{"id":2139,"date":"2025-10-19T14:37:24","date_gmt":"2025-10-19T20:37:24","guid":{"rendered":"https:\/\/civitas-mexico.com\/?p=2139"},"modified":"2025-10-19T14:48:03","modified_gmt":"2025-10-19T20:48:03","slug":"sabado-4-de-octubre-solemnidad-de-san-francisco-de-asis-confesor-fundador-de-las-tres-ordenes-franciscanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/2025\/10\/19\/sabado-4-de-octubre-solemnidad-de-san-francisco-de-asis-confesor-fundador-de-las-tres-ordenes-franciscanas\/","title":{"rendered":"S\u00e1bado, 4 de octubre \u2013 Solemnidad de San Francisco de As\u00eds, confesor, fundador de las tres \u00f3rdenes franciscanas"},"content":{"rendered":"\n<p>Traduccion del articulo : <a href=\"https:\/\/www.medias-presse.info\/samedi-4-octobre-solennite-de-saint-francois-dassise-confesseur-fondateur-des-trois-ordres-franciscains\/209480\/\">https:\/\/www.medias-presse.info\/samedi-4-octobre-solennite-de-saint-francois-dassise-confesseur-fondateur-des-trois-ordres-franciscains\/209480\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>por <a href=\"https:\/\/www.medias-presse.info\/author\/fabien\/\">Fabien Laurent<\/a> &#8211; Traducido por Elisa Hern\u00e1ndez<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"484\" height=\"610\" src=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/image.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2140\" srcset=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/image.png 484w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/image-238x300.png 238w\" sizes=\"auto, (max-width: 484px) 100vw, 484px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><u>Sanctoral<\/u><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>Solemnidad de nuestro Padre Ser\u00e1fico San Francisco de As\u00eds, Confesor, Fundador de las Tres \u00d3rdenes Franciscanas<\/strong><\/h6>\n\n\n\n<p>San Francisco era hijo de Pietro Bernardone, un rico comerciante de As\u00eds. Pietro ten\u00eda el proyecto de que su primog\u00e9nito siguiera sus pasos profesionales. Pero Francisco no era en absoluto avaro como su padre. Al contrario, era muy generoso y, con buen humor y alegr\u00eda, dispon\u00eda f\u00e1cilmente de todo lo que ten\u00eda a su alcance. Nuestro Se\u00f1or, cuyo placer es tener misericordia de los misericordiosos, quer\u00eda arrancar a San Francisco del peligro de los placeres del mundo y atraerlo hacia \u00c9l. Permiti\u00f3 que Francisco cayera gravemente enfermo. Mientras San Francisco yac\u00eda en la soledad de la habitaci\u00f3n del enfermo, con el cuerpo agotado, su alma era preparada por Dios para cosas m\u00e1s elevadas. Sent\u00eda un gran deseo de perfecci\u00f3n, y era necesaria una heroica conquista de s\u00ed mismo como fundamento de ese edificio. Cuando san Francisco recuper\u00f3 la salud, un d\u00eda cruzaba a caballo la llanura de As\u00eds, cuando se encontr\u00f3 con un leproso. Esa imagen inesperada le llen\u00f3 de horror y pens\u00f3 en dar media vuelta. Pero record\u00f3 su resoluci\u00f3n, desmont\u00f3 del caballo y se apresur\u00f3 a besar la mano del leproso y luego le dio limosna. Cuando volvi\u00f3 a montar a caballo y se volvi\u00f3 para saludar una vez m\u00e1s al leproso, no hab\u00eda nadie en la llanura. Era el mismo Cristo quien se hab\u00eda aparecido a Francisco en forma de leproso. San Francisco amaba tanto a los pobres que se relacionaba con ellos con frecuencia. Obedeciendo un mandato divino, tambi\u00e9n pidi\u00f3 piedras para reparar tres iglesias en ruinas. Su padre, furioso por esta extra\u00f1a conducta, llev\u00f3 a su hijo ante el obispo de As\u00eds. All\u00ed, Francisco devolvi\u00f3 a su padre no solo el dinero que pose\u00eda, sino tambi\u00e9n las ropas que llevaba, diciendo: \u00abAhora puedo decir verdaderamente: Padre nuestro que est\u00e1s en los cielos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El obispo le