00e1ciles de enga\u00f1ar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no todos, y no siempre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un d\u00eda, cuando Valdez recibi\u00f3 un informe de que hab\u00eda federales cerca, puso en marcha un plan para eliminar a los hombres de Ram\u00edrez, uno por uno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Primero, envi\u00f3 al segundo de Ram\u00edrez con sus 10 tropas, que avanzaron colina abajo, hacia el ej\u00e9rcito. F\u00e1cilmente abrumado, Valdez orden\u00f3 que fueran unos cuantos m\u00e1s. Algunos se resistieron, queriendo que todos a la vez bajaran la colina para enfrentarse al enemigo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00a1Quiere matarnos! \u00bfPor qu\u00e9 no vamos todos?\u00bb, exigi\u00f3 el lugarteniente de Ram\u00edrez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00bfConoces el castigo para los que desobedecen o no aceptan lo que se les ordena?\u00bb pregunt\u00f3 Valdez, amenazador, para responder inmediatamente despu\u00e9s: \u00ab\u00a1Ejecuci\u00f3n!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al no ver a m\u00e1s cristeros descendiendo por el cerro, los federales se retiraron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En octubre, Ram\u00edrez entr\u00f3 en San Miguel el Alto, acompa\u00f1ado por el comandante supremo del ej\u00e9rcito cristero, el general Enrique Nicol\u00e1s Jos\u00e9 Gorostieta Velarde (1890-1929), y otros, entre ellos el general padre Jos\u00e9 Reyes Vega (?-1929), el general padre Aristeo Pedroza (1900-29) y Valdez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ignorando a todos los dem\u00e1s, los residentes se apresuraron a saludar a Ram\u00edrez, se agolparon a su alrededor, le colmaron de elogios, dinero, ropa, cestas de comida, flores, confeti, intentando tocarle, gritando: \u00ab\u00a1Viva Cristo Rey! \u00a1Viva Victoriano Ram\u00edrez! \u00a1Muerte al mal gobierno!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hombre humilde, Ram\u00edrez sinti\u00f3 punzadas de culpabilidad por el hecho de que \u00e9l y no los dem\u00e1s l\u00edderes cristeros que estaban con \u00e9l recibieran semejante saludo. En lugar de arrogancia, continu\u00f3 con humildad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00a1Esos son los milagros de otros, y me los cuelgan a m\u00ed!\u00bb, dijo riendo al enterarse de toda su gloria. \u00abNo soy digno de tantos honores ni de esta recepci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 no acudes a nuestros superiores? Ellos son dignos de todo respeto\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la multitud sigui\u00f3 centrando toda su atenci\u00f3n en Ram\u00edrez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00a1Viva Cristo Rey! \u00a1Viva la Virgen de Guadalupe! \u00a1Viva Victoriano Ram\u00edrez!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desairado, Valdez ard\u00eda en un odio nacido de la envidia. Mal\u00e9volo. Codicioso de dinero, de oro, de plata, no s\u00f3lo se enriqueci\u00f3 robando repetidamente metales preciosos a seguidores desprevenidos, sino que tambi\u00e9n se dedic\u00f3 a corromper la moral de los soldados cat\u00f3licos, anim\u00e1ndolos y luego coaccion\u00e1ndoles para que robaran a la misma gente que generosamente daba alimentos y provisiones a los cristeros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y calumniaba constante y subrepticiamente a Ram\u00edrez ante sus compa\u00f1eros, provocando la divisi\u00f3n entre el h\u00e9roe militar y los dem\u00e1s: generales, oficiales, sacerdotes, jefes de escuadr\u00f3n. Todos hombres, todos cat\u00f3licos, todos defectuosos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Valdez conspir\u00f3. Intrig\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En enero de 1929, Ram\u00edrez, unos cuantos oficiales y unos 100 hombres estaban acampados en lo alto del cerro del Carretero cuando las fuerzas se acercaron a la base. Pedroza orden\u00f3 que sus hombres &#8211; incluidos Valdez y Navarrete &#8211; se alinearan detr\u00e1s de \u00e9l y subieran la colina a paso de hombre, para no alarmar a los de arriba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A mitad de camino, Pedroza se dio cuenta de que los hombres de Ram\u00edrez adoptaban una postura defensiva entre las rocas. Orden\u00f3 a los que iban detr\u00e1s que se detuvieran y luego pate\u00f3 los costados de su caballo, anim\u00e1ndolo a galopar hacia arriba, donde se enfrent\u00f3 a los cristeros:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00bfA qui\u00e9n esperan? \u00bfQu\u00e9 significa todo esto? \u00bfNo sabes qui\u00e9nes somos? Abandonen inmediatamente sus posiciones y guarden las armas. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Victoriano?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aprovechando la ocasi\u00f3n, Pedroza rega\u00f1\u00f3 a Ram\u00edrez por malgastar munici\u00f3n y enga\u00f1ar a sus soldados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Treinta minutos despu\u00e9s, Pedroza envi\u00f3 un mensaje a sus hombres de abajo: Suban a la colina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras una larga conversaci\u00f3n aquella tarde entre Pedroza y Ram\u00edrez, Pedroza orden\u00f3 a las tropas que se reunieran. De pie en el centro y sosteniendo un documento oficial, Pedroza anunci\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El coronel Victoriano Ram\u00edrez abandonar\u00e1 el regimiento de San Miguel; el teniente coronel Mario Valdez y el mayor Heriberto Navarrete se pondr\u00e1n al frente del regimiento; al coronel Ram\u00edrez se le autorizar\u00e1 una escolta de no m\u00e1s de seis hombres armados; y no tendr\u00e1 autoridad en ning\u00fan cargo militarista, hasta nuevo aviso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tranquilamente, Ram\u00edrez mont\u00f3 en El Chamaco y se march\u00f3, seguido por seis hombres fieles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un par de meses m\u00e1s tarde, la noche del 7 de marzo, Ram\u00edrez tir\u00f3 de las riendas y desmont\u00f3 frente a una cantina de San Miguel el Alto. Valdez &#8211; que hab\u00eda estado bebiendo todo el d\u00eda &#8211; sali\u00f3 tambale\u00e1ndose a saludarle, diciendo: \u00abPasa, Victoriano, pasa\u00bb, y ambos entraron.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>Ram\u00edrez viaj\u00f3 para dar gracias a Nuestra Se\u00f1ora de San Juan de los Lagos, en la bas\u00edlica, por haberle salvado milagrosamente la noche anterior. Durante su estancia en la ciudad, le invitaron a tomar una copa. Temeroso de que sus enemigos conspiraran para envenenarle, cambi\u00f3 la suya por la de otro hombre, que la bebi\u00f3 sin sospechar nada y muri\u00f3 al instante. Escapando de la muerte una vez m\u00e1s, huy\u00f3 a San Juli\u00e1n para reunirse con sus compa\u00f1eros de tropa.<\/strong><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ram\u00edrez hab\u00eda sido invitado a una cena esa noche en casa de Mercedes Jim\u00e9nez de Jim\u00e9nez, en el n\u00famero 9 de la calle General Francisco Ram\u00edrez, junto a la iglesia parroquial de San Miguel Arc\u00e1ngel, a pocas manzanas de la plaza del pueblo. Valdez tambi\u00e9n asisti\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de cenar, justo cuando los dos hombres sal\u00edan de la casa, oyeron que en el porche delantero estallaba una discusi\u00f3n entre los hombres de Valdez y los de Ram\u00edrez, que permanec\u00edan leales, pues hab\u00edan sido testigos del robo y la traici\u00f3n de Valdez. Tras consumir un poco de licor, gritaron: \u00ab\u00a1Viva Catorce! \u00a1Muerte a los sombreros negros!\u00bb, en referencia a los sombreros tejanos negros de ala ancha que llevaban Valdez y otros enemigos de Ram\u00edrez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Primitivo \u00abPrimo\u00bb Ram\u00edrez &#8211; primo y ayudante de Ram\u00edrez &#8211; comprendi\u00f3 lo que Valdez ten\u00eda en mente, y se interpuso entre los dos cuando salieron por la puerta. Tras sacar una pistola, dispar\u00f3 todas las balas, pero Valdez respondi\u00f3 con rapidez y retrocedi\u00f3 deliberadamente, agarr\u00f3 una silla y la sostuvo frente a \u00e9l, salv\u00e1ndose, antes de que su presunto asesino huyera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas Jim\u00e9nez, de Santa Mar\u00eda del Valle, se arrodill\u00f3 r\u00e1pidamente en el suelo y dispar\u00f3 su rifle. De un disparo, mat\u00f3 al primo de Ram\u00edrez en el acto, a s\u00f3lo dos pasos de desaparecer por la esquina m\u00e1s cercana. Cuando recogieron el arma del muerto, Valdez descubri\u00f3 que no era otra que la Colt .38 Special que Ram\u00edrez sol\u00eda llevar en la pistolera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ram\u00edrez cruz\u00f3 corriendo para coger su caballo atado a la reja de una ventana. Valdez dispar\u00f3, fall\u00f3 y grit\u00f3: \u00ab\u00a1No corras, cobarde!