{"id":2146,"date":"2025-10-19T14:51:44","date_gmt":"2025-10-19T20:51:44","guid":{"rendered":"https:\/\/civitas-mexico.com\/?p=2146"},"modified":"2025-10-19T14:51:46","modified_gmt":"2025-10-19T20:51:46","slug":"lunes-6-de-octubre-san-bruno-confesor-santa-maria-francisca-de-las-cinco-llagas-de-nuestro-senor-jesucristo-virgen-terciaria-franciscana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/2025\/10\/19\/lunes-6-de-octubre-san-bruno-confesor-santa-maria-francisca-de-las-cinco-llagas-de-nuestro-senor-jesucristo-virgen-terciaria-franciscana\/","title":{"rendered":"Lunes, 6 de octubre \u2013 San Bruno, confesor \u2013 Santa Mar\u00eda Francisca de las Cinco Llagas de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, virgen, terciaria franciscana"},"content":{"rendered":"\n<p>Traducci\u00f3n del articulo: <a href=\"https:\/\/www.medias-presse.info\/lundi-6-octobre-saint-bruno-confesseur-sainte-marie-francoise-des-cinq-plaies-de-notre-seigneur-jesus-christ-vierge-tertiaire-franciscaine\/209594\/\">https:\/\/www.medias-presse.info\/lundi-6-octobre-saint-bruno-confesseur-sainte-marie-francoise-des-cinq-plaies-de-notre-seigneur-jesus-christ-vierge-tertiaire-franciscaine\/209594\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>por <a href=\"https:\/\/www.medias-presse.info\/author\/fabien\/\">Fabien Laurent<\/a> &#8211; Traducido por Elisa Hern\u00e1ndez<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"452\" height=\"626\" src=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/image-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2147\" srcset=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/image-2.png 452w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/image-2-217x300.png 217w\" sizes=\"auto, (max-width: 452px) 100vw, 452px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En el monasterio de la Torre, di\u00f3cesis de Squillace, en Calabria, san Bruno, confesor, fundador de la Orden de los Cartujos.<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong><u>Santoral<\/u><\/strong><\/h6>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>San Bruno, confesor<\/strong><\/h6>\n\n\n\n<p>Bruno, fundador de la Orden Cartujana, naci\u00f3 en Colonia. Desde la cuna, mostr\u00f3 tales indicios de su futura santidad, por la seriedad de sus costumbres, por el cuidado que pon\u00eda, con la ayuda de la gracia divina, en huir de los entretenimientos fr\u00edvolos de esa edad, que ya se pod\u00eda reconocer en \u00e9l al padre de los monjes, al mismo tiempo que al restaurador de la vida anac\u00f3reta. Sus padres, que se distingu\u00edan tanto por su nobleza como por sus virtudes, lo enviaron a Par\u00eds, donde hizo tales progresos en el estudio de la filosof\u00eda y la teolog\u00eda que obtuvo el t\u00edtulo de doctor y maestro en ambas facultades. Poco despu\u00e9s, debido a sus notables virtudes, fue llamado a formar parte del Cap\u00edtulo de la Iglesia de Reims.<\/p>\n\n\n\n<p>Transcurridos algunos a\u00f1os, Bruno renunci\u00f3 al mundo junto con seis de sus amigos y se dirigi\u00f3 a San Hugo, obispo de Grenoble. Informado del motivo de su visita, y comprendiendo que eran ellos a quienes hab\u00eda visto en su sue\u00f1o la noche anterior, bajo la imagen de siete estrellas postradas a sus pies, les concedi\u00f3, en su di\u00f3cesis, unas monta\u00f1as muy escarpadas conocidas con el nombre de Chartreuse. El propio Hugo acompa\u00f1\u00f3 a Bruno y a sus compa\u00f1eros hasta ese desierto, donde el santo llev\u00f3 durante varios a\u00f1os una vida erem\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Urbano II, que hab\u00eda sido