ofreci\u00f3 un viejo abrigo de jardinero, en cuya espalda Francisco dibuj\u00f3 una cruz con un trozo de tiza blanca. Entonces suplic\u00f3 a nuestro Se\u00f1or que le revelara su voluntad con respecto al futuro. Poco despu\u00e9s, san Francisco asist\u00eda a misa en la Porci\u00fancula. Al o\u00edr el Evangelio en el que Nuestro Se\u00f1or encargaba a sus ap\u00f3stoles que no llevaran consigo oro, ni plata, ni dos mantos, ni calzado, el coraz\u00f3n de Francisco se llen\u00f3 de alegr\u00eda, porque reconoci\u00f3 en ello la voluntad de Dios con respecto a su propia vida. Vestido con un tosco h\u00e1bito penitencial, ce\u00f1ido con una cuerda, sin calzado, entr\u00f3 en una vida de total pobreza y comenz\u00f3 a predicar la penitencia. Esto ocurri\u00f3 en 1208. Francisco ten\u00eda entonces unos 26 a\u00f1os. Pronto se le unieron varios compa\u00f1eros. Cuando fueron once, los acompa\u00f1\u00f3 a Roma, donde el papa Inocencio III dio su aprobaci\u00f3n a la nueva orden. Viv\u00edan en la m\u00e1s absoluta pobreza y en armon\u00eda fraternal, predicando al pueblo la penitencia con su ejemplo y sus palabras. El santo fundador los llamaba Hermanos Menores, para que siempre consideraran la virtud de la humildad como el fundamento de la perfecci\u00f3n. \u00c9l mismo era tan humilde que, cuando el pueblo lo proclamaba santo, se dec\u00eda a s\u00ed mismo que era el mayor pecador. \u00abPorque, dec\u00eda san Francisco, si Dios hubiera dado al mayor criminal las gracias que me ha dado a m\u00ed, \u00e9l las habr\u00eda aprovechado mejor que yo\u00bb. La comunidad creci\u00f3 r\u00e1pidamente. En 1219, en el c\u00e9lebre Cap\u00edtulo de las Esteras, se reunieron m\u00e1s de 5000 frailes. Al igual que Cristo envi\u00f3 a sus ap\u00f3stoles a predicar el Evangelio a todas las naciones, Francisco envi\u00f3 a sus hermanos. \u00c9l mismo se enfrent\u00f3 valientemente al sult\u00e1n de Egipto y le anunci\u00f3 que la salvaci\u00f3n solo se pod\u00eda encontrar en Cristo. San Francisco de As\u00eds era un maravilloso director de almas. Tom\u00e1s de Celano nos dice: \u00ab&#8230; gracias a una revelaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, Francisco conoc\u00eda las acciones de sus hermanos ausentes, revelaba los secretos de sus corazones y exploraba sus conciencias. \u00a1Cu\u00e1ntas veces los reprendi\u00f3 en sue\u00f1os, les orden\u00f3 hacer cosas, les prohibi\u00f3 no hacerlas! \u00bb Para abrir el camino de la perfecci\u00f3n a todos aquellos que quer\u00edan imitar su vida, Francisco estableci\u00f3 una Segunda Orden dirigida por Santa Clara y una Tercera Orden para las personas de ambos sexos que viv\u00edan en el mundo. Su amor por las almas le impuls\u00f3 a trabajar por todos sus semejantes. Sin embargo, su deseo de estar m\u00e1s \u00edntimamente unido a Dios llev\u00f3 a san Francisco a retirarse una y otra vez a un lugar solitario para ayunar y rezar. Estaba consumido por un amor cada vez mayor por el Bien m\u00e1s elevado y m\u00e1s grande. \u00abEn la belleza de las cosas\u00bb, dice san Buenaventura, \u00abvio al Autor de toda belleza y sigui\u00f3 las huellas de su Amado, que imprimi\u00f3 su imagen en todas las cosas creadas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Embriagado de amor, pod\u00eda llamar a las criaturas para que alabaran con \u00e9l al Creador, y los p\u00e1jaros se un\u00edan a \u00e9l para cantar las alabanzas de Dios. Muchos otros grandes santos viv\u00edan en esa \u00e9poca. San Fernando III era rey de Castilla y Le\u00f3n, San Luis IX era rey de Francia y Santo Domingo convert\u00eda a los herejes. San Francisco y Santo Domingo abrazaron la santa pobreza y, con sus oraciones, sus predicaciones y su ejemplo, en menos de dos d\u00e9cadas restauraron y regeneraron toda la cristiandad. La predicaci\u00f3n de los frailes franciscanos y del sacerdote dominico elev\u00f3 la cultura y