\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Abandonando la idea de escapar con su caballo, corri\u00f3 calle arriba y desapareci\u00f3 en la oscuridad, mientras uno de sus hombres montaba en El Chamaco, pero \u00e9l tambi\u00e9n fue abatido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin ninguna consideraci\u00f3n hacia los que estaban en las calles y en la plaza del pueblo, Valdez grit\u00f3 ordenando: \u00ab\u00a1Disparen! 2,000 pesos a quien entregue a El Catorce, vivo o muerto!\u00bb. Luego se dirigi\u00f3 al caballo de Ram\u00edrez, tom\u00f3 un par de prism\u00e1ticos, un hermoso fusil de caballer\u00eda belga y reclam\u00f3 El Chamaco como suyo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque Ram\u00edrez escap\u00f3 durante el tiroteo y se escondi\u00f3 en casa de Epifanio Mu\u00f1oz, en las afueras, uno de sus compa\u00f1eros, Domingo V\u00e1zquez, no tuvo tanta suerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los hombres de Valdez asaltaron la posada de San Pedro y sacaron a rastras a V\u00e1zquez. La perturbada colmena dispar\u00f3 a V\u00e1zquez 17 veces y luego lo pisotearon bajo los cascos de los caballos hasta que su cuerpo no fue m\u00e1s que carne picada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al d\u00eda siguiente, 8 de marzo, Ram\u00edrez viaj\u00f3 para dar gracias a Nuestra Se\u00f1ora de San Juan de los Lagos, en la bas\u00edlica, por haberle salvado milagrosamente la noche anterior. Durante su estancia en la ciudad, le invitaron a tomar una copa. Temeroso de que sus enemigos conspiraran para envenenarle, cambi\u00f3 la suya por la de otro hombre, que la bebi\u00f3 sin sospechar nada y muri\u00f3 al instante. Escapando de la muerte una vez m\u00e1s, huy\u00f3 a San Juli\u00e1n para reunirse con sus compa\u00f1eros de tropa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La semana anterior, Gorostieta hab\u00eda ordenado una reuni\u00f3n de las fuerzas cristeras en Tepatitl\u00e1n. Ten\u00eda un plan para tomar la ciudad de Guadalajara durante unas horas &#8211; una haza\u00f1a espectacular, aunque una mera demostraci\u00f3n de fuerza &#8211; mientras los federales estaban ocupados en el norte intentando acabar con la Rebeli\u00f3n de Manzo y Escobar (del 3 de marzo al 30 de abril de 1929), dirigida por Jos\u00e9 Gonzalo Escobar (1892-1969) y el general Francisco R. Manzo (1885-1940).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de partir de San Juli\u00e1n hacia Tepatitl\u00e1n, el amigo de Ram\u00edrez, Domitilo Jim\u00e9nez, advirti\u00f3: \u00abTodo est\u00e1 ya contra ti. Te tienen envidia, as\u00ed que ya no debes confiar en ellos. Son enemigos, no amigos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ram\u00edrez hizo caso omiso de la advertencia de su amigo. Quer\u00eda justicia por el ataque contra \u00e9l y sus compa\u00f1eros, el 7 de marzo, en San Miguel el Alto. Quer\u00eda recuperar su regimiento: los Dragones de El Catorce. Y quer\u00eda recuperar su caballo favorito, El Chamaco. Poco sab\u00eda que Valdez cambiar\u00eda El Chamaco por un coche con el general Saturnino Cedillo (1890-1939), un soldado federal que luch\u00f3 contra los cristeros.<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desesperado, Ram\u00edrez quer\u00eda que todo estuviera bien entre \u00e9l y sus compa\u00f1eros cristeros. A lo largo del polvoriento camino hacia Tepatitl\u00e1n, \u00e9l, junto con la fila de soldados, avanz\u00f3. Pero durante una parada para comer y descansar en el rancho El Cuarto, recibi\u00f3 otra advertencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abMira Victoriano, no vayas. Te van a matar\u00bb, le advirti\u00f3 el padre Pedro Gonz\u00e1lez, su buen amigo y mentor espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNo. No me van a hacer nada\u00bb, respondi\u00f3 el perpetuo