su disc\u00edpulo, lo llam\u00f3 a Roma y se vali\u00f3 durante algunos a\u00f1os de sus consejos en las dificultades del gobierno de la Iglesia, hasta que Bruno, habiendo rechazado el arzobispado de Reggio, obtuvo del Papa permiso para alejarse. Impulsado por el amor a la soledad, se retir\u00f3 a un lugar desierto, en los confines de Calabria, cerca de Squillace. Fue all\u00ed donde Roger, conde de Calabria, mientras cazaba, lo descubri\u00f3 rezando en el fondo de una cueva a la que sus perros se hab\u00edan precipitado con gran estruendo. El conde, impresionado por su santidad, comenz\u00f3 a honrarlo y a favorecerlo mucho, tanto a \u00e9l como a sus disc\u00edpulos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las liberalidades de Roger no quedaron sin recompensa. En efecto, mientras sitiaba Capua, Sergio, uno de sus oficiales, que hab\u00eda formado el prop\u00f3sito de traicionarlo, Bruno, que a\u00fan viv\u00eda en el desierto mencionado, se le apareci\u00f3 en sue\u00f1os al conde y, descubri\u00e9ndole toda la conspiraci\u00f3n, lo libr\u00f3 de un peligro inminente. Finalmente, lleno de m\u00e9ritos y virtudes, tan ilustre por su santidad como por su ciencia, Bruno falleci\u00f3 en el Se\u00f1or y fue enterrado en el monasterio de San Esteban, construido por Roger, donde su culto sigue siendo muy venerado hasta hoy.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"293\" height=\"462\" src=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/image-3.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2148\" srcset=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/image-3.png 293w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/image-3-190x300.png 190w\" sizes=\"auto, (max-width: 293px) 100vw, 293px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><em>En N\u00e1poles, Campania, entierro de Santa Mar\u00eda Francisca de las Cinco Llagas de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, virgen, de la Tercera Orden de San Francisco.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>Santa Mar\u00eda Francisca de las Cinco Llagas de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, Virgen, Terciaria franciscana<\/strong><\/h6>\n\n\n\n<p>Anna-Maria-Rosa-Nicoletta Gallo naci\u00f3 en N\u00e1poles el 25 de marzo de 1715. Su padre se llamaba Francisco y su madre, B\u00e1rbara Basinsin. Sus padres eran \u00abpoco afortunados\u00bb, seg\u00fan los padres benedictinos. Eran \u00abuna familia de condici\u00f3n modesta\u00bb, seg\u00fan los Peque\u00f1os Bolandistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tomar\u00e1 el nombre de <strong>Marie-Fran\u00e7oise des cinq plaies de Notre-Seigneur J\u00e9sus-Christ<\/strong> (Mar\u00eda Francisca de las cinco llagas de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo) cuando ingrese en la <strong>Tercera Orden de San Francisco de As\u00eds<\/strong>, bajo la direcci\u00f3n de los Padres reformados y descalzos de San Pedro de Alc\u00e1ntara. Su \u00e1ngel de la guarda la asist\u00eda de manera visible. A los cuatro a\u00f1os, suplicaba que la llevaran a misa y ya utilizaba instrumentos de penitencia. A esa edad, ya la consideraban una santa. Pero su padre, Fran\u00e7ois, la puso r\u00e1pidamente a fabricar galones de oro. Como era muy delgada, tuvo un episodio de hemoptisis con fiebre violenta. Entonces la pusieron a hacer un trabajo menos penoso, dej\u00f3 la lanzadera para dedicarse al huso y a hilar oro. A los 16 a\u00f1os, un joven rico, encantado con su conducta, le pidi\u00f3 la mano. Fran\u00e7ois, feliz por esta futura uni\u00f3n que aumentar\u00eda el capital