difundi\u00f3 la escol\u00e1stica por dondequiera que iban. Su labor, y la de sus \u00f3rdenes, contin\u00faa incluso en nuestra \u00e9poca. Fue sobre todo la pasi\u00f3n y muerte de Cristo en la cruz lo que llen\u00f3 su coraz\u00f3n de amor por su Salvador, y se esforz\u00f3 por parecerse lo m\u00e1s posible al objeto de su amor. Dos a\u00f1os antes de su muerte, en el monte Arverno, el Salvador crucificado se le apareci\u00f3 a Francisco en forma de seraf\u00edn e imprimi\u00f3 en su cuerpo los estigmas de las cinco llagas sagradas. Por supuesto, san Francisco tambi\u00e9n fue un gran hacedor de milagros. Hay demasiados para contarlos aqu\u00ed, pero bastan unos pocos para narrar la historia de su santidad. Un d\u00eda, una gran multitud sigui\u00f3 a San Francisco y se sirvi\u00f3 de las uvas que encontraron creciendo en el vi\u00f1edo de una iglesia. El p\u00e1rroco de la iglesia comenz\u00f3 a lamentar que el santo se hubiera quedado con \u00e9l, ya que el vi\u00f1edo estaba casi destruido. San Francisco conoci\u00f3 los pensamientos \u00edntimos del p\u00e1rroco por medios sobrenaturales y le pregunt\u00f3 cu\u00e1ntas medidas de vino produc\u00eda normalmente el vi\u00f1edo. El p\u00e1rroco respondi\u00f3 que doce, por lo que san Francisco le pidi\u00f3 que fuera paciente con el pueblo por amor a Dios, prometi\u00e9ndole que la vid producir\u00eda veinte medidas ese a\u00f1o. Cuando san Francisco se march\u00f3, solo quedaban unas pocas uvas, pero el p\u00e1rroco las puso de todos modos en el lagar. Tal y como hab\u00eda prometido san Francisco, el sacerdote obtuvo milagrosamente veinte medidas del mejor vino. En otra ocasi\u00f3n, mientras San Francisco se encontraba en Gubbio, el santo se enter\u00f3 de la existencia de un lobo grande y feroz que se com\u00eda animales e incluso seres humanos. La gente viv\u00eda con tanto miedo a la criatura que llevaban armas consigo a todas partes. San Francisco decidi\u00f3 ir a buscar al lobo y algunos de los ciudadanos m\u00e1s valientes le acompa\u00f1aron. San Francisco encontr\u00f3 al lobo, que le mostr\u00f3 los dientes al verlo y carg\u00f3 contra \u00e9l. San Francisco permaneci\u00f3 impasible e hizo la se\u00f1al de la cruz en direcci\u00f3n al lobo que se acercaba. El lobo cerr\u00f3 la boca y redujo la velocidad, arrastr\u00e1ndose d\u00f3cilmente hacia San Francisco. El santo orden\u00f3 al lobo que no volviera a hacer da\u00f1o a nadie y luego lleg\u00f3 a un acuerdo con \u00e9l seg\u00fan el cual los habitantes de la ciudad le llevar\u00edan comida si no los atacaba. El lobo se mantuvo d\u00f3cil, siguiendo a San Francisco hasta la ciudad, donde explic\u00f3 el acuerdo que hab\u00eda alcanzado con el lobo y que los ciudadanos respetaron.<\/p>\n\n\n\n<p>Francisco sab\u00eda de antemano el d\u00eda de su muerte. Le precedieron dolorosos sufrimientos, pero Francisco dio gracias a Dios y se declar\u00f3 dispuesto a sufrir cien veces m\u00e1s si Dios as\u00ed lo quer\u00eda. Preparado para todos los consuelos de la Santa Iglesia, y tendido en el suelo a imitaci\u00f3n de la muerte de su Salvador en la cruz, Francisco pas\u00f3 a su morada celestial el 3 de octubre de 1226. Tom\u00e1s de Celano fue testigo ocular y escribi\u00f3: \u00ab&#8230; su carne, que antes era oscura, ahora brillaba con una blancura deslumbrante y promet\u00eda las recompensas de la bienaventurada resurrecci\u00f3n por su belleza. Finalmente vi que su rostro era como el de un \u00e1ngel, como si estuviera vivo y no muerto; y el resto de sus miembros hab\u00edan adquirido la suavidad y flexibilidad de los miembros de un ni\u00f1o inocente&#8230; su piel no se hab\u00eda endurecido, sus miembros no estaban r\u00edgidos. Y como brillaba con una belleza tan maravillosa ante todos los que lo miraban, y su carne se hab\u00eda vuelto a\u00fan m\u00e1s blanca, era maravilloso de ver. En medio de sus manos y pies, no hab\u00eda realmente agujeros hechos por los clavos, sino que los clavos mismos estaban formados por su carne y conservaban la negrura del hierro, y su costado derecho estaba rojo de sangre. Estos signos de martirio no provocaban horror en la mente de quienes los miraban, sino que confer\u00edan a su cuerpo mucha belleza y gracia. <em>El papa Gregorio IX lo canoniz\u00f3 en 1228.