{"id":320,"date":"2024-01-01T16:00:40","date_gmt":"2024-01-01T22:00:40","guid":{"rendered":"https:\/\/civitas-mexico.com\/?p=320"},"modified":"2024-01-01T16:00:42","modified_gmt":"2024-01-01T22:00:42","slug":"breve-historia-de-la-comunion-en-la-mano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/2024\/01\/01\/breve-historia-de-la-comunion-en-la-mano\/","title":{"rendered":"Breve historia de la comuni\u00f3n en la mano"},"content":{"rendered":"\n<p>Video de la Fraternidad Saint-Vincent-Ferrier\u00a0: <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=H850IzufqD8&amp;t=137s\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=H850IzufqD8&amp;t=137s<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Traducido por Elisa Hern\u00e1ndez <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"502\" src=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Screenshot-2024-01-01-165736-1024x502.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-321\" style=\"width:577px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Screenshot-2024-01-01-165736-1024x502.jpg 1024w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Screenshot-2024-01-01-165736-300x147.jpg 300w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Screenshot-2024-01-01-165736-768x376.jpg 768w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Screenshot-2024-01-01-165736.jpg 1076w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Queridos amigos, la \u00faltima vez vimos c\u00f3mo la forma tradicional de recibir la comuni\u00f3n de rodillas y en los labios, con una bandeja y un mantel, muestra objetivamente un mayor respeto por el Sant\u00edsimo Sacramento. Adem\u00e1s, fomenta sentimientos de humildad en quien recibe el sacramento, asegura que no se pierdan peque\u00f1os fragmentos de pan consagrado y ayuda a evitar en lo posible el peligro de profanar las especies eucar\u00edsticas.<\/p>\n\n\n\n<p>La pr\u00e1ctica de la comuni\u00f3n en la mano, por el contrario, ha mermado la integridad de la fe en la Presencia Real, disminuye el respeto y los gestos de adoraci\u00f3n debidos al Sant\u00edsimo Sacramento, y conduce inevitablemente a una p\u00e9rdida importante de peque\u00f1os fragmentos de la Sagrada Hostia; adem\u00e1s, suele ser ocasi\u00f3n de numerosos robos, profanaciones y sacrilegios. Sin embargo, esta segunda pr\u00e1ctica es, con mucho, la m\u00e1s extendida en la Iglesia en los \u00faltimos 50 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Como mostramos la \u00faltima vez, si el cuerpo del Se\u00f1or, que es la posesi\u00f3n m\u00e1s preciosa de la Iglesia, es tan maltratado, no deber\u00eda sorprendernos que su cuerpo m\u00edstico est\u00e9 tan mal. Y, sin embargo, todav\u00eda hay voces autorizadas que afirman que la comuni\u00f3n en la mano es la pr\u00e1ctica m\u00e1s antigua y tradicional, y que la comuni\u00f3n en la lengua no se introdujo hasta el siglo VI, o incluso en la Edad Media. Esto es una falsedad, como han demostrado varios estudios recientes, uno de los m\u00e1s recientes y completos es el del can\u00f3nigo Gr\u00e9goire de Guillebon en este excelente libro al que hemos contribuido con la parte jur\u00eddica: \u201c<strong><em>Le bref examen critique de la communion dans la main<\/em>\u201d<\/strong> (\u201c<em>Breve examen cr\u00edtico de la comuni\u00f3n en la mano<\/em>\u201d), publicado por la editorial francesa Contretemps.<\/p>\n\n\n\n<p>La conclusi\u00f3n de esta vasta investigaci\u00f3n escritur\u00edstica y patr\u00edstica es inapelable: si bien es indiscutible que la pr\u00e1ctica de distribuir la comuni\u00f3n directamente en la boca se convirti\u00f3 en la regla general y com\u00fan en el siglo VI, el m\u00e9todo anterior de distribuci\u00f3n consist\u00eda en realidad en lo siguiente: el comulgante generalmente se arrodillaba y presentaba ambas manos en forma de cruz, la mano derecha se colocaba sobre la izquierda, la Sagrada Hostia era colocada por el sacerdote siempre sobre la mano derecha del comulgante, quien entonces se inclinaba profundamente para recibir la comuni\u00f3n con la lengua sin tomar el Sagrado pan con los dedos. La palma de la mano derecha serv\u00eda, por tanto, como patena o corporal, por as\u00ed decirlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las mujeres, adem\u00e1s, s\u00f3lo recib\u00edan la Hostia sobre una forma de corporal, un velo de lino llamado \u00abdominical\u00bb. Despu\u00e9s de la comuni\u00f3n, el comulgante purificaba la palma de su mano o la lavaba, como sigue siendo el caso para la comuni\u00f3n de los cl\u00e9rigos en el rito bizantino.