familiar, dio su consentimiento sin el de Marie-Fran\u00e7oise. Pero se encontr\u00f3 con una negativa: \u00abPadre, no se moleste, no quiero saber nada del mundo, hace tiempo que decid\u00ed tomar los h\u00e1bitos de la Tercera Orden de San Francisco\u00bb. \u00bb. Fran\u00e7ois, tras intentar disuadirla, se enfureci\u00f3, cogi\u00f3 una cuerda y comenz\u00f3 a golpearla sin piedad. Barbe, la madre, tuvo que intervenir y arrebatarle la cuerda a su marido. Su padre la encerr\u00f3 en una habitaci\u00f3n donde la dej\u00f3 varios d\u00edas sin otra comida que pan y agua. Durante ese tiempo, Marie-Fran\u00e7oise pudo rezar tranquilamente. Un padre menor de la Observancia logr\u00f3 convencer a Fran\u00e7ois de que aceptara el deseo de su hija de entrar al servicio de San Francisco. Encantada, Marie-Fran\u00e7oise bes\u00f3 la mano de su padre y corri\u00f3 a ponerse el h\u00e1bito tan esperado. Era el 8 de septiembre de 1731, d\u00eda de la natividad de la Virgen. Fran\u00e7ois se dio cuenta del estado de su hija y se pregunt\u00f3 si no podr\u00eda aprovechar un posible don de adivinaci\u00f3n. Una dama rica, que estaba embarazada, quer\u00eda saber si era ni\u00f1o o ni\u00f1a. Fran\u00e7ois presion\u00f3 a Marie-Fran\u00e7oise para que le diera una respuesta a la dama. Pero ella no quer\u00eda pasar por una vidente que adivinaba el futuro. Entonces, el padre se enfureci\u00f3 y azot\u00f3 a Marie-Fran\u00e7oise hasta que su madre y su hermana le arrebataron el l\u00e1tigo. Siguiendo el consejo de su madre, huy\u00f3 de casa y fue a contarle sus penurias a Don Jules Torno, obispo del lugar. \u00c9l la acompa\u00f1\u00f3 a su casa y reprendi\u00f3 a Fran\u00e7ois, que se calm\u00f3. Para consolarla, el Se\u00f1or le concedi\u00f3 el honor de varias apariciones. Su madre muri\u00f3 y su padre quiso volver a casarse. Hizo recaer sobre Marie-Fran\u00e7oise todo el peso del mantenimiento de la familia. Le hac\u00eda la vida imposible repiti\u00e9ndole constantemente \u00ab\u00a1quien no trabaja, no come!\u00bb y le exig\u00eda que pagara diez escudos al a\u00f1o. Su padrino se hac\u00eda cargo de esta renta. Sus hermanas, menos pacientes, fueron a ver a la mujer con la que su padre quer\u00eda casarse y la convencieron para que rompiera con \u00e9l. Fran\u00e7ois crey\u00f3 que esta conspiraci\u00f3n hab\u00eda sido perpetrada por Marie-Fran\u00e7oise. Se enfad\u00f3 y se march\u00f3 de casa llev\u00e1ndose todo consigo. Por orden de su confesor, ella alquil\u00f3 un peque\u00f1o apartamento en la rue de la Coutellerie y se asoci\u00f3 con la hermana Marie-F\u00e9lix de la Passion.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras numerosas tribulaciones, Marie-Fran\u00e7oise, denunciada como seguidora de Satan\u00e1s, fue encerrada en el convento conocido como Bon-Chemin. A pesar de ello, su padre y sus hermanas acudieron all\u00ed para abrumarla con insultos. Con ustedes hab\u00eda una mujer descarada enviada por sus perseguidoras. Esto caus\u00f3 un esc\u00e1ndalo y las hermanas del Bon-Chemin tomaron tal aversi\u00f3n a Marie-Fran\u00e7oise que una de ellas quiso empujarla por las escaleras y le echaron una olla con brasas en la cara. Hay que decir que estaban celosas de la reputaci\u00f3n de Marie-Fran\u00e7oise. Entonces, comenz\u00f3 a hincharse de los pies a la cabeza. Su salud se deterior\u00f3. Habr\u00eda vuelto a su casa, pero su confesor se opuso. Entonces se fue a vivir con la se\u00f1ora Candide Principe, esposa de Joseph de Mase. Comenz\u00f3 a tener fuertes dolores intestinales. Como una desgracia nunca viene sola, se enter\u00f3 de que su padre iba a