optimista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abTe van a matar. Lo s\u00e9 con certeza\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNo. No van a hacerme nada. Son mis compa\u00f1eros. \u00bfC\u00f3mo van a matarme? No. No van a matarme\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abMira, sal de aqu\u00ed y yo ir\u00e9 contigo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNo, padre, no me har\u00e1n nada\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Haciendo caso omiso de las advertencias, continu\u00f3, a horcajadas sobre su montura, hasta que, casi en Tepatitl\u00e1n, recibi\u00f3 una \u00faltima y simple advertencia de Hern\u00e1ndez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSer\u00e1 mejor que te des la vuelta, Victoriano\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNo. Voy a arreglar esto\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y sigui\u00f3. Hacia las 2 de la tarde del 16 de marzo de 1929, Hern\u00e1ndez y sus hombres entraron en la plaza de Tepatitl\u00e1n, donde ya hab\u00edan llegado cientos de tropas cristeras y se instalaron en medio de una improvisada fiesta de bienvenida con m\u00fasica y risas y vendedores ambulantes que pregonaban fruta, dulces y pasteles. En el ayuntamiento, los soldados beb\u00edan cervezas entre v\u00edtores para ellos y sus l\u00edderes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando Ram\u00edrez lleg\u00f3 en medio de las celebraciones, inmediatamente, la atenci\u00f3n de todos se desvi\u00f3 de todos los dem\u00e1s soldados hacia el renombrado soldado del nuevo traje de charro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00a1El Catorce! \u00a1Ah\u00ed viene El Catorce! \u00a1Viva El Catorce!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La adulaci\u00f3n de los lugare\u00f1os abrum\u00f3 a Ram\u00edrez, el h\u00e9roe de la Guerra Cristera, de gran coraz\u00f3n y siempre humilde, cuyos movimientos eran cubiertos por la prensa. Pero no todos estaban contentos con su aparici\u00f3n. El amor que se le profesaba agu\u00f3 la fiesta a otros soldados &#8211; en particular, a Valdez -, envidiosos de la admiraci\u00f3n y la gloria que se le negaban.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero Valdez hab\u00eda completado su obra. Hab\u00eda embaucado a los soldados, incluso a los l\u00edderes, contra Ram\u00edrez. Era hora de que diera un paso atr\u00e1s y dejara que los dem\u00e1s, a los que hab\u00eda embaucado, terminaran lo que \u00e9l hab\u00eda empezado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pedroza abandon\u00f3 inmediatamente la fiesta de la plaza y corri\u00f3 al ayuntamiento, donde se sent\u00f3 frente a una m\u00e1quina de escribir y martille\u00f3 las teclas. Cuando sac\u00f3 el papel de la platina, se lo entreg\u00f3 a Navarrete, quien, escoltado por seis hombres, entreg\u00f3 la orden a Hern\u00e1ndez, que hab\u00eda desmontado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"529\" src=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-16.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-597\" srcset=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-16.png 940w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-16-300x169.png 300w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-16-768x432.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00bfCree, mi comandante, que podr\u00edamos ir a ver al general Pedroza?\u00bb pregunt\u00f3 Hern\u00e1ndez, con la esperanza de evitar la captura de Ram\u00edrez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Navarrete condujo a Hern\u00e1ndez y a Ram\u00edrez al interior del ayuntamiento y se dirigi\u00f3 al despacho de Pedroza, en la segunda planta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A mitad de la escalera, Hern\u00e1ndez &#8211; un hombre sincero &#8211; recibi\u00f3 otra directiva. Tras leerla r\u00e1pidamente, se volvi\u00f3 hacia Ram\u00edrez, que estaba en el mismo escal\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abVictoriano, tengo una orden del general Pedroza para que me entregues tus armas. No hagas nada precipitado. D\u00e1melas y te prometo que hablar\u00e9 por ti, pase lo que pase\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin oponer resistencia, Ram\u00edrez entreg\u00f3 una pistola y un peque\u00f1o Mauser a Hern\u00e1ndez, quien, a su vez, entreg\u00f3 las armas a Navarrete.