<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, los fieles nunca hac\u00edan el gesto de agarrar la Hostia para comulgar ellos mismos. La Sagrada Hostia siempre se recib\u00eda, no se agarraba, de acuerdo con las propias palabras de Nuestro Se\u00f1or a sus ap\u00f3stoles en el Evangelio: \u00abAccipitre\u00bb, \u00abrecibid\u00bb. Es un grave error presentar el modo actual de recibir la comuni\u00f3n con la mano como una vuelta a las pr\u00e1cticas apost\u00f3licas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las muestras de devoci\u00f3n y adoraci\u00f3n que acompa\u00f1aban la recepci\u00f3n de la comuni\u00f3n en la palma de la mano en el primer siglo de la Iglesia no tienen nada que ver con la despreocupaci\u00f3n y la desenvoltura favorecidas hoy por la pr\u00e1ctica de recibir la comuni\u00f3n en la mano. El extremo cuidado y veneraci\u00f3n que se conced\u00eda a los fragmentos m\u00e1s peque\u00f1os del pan de Cristo era realmente una preocupaci\u00f3n constante de la comunidad cristiana de los primeros siglos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los primeros cristianos estar\u00edan verdaderamente horrorizados y escandalizados si presenciaran la distribuci\u00f3n de la comuni\u00f3n en nuestras Misas actuales. En cambio, se sentir\u00edan perfectamente bien con la pr\u00e1ctica de la comuni\u00f3n en los labios, que es sustancialmente igual a la comuni\u00f3n en la palma de la mano que ellos mismos practicaban.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso podr\u00eda decirse que es un desarrollo homog\u00e9neo de la misma.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, si la pr\u00e1ctica moderna de comulgar con la mano no se remonta en absoluto al primer siglo de la Iglesia, \u00bfde d\u00f3nde procede? Pues de los calvinistas, que la introdujeron en su secta en el siglo XVII porque, al negar la Presencia Real, no pod\u00edan permitirse el menor gesto de adoraci\u00f3n o respeto hacia la Hostia.<\/p>\n\n\n\n<p>Me dir\u00e1 que esto sigue sin explicar c\u00f3mo esta pr\u00e1ctica, tan ajena al catolicismo, pudo introducirse y extenderse en la Iglesia cat\u00f3lica. No fue una decisi\u00f3n del Concilio Vaticano II, que tampoco dice absolutamente nada al respecto. No, fue una decisi\u00f3n personal del Papa Pablo VI. Como consecuencia de la anarqu\u00eda lit\u00fargica que sigui\u00f3 al Concilio Vaticano II, a partir de 1965, sobre todo en Alemania, B\u00e9lgica, Holanda y Francia, se generaliz\u00f3 la pr\u00e1ctica de distribuir la comuni\u00f3n con la mano, aunque siempre de forma muy limitada (porque se hac\u00eda en algunas parroquias de algunas di\u00f3cesis sin autorizaci\u00f3n, pero a veces con la complicidad ben\u00e9vola de algunos obispos). Se generaliz\u00f3 entonces la pr\u00e1ctica salvaje de repartir la comuni\u00f3n con la mano; Pablo VI se mostr\u00f3 preocupado pero en lugar de condenarlo inmediata y en\u00e9rgicamente, decidi\u00f3 tras muchas evasivas, lanzar en octubre de 1968 una amplia consulta a los obispos del mundo, pregunt\u00e1ndoles si estaban a favor de que la Santa Sede autorizara la comuni\u00f3n en la mano. M\u00e1s de 2.000 obispos respondieron a esta consulta, y por amplia mayor\u00eda se declararon absolutamente contrarios a la comuni\u00f3n en la mano. Sin embargo, inexplicablemente, a pesar de que el propio Monse\u00f1or Bugnini (secretario del Consilium encargado de la reforma lit\u00fargica) hab\u00eda advertido al Papa contra el efecto trinquete de tal medida, explicando que \u00abcualquier concesi\u00f3n abrir\u00eda inevitablemente la puerta a la generalizaci\u00f3n\u00bb, Pablo VI decidi\u00f3 autorizar la comuni\u00f3n en la mano en la famosa <em>Instrucci\u00f3n Memoriale Domini<\/em> de mayo de 1969.<\/p>\n\n\n\n<p>El texto de esta Instrucci\u00f3n del 29 de mayo de 1969 y sus contradicciones internas han sido amplia y notablemente comentados por el difunto Jean Madiran.<\/p>\n\n\n\n<p>La <em>Instrucci\u00f3n<\/em> comenzaba recordando todos los beneficios de la comuni\u00f3n tradicional en la lengua. Pablo VI advert\u00eda de los graves peligros de abandonar tal pr\u00e1ctica: menor reverencia al Sant\u00edsimo Sacramento, la posible profanaci\u00f3n del mismo y, sobre todo, la alteraci\u00f3n de la verdadera doctrina. En consecuencia, el texto afirmaba que al Sumo Pont\u00edfice no le hab\u00eda parecido oportuno cambiar el modo en que desde hac\u00eda tiempo se administraba a los fieles la Sagrada Comuni\u00f3n. Pero inmediatamente despu\u00e9s, constatando que aqu\u00ed y all\u00e1 se hab\u00eda introducido una costumbre contraria, es decir, una desobediencia, la de distribuir la comuni\u00f3n con la mano, la <em>Instrucci\u00f3n Memoriale Domini<\/em> permit\u00eda a las conferencias episcopales, despu\u00e9s de un atento examen, pedir autorizaci\u00f3n a la Santa Sede.