morir. Comenz\u00f3 a llorar porque se dio cuenta de que no podr\u00eda estar al lado de su padre. En 1763, revel\u00f3 que N\u00e1poles iba a ser diezmada por una gran hambruna y una gran peste. Al a\u00f1o siguiente, contrajo la enfermedad, pero finalmente se recuper\u00f3 despu\u00e9s de varios meses. Sali\u00f3 de ella reducida a un esqueleto. Lloraba d\u00eda y noche, tan perturbada mentalmente que necesitaba constantemente la presencia de su confesor, Jean Pessiri. Este decidi\u00f3 mudarse a la casa de la santa. Le resultaba m\u00e1s pr\u00e1ctico. Entonces, ella sufri\u00f3 una \u00abebullici\u00f3n de la sangre\u00bb. Sus m\u00e9dicos le hicieron tomar ba\u00f1os fr\u00edos, sin resultado, y luego le practicaron una sangr\u00eda en los pies. Pero el cirujano la hiri\u00f3 torpemente, lo que caus\u00f3 un dolor horrible a Marie-Fran\u00e7oise y le provoc\u00f3 espasmos. El pie se enrojeci\u00f3 y hubo que cortarle la carne, ya que se hab\u00eda gangrenado. Le entr\u00f3 una tos violenta seguida de v\u00f3mitos de sangre. Para aliviarla, tuvo que llevar un collar de plomo durante doce a\u00f1os. Entonces dec\u00eda: \u00ab\u00a1El Se\u00f1or me ha adornado, como a su esposa, con un collar de perlas!\u00bb. Finalmente, recibi\u00f3 los estigmas de Cristo: llagas en ambas manos, llagas en ambos pies y una llaga en el lado izquierdo, donde est\u00e1 el coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1789, se le apareci\u00f3 el arc\u00e1ngel Rafael, que era de una belleza extraordinaria. Marie-Fran\u00e7oise se qued\u00f3 sin habla. \u00c9l le anunci\u00f3 que hab\u00eda sido enviado para curar su herida en el costado. Cuando visitaba los hospitales, le gustaba mucho pasar tiempo cerca de los enfermos m\u00e1s repulsivos y, sobre todo, de los que ten\u00edan enfermedades contagiosas. Entonces empez\u00f3 a oler bien de vez en cuando, y todo lo que tocaba conservaba su perfume. Se notaba que ol\u00eda bien sobre todo en las fiestas de la Virgen y los viernes de marzo, cuando se celebraba la pasi\u00f3n de Cristo. El estado de Marie-Fran\u00e7oise empeoraba cada vez m\u00e1s, por lo que en 1791 la enviaron al campo a tomar \u00abaire fresco\u00bb. Pero el resultado fue que empez\u00f3 a toser m\u00e1s violentamente y sufri\u00f3 dos hernias estranguladas que le provocaron graves v\u00f3mitos. Regres\u00f3 a N\u00e1poles para someterse a una operaci\u00f3n. A continuaci\u00f3n, tuvo fuertes dolores en un pie. Se rez\u00f3 por ella y el dolor se calm\u00f3. Pero entonces tuvo horribles convulsiones en todo el cuerpo. Se le hincharon los pies y las piernas. Tuvo que pasar d\u00edas y noches en una silla sin poder dormir. Mientras se preparaba para la fiesta de la Natividad de la Virgen, sufri\u00f3 un dolor de est\u00f3mago tan fuerte que parec\u00eda como si la atravesara una espada. El 11 de septiembre recibi\u00f3 la extremaunci\u00f3n. El 13 entr\u00f3 en \u00e9xtasis y vio elevarse ante ella una gran cruz desnuda. La enfermedad sigui\u00f3 su curso y entr\u00f3 en agon\u00eda. Por la ma\u00f1ana, le dieron la comuni\u00f3n. Recuper\u00f3 todas sus facultades y entr\u00f3 en \u00e9xtasis. Dijo: \u00abMadonna&#8230; \u00a1Aqu\u00ed viene mi madre a mi encuentro!\u00bb. Luego palideci\u00f3. Don Pessiri encendi\u00f3 una vela bendita y le dio la \u00faltima absoluci\u00f3n. Entonces tom\u00f3 un crucifijo y le dijo: \u00abHermana Marie-Fran\u00e7oise, bese los pies de su esposo, que muri\u00f3 por nosotros en la cruz\u00bb. Levantando la cabeza, la moribunda peg\u00f3 sus labios a los pies de su salvador y, despu\u00e9s de besarlos tiernamente, cay\u00f3 sobre su almohada y expir\u00f3. Tan pronto como se supo de la muerte de la santa, la piedad napolitana estall\u00f3. La multitud se abalanz\u00f3 para llevarse una reliquia. Hubo que llamar a los soldados de la guardia real y llevar el cuerpo a una capilla cerrada con una reja de hierro. Se hac\u00eda tocar a la difunta los objetos que le presentaba la multitud que la asediaba.