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEl coronel Ram\u00edrez est\u00e1 a su disposici\u00f3n, mi comandante\u00bb, dijo Hern\u00e1ndez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Navarrete asinti\u00f3 y dio la siguiente orden al capit\u00e1n Cecilio Cruz: \u00abEl coronel Ram\u00edrez quedar\u00e1 bajo su responsabilidad, en calidad de prisionero, en uno de los calabozos de este edificio, con dos centinelas a la vista y a disposici\u00f3n del general Pedroza\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ram\u00edrez fue conducido &#8211; pasando por delante de las mesas cargadas de comida y bebida para el banquete de la noche en el ayuntamiento &#8211; a su celda. Entr\u00f3. Tras \u00e9l se cerr\u00f3 la gruesa puerta de madera, con una peque\u00f1a rejilla de ventilaci\u00f3n en la parte superior. El candado chasque\u00f3, encerr\u00e1ndole.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los tres delitos de los que se le acusaba<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1. el intento de asesinato del teniente coronel Mario Valdez;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2. malversaci\u00f3n de fondos del Regimiento de San Miguel; y<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3. insubordinaci\u00f3n y resistencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primer cargo se refer\u00eda a la invenci\u00f3n de Valdez sobre la noche reciente cuando, en realidad, hab\u00eda sido \u00e9l quien hab\u00eda intentado disparar y matar a Ram\u00edrez. El segundo cargo, de malversaci\u00f3n, se refer\u00eda a 200 pesos que Ram\u00edrez hab\u00eda recibido de la hacienda El \u00c1guila, que utiliz\u00f3 para comprar limas y otras herramientas para la herrer\u00eda del campamento en la colina.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>Cuando la puerta finalmente cedi\u00f3, Ram\u00edrez salt\u00f3 hacia delante para escapar y fue bloqueado por Cholico, que le apu\u00f1al\u00f3 en el costado con una bayoneta. A\u00fan no muerto, Ram\u00edrez recibi\u00f3 entonces tres cuchilladas en el cuello, cuya sangre manch\u00f3 su pa\u00f1uelo blanco, hiriendo de muerte a la leyenda, al h\u00e9roe.<\/strong><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras el banquete ofrecido por el alcalde de Tepatitl\u00e1n, Jes\u00fas Navarro, en honor de los l\u00edderes cristeros, con ricos platos, vino a raudales y mucha cerveza, los hombres leales de Ram\u00edrez intentaron encontrarlo. V\u00edctor L\u00f3pez D\u00edaz, el teniente coronel Toribio Valdez, el mayor Eulogio Gonz\u00e1lez, entre otros, se preocuparon por su coronel y buscaron a los l\u00edderes. Finalmente, poco antes de medianoche, encontraron a Vega.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abYa es tarde\u00bb, dijo Vega. \u00abNo s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1 Aristeo Pedroza, pero debemos irnos sin demora. A Victoriano no le pasar\u00e1 nada. Por la ma\u00f1ana lo liberar\u00e1n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A medianoche, Hern\u00e1ndez y sus hombres recibieron \u00f3rdenes de salir de Tepatitl\u00e1n hacia Paredones, en direcci\u00f3n a Guadalajara, para el asedio de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hacia la misma hora, Vega orden\u00f3 oficialmente, por escrito, que el capit\u00e1n Francisco Pe\u00f1a formara un pelot\u00f3n y llevara al prisionero al pante\u00f3n antes del amanecer y lo fusilara.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Molesto y poco dispuesto a obedecer, Pe\u00f1a suplic\u00f3 a Vega que revocara la orden.