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, s\u00f3lo ocho d\u00edas despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de <em>Memoriale Domini<\/em>, la Conferencia Episcopal Francesa obtuvo esta autorizaci\u00f3n del Papa. La brevedad del plazo indicaba claramente que todo se hab\u00eda preparado con antelaci\u00f3n. Francia fue, pues, el primer pa\u00eds que abri\u00f3 el camino, de forma totalmente legal, a la comuni\u00f3n en la mano y casi todas las conferencias episcopales siguieron su ejemplo. Y como Monse\u00f1or Bugnini hab\u00eda advertido al Papa, la excepci\u00f3n concedida se convirti\u00f3 r\u00e1pidamente en la pr\u00e1ctica de la gran mayor\u00eda, y la comuni\u00f3n en la lengua se convirti\u00f3 en la excepci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Peor a\u00fan, la comuni\u00f3n en la mano, que se hab\u00eda introducido como una simple concesi\u00f3n de derecho, iba a convertirse a menudo en una obligaci\u00f3n de hecho, neg\u00e1ndose arbitrariamente a los fieles la comuni\u00f3n en la forma tradicional de rodillas y en la lengua.<\/p>\n\n\n\n<p>Recientemente hemos vuelto a ver este abuso de autoridad con ocasi\u00f3n o bajo el pretexto de la \u2018crisis sanitaria\u2019. Se trata de un pretexto porque los estudios cient\u00edficos han demostrado que la comuni\u00f3n en la lengua no es menos higi\u00e9nica que la comuni\u00f3n en la mano. Al contrario, la mano es el principal vector de bacterias y microbios. Estas prohibiciones de la comuni\u00f3n en la lengua son un verdadero abuso de poder por parte de obispos y sacerdotes. Porque, como hemos mostrado en nuestro breve examen cr\u00edtico de la comuni\u00f3n en la mano: \u00abtodo fiel tiene siempre derecho a recibir la Sagrada comuni\u00f3n en la boca seg\u00fan su elecci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos amigos, respetemos este derecho nuestro por el honor de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo. En el Sant\u00edsimo Sacramento, Nuestro Se\u00f1or es el ser m\u00e1s fr\u00e1gil e indefenso que existe, incluso m\u00e1s que un beb\u00e9 en el seno de su madre. El hecho de que la Sagrada Hostia sea tan peque\u00f1a y fr\u00e1gil no significa que pueda ser tratada sin un m\u00ednimo de respeto y adoraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Santa Teresa de Calcuta, la Madre Teresa, dio una vez esta respuesta a un periodista que le pregunt\u00f3: \u00abMadre Teresa, \u00bfcu\u00e1l es la mayor desgracia del mundo actual? Ella respondi\u00f3: \u00abLa mayor desgracia del mundo actual no es la miseria o el hambre que sufren tantos pobres, ni las guerras y desastres de todo tipo, sino la comuni\u00f3n en la mano, la falta de respeto a la persona de Jesucristo.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>Acerca de La Fraternit\u00e9 Saint-Vincent-Ferrier<\/p>\n\n\n\n<p>La Fraternit\u00e9 Saint-Vincent-Ferrier, con sede en Ch\u00e9mer\u00e9-le-Roi, en Mayenne, es una comunidad religiosa de inspiraci\u00f3n dominicana que extrae su fuerza de la observancia regular y de la liturgia tradicional.<\/p>\n\n\n\n<p>Disc\u00edpulos de Santo Tom\u00e1s de Aquino, los frailes son ante todo ap\u00f3stoles, cuya predicaci\u00f3n se dirige a la \u00absalvaci\u00f3n de las almas por la luz\u00bb (Santa Catalina de Siena).<\/p>\n\n\n\n<p>Para m\u00e1s informaci\u00f3n, visite <a href=\"http:\/\/www.chemere.org\">www.chemere.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Video de la Fraternidad Saint-Vincent-Ferrier\u00a0: https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=H850IzufqD8&amp;t=137s Traducido por Elisa Hern\u00e1ndez Queridos amigos, la \u00faltima vez vimos c\u00f3mo la forma tradicional de recibir la comuni\u00f3n de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":321,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false}}},"categories":[39,32],"tags":[72,73],"class_list":["post-320","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-iglesia","category-religion","tag-saint-vincent","tag-teologia"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Screenshot-2024-01-01-165736.jpg","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/320","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=320"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/320\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":322,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/320\/revisions\/322"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/321"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=320"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=320"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=320"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}