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong><u>Martirologio<\/u><\/strong><strong><u><\/u><\/strong><\/h6>\n\n\n\n<p>En As\u00eds, en Umbr\u00eda, aniversario de san <strong>Francisco<\/strong>, levita y confesor, fundador de tres \u00f3rdenes: los Hermanos Menores, las Damas Pobres y los Hermanos y Hermanas de la Penitencia. San Buenaventura escribi\u00f3 su vida llena de santidad y milagros.<\/p>\n\n\n\n<p>En Corinto, aniversario de los santos <strong>Crispo<\/strong> y <strong>Cayo<\/strong>, de quienes habla el ap\u00f3stol san Pablo en su carta a los corintios.<\/p>\n\n\n\n<p>En Atenas, san <strong>Hieroteo<\/strong>, disc\u00edpulo del beato ap\u00f3stol Pablo.<\/p>\n\n\n\n<p>En Damasco, San <strong>Pedro<\/strong>, obispo y m\u00e1rtir. Acusado ante el rey de los agarenos de ense\u00f1ar la fe de Cristo, por ello le cortaron la lengua, las manos y los pies, lo ataron a una cruz y as\u00ed consum\u00f3 su martirio.<\/p>\n\n\n\n<p>En Alejandr\u00eda, los santos sacerdotes y di\u00e1conos <strong>Cayo<\/strong>, <strong>Fausto<\/strong>, <strong>Eusebio<\/strong>, <strong>Cheremon<\/strong>, <strong>Lucio<\/strong> y sus compa\u00f1eros. Algunos fueron martirizados durante la persecuci\u00f3n de Valeriano, otros, al servir a los m\u00e1rtires, recibieron ustedes mismos la recompensa de los m\u00e1rtires.<\/p>\n\n\n\n<p>En Egipto, los santos m\u00e1rtires y hermanos <strong>Marcos<\/strong> y <strong>Marciano<\/strong>, junto con una multitud innumerable de cristianos de ambos sexos y de todas las edades. Unos, despu\u00e9s de ser azotados con varas, otros, despu\u00e9s de sufrir horribles torturas de diversos tipos, fueron entregados a las llamas; otros fueron arrojados al mar; a algunos les cortaron la cabeza; muchos murieron de hambre; otros, finalmente, fueron colgados en la horca, varios de ellos boca abajo: as\u00ed merecieron la preciosa corona del martirio.<\/p>\n\n\n\n<p>En Bolonia, san <strong>Petr\u00f3n<\/strong>, obispo y confesor, que se distingui\u00f3 por su doctrina, sus milagros y su santidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En Par\u00eds, santa <strong>Aure<\/strong> virgen.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Traduccion del articulo : https:\/\/www.medias-presse.info\/samedi-4-octobre-solennite-de-saint-francois-dassise-confesseur-fondateur-des-trois-ordres-franciscains\/209480\/ por Fabien Laurent &#8211; Traducido por Elisa Hern\u00e1ndez Sanctoral Solemnidad de nuestro Padre Ser\u00e1fico San Francisco de As\u00eds, Confesor, Fundador [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2140,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false}}},"categories":[39,32],"tags":[829,61],"class_list":["post-2139","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-iglesia","category-religion","tag-san-francisco","tag-sanctoral"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/image.png","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2139","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2139"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2139\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2145,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2139\/revisions\/2145"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2140"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2139"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2139"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2139"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}