<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>Martirol\u00f3gio<\/strong><\/h6>\n\n\n\n<p>En el monasterio de la Torre, di\u00f3cesis de Squillace en Calabria, san <strong>Bruno<\/strong>, confesor, fundador de la Orden Cartujana.<\/p>\n\n\n\n<p>En Laodicea, en Frigia, el beato <strong>Sagaris<\/strong>, obispo y m\u00e1rtir, uno de los antiguos disc\u00edpulos del ap\u00f3stol Pablo.<\/p>\n\n\n\n<p>En Auxerre, san <strong>Rom\u00e1n<\/strong>, obispo y confesor.<\/p>\n\n\n\n<p>En Capua, aniversario de los santos m\u00e1rtires <strong>Marcellus<\/strong>, <strong>Caste<\/strong>, <strong>Emile<\/strong> y <strong>Saturninus<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En Tr\u00e9veris, conmemoraci\u00f3n de <strong>una multitud<\/strong>, por as\u00ed decirlo, innumerable de m\u00e1rtires que, durante la persecuci\u00f3n de Diocleciano, bajo el prefecto Rictiovare, sufrieron diversos tipos de muerte por la fe de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>En Agen, en la Galia, aniversario de santa <strong>F\u00e9<\/strong>, virgen y m\u00e1rtir, cuyo ejemplo anim\u00f3 al martirio al beato Caprais, quien, por su parte, termin\u00f3 felizmente su combate el 13 de las calendas de noviembre (20 de octubre).<\/p>\n\n\n\n<p>Del mismo modo, santa <strong>Erotide<\/strong>, m\u00e1rtir. En llamas por el amor de Cristo, soport\u00f3 pacientemente el suplicio del fuego.<\/p>\n\n\n\n<p>En Oderzo, en los confines de V\u00e9neto, san <strong>Magne<\/strong>, obispo, cuyo cuerpo descansa en Venecia.<\/p>\n\n\n\n<p>En N\u00e1poles, en Campania, el entierro de santa <strong>Mar\u00eda Francisca de las Cinco Llagas de Nuestro &nbsp;Se\u00f1or Jesucristo<\/strong>, virgen, de la Tercera Orden de San Francisco: notable por sus virtudes y milagros, fue inscrita entre las santas v\u00edrgenes por el papa P\u00edo IX.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Traducci\u00f3n del articulo: https:\/\/www.medias-presse.info\/lundi-6-octobre-saint-bruno-confesseur-sainte-marie-francoise-des-cinq-plaies-de-notre-seigneur-jesus-christ-vierge-tertiaire-franciscaine\/209594\/ por Fabien Laurent &#8211; Traducido por Elisa Hern\u00e1ndez En el monasterio de la Torre, di\u00f3cesis de Squillace, en Calabria, san Bruno, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2147,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false}}},"categories":[39,32],"tags":[830,61,831],"class_list":["post-2146","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-iglesia","category-religion","tag-san-bruno","tag-sanctoral","tag-santa-maria-francisca"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/image-2.png","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2146","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2146"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2146\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2149,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2146\/revisions\/2149"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2147"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2146"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2146"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2146"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}