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vega accedi\u00f3 y nombr\u00f3 a otro, el teniente Refugio Cholico, del Regimiento de Ayo. Poco antes del amanecer, form\u00f3 un pelot\u00f3n y se dirigi\u00f3 a la gruesa puerta de madera, con el peque\u00f1o respiradero enrejado en la parte superior. Al introducir una llave en el candado, \u00e9ste chasque\u00f3 y se abri\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero Ram\u00edrez hab\u00eda utilizado vigas dentro de su celda y hab\u00eda atrincherado la puerta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Utilizando un improvisado ariete, el pelot\u00f3n aporre\u00f3 la puerta, mientras Cholico se manten\u00eda a la espera de la ejecuci\u00f3n. Cuando la puerta finalmente cedi\u00f3, Ram\u00edrez salt\u00f3 hacia delante para escapar y fue bloqueado por Cholico, que le apu\u00f1al\u00f3 en el costado con una bayoneta. A\u00fan no muerto, Ram\u00edrez recibi\u00f3 entonces tres cuchilladas en el cuello, cuya sangre manch\u00f3 su pa\u00f1uelo blanco, hiriendo mortalmente a la leyenda, al h\u00e9roe. Sus asesinos envolvieron su cuerpo en una estera, lo ataron con una cuerda y lo arrojaron descuidadamente, sin ceremonias, en silencio, en la negra madrugada del 17 de marzo de 1929.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desaparecido, pero nunca olvidado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Viva El Catorce!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">_________________<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La miscel\u00e1nea y los datos se extrajeron de lo siguiente \u00abAntepasados de Victoriano Ram\u00edrez L\u00f3pez, &#8216;El Catorce'\u00bb, nuestrosraices.com\/nuestrosranchos\/es\/node\/22193; \u00abM\u00e9xico b\u00e1rbaro\u00bb, de John Kenneth Turner; \u00abEl Catorce y la Guerra Cristera\u00bb, de V\u00edctor Ceja Reyes; sanjulian.gob.mx\/informacion-general; \u00ab\u00a1Tierra de Cristeros! Historia de Victoriano Ram\u00edrez y de la Revoluci\u00f3n Cristera en los Altos de Jalisco\u00bb, de Juan Francisco Hern\u00e1ndez Hurtado; y Vatican.va.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Theresa Marie Moreau, reportera galardonada, es autora de M\u00e1rtires en la China Roja; Una vida incre\u00edble: 29 a\u00f1os en Laogai; Miseria y virtud; y La sangre de los m\u00e1rtires: Monjes trapenses en la China comunista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">_________________<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em><strong>Otras fuentes de informaci\u00f3n<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/books.openedition.org\/cemca\/2981\"><em>Enlace al libro \u00a1Tierra de Cristeros!<\/em><\/a><em> \u2013 de <\/em><a href=\"https:\/\/books.openedition.org\/author?name=hernandez+hurtado+juan+francisco\">Juan Francisco&nbsp;Hern\u00e1ndez Hurtado<\/a> (textos completos).<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-medium-font-size\"><strong>Libros recomendados<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-medium-font-size\">\u201c<a href=\"https:\/\/libreriavigenteladerrotamundial.com\/tienda\/cristeros\/los-cristeros-del-volcan-de-colima-tomo-1-y-2\/\">Los Cristeros del Volc\u00e1n de Colima<\/a>\u201d<\/h1>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-medium-font-size\">\u201c<a href=\"https:\/\/libreriavigenteladerrotamundial.com\/tienda\/cristeros\/las-brigadas-femeninas-santa-juana-de-arco-cristeras\/\">Las brigadas femeninas Santa Juana de Arco<\/a>\u201d<br>(de la uni\u00f3n de damas cat\u00f3licas mexicanas al ej\u00e9rcito femenino cristero)<\/h1>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-medium-font-size\">\u201c<a href=\"https:\/\/www.amazon.com\/-\/es\/Javier-Pablo-Olivera-Ravasi\/dp\/9874125004\">La Contrarevolucion Cristera<\/a>\u201d<\/h1>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading has-text-align-center has-medium-font-size\">\u00a0<strong>Videos<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">Video documentario\u00a0: <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=9nxdRLmlo20\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=9nxdRLmlo20<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">Curso sobre los Cristeros: <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/redirect?event=comments&amp;redir_token=QUFFLUhqa2x1UThzcXkzS0hqa2ZjOVBsc2lEQ3FoTFhpQXxBQ3Jtc0tsTWtiNzA4NnVYaG16NmJrMzg2bGVmbV9HSUdCRzFJT2RpYzZUdzZOZFlTblhfZzZMYVBvZDZOdW1WN1lxOFBTaHpEdEtoSzJDUzZuMFJTUVR6cDQyM3NDS19hbjJjY2NFVXozV1dJeU1vczZja1RHRQ&amp;q=https%3A%2F%2Fcursos.quenotelacuenten.org%2Fcurso%2FLa-contrarrevolucion-CRISTERA-P-Javier-Olivera-Ravasi&amp;stzid=UgxPfZ8XwRP0K4-jMPt4AaABAg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer 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