{"id":1393,"date":"2024-04-01T18:12:38","date_gmt":"2024-04-02T00:12:38","guid":{"rendered":"https:\/\/civitas-mexico.com\/?p=1393"},"modified":"2024-04-01T18:12:40","modified_gmt":"2024-04-02T00:12:40","slug":"la-punalada-de-la-academia-pontificia-para-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/2024\/04\/01\/la-punalada-de-la-academia-pontificia-para-la-vida\/","title":{"rendered":"La pu\u00f1alada de la Academia Pontificia para la Vida"},"content":{"rendered":"\n<p>Art\u00edculo original : <a href=\"https:\/\/riposte-catholique.fr\/archives\/187672\">https:\/\/riposte-catholique.fr\/archives\/187672<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Por Maximilien Bernard &#8211; 18 de Marzo de 2024 &#8211; Traducido por Elisa Hern\u00e1ndez<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"605\" height=\"971\" src=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/image-6.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1394\" srcset=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/image-6.png 605w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/image-6-187x300.png 187w\" sizes=\"auto, (max-width: 605px) 100vw, 605px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong><em>La alegr\u00eda de vivir<\/em><\/strong>&nbsp;es un texto publicado el mes pasado y&nbsp;<strong><em>\u00abfruto de la reflexi\u00f3n com\u00fan de un grupo cualificado de te\u00f3logos reunidos por iniciativa de la Academia Pontificia para la Vida\u00bb<\/em><\/strong>, como se indica en la portada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Prohibir la eutanasia hace m\u00e1s mal que bien; dar luz verde a la fecundaci\u00f3n in vitro hom\u00f3loga<\/em>: <a href=\"https:\/\/lanuovabq.it\/it\/si-a-eutanasia-e-fecondazione-artificiale-la-rivoluzione-di-paglia\">estas son las afirmaciones<\/a> contenidas en el libro \u201cLa gioia della vita\u201d (\u201cLa alegr\u00eda de vivir\u201d), una reflexi\u00f3n conjunta de los te\u00f3logos de la <em>Pontificia Academia para la Vida<\/em> publicada el mes pasado. Incluso la Biblia <em>puede<\/em> <em>corregirse<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Este texto pretende celebrar el 30 aniversario de la <em>Evangelium vitae<\/em>. Un aniversario en forma de funeral&#8230; Los errores de este texto son tan numerosos y tan graves que el volumen <em>La alegr\u00eda de vivir<\/em> no puede considerarse ciertamente una celebraci\u00f3n del pensamiento de Juan Pablo II.<\/p>\n\n\n\n<p>La eutanasia. \u00bfProhibir o no prohibir? El texto afirma que <em>es bueno no prohibir<\/em> porque<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>podr\u00eda resultar m\u00e1s perjudicial para el bien p\u00fablico y la convivencia civil, al amplificar los conflictos o favorecer formas clandestinas de pr\u00e1cticas oficialmente ilegales<\/em>\u00bb (p. 150).<\/p>\n\n\n\n<p>Volvemos aqu\u00ed a los argumentos enga\u00f1osos que permitieron legalizar el aborto.&nbsp; Santo Tom\u00e1s de Aquino, frecuentemente citado inapropiadamente en este volumen, pero no en este caso, dice:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab[<em>Los vicios] perjudiciales para los dem\u00e1s, sin cuya prohibici\u00f3n la sociedad humana no puede subsistir, como el asesinato, el robo y otros semejantes, est\u00e1n prohibidos<\/em>\u00ab(Summa Theologiae, I-II, q. 96, a. 2 c.).<\/p>\n\n\n\n<p>La eutanasia es un asesinato y, como tal, debe prohibirse siempre, aunque, por hip\u00f3tesis, tal prohibici\u00f3n aumente los conflictos civiles y fomente la eutanasia clandestina (que conste que todos los asesinatos son clandestinos) porque, sin esta prohibici\u00f3n, se destruir\u00eda el bien com\u00fan. \u00bfLegitimar la eutanasia? El inconveniente de legitimar la eutanasia es que, en cierto modo, \u00abavala\u00bb y justifica una pr\u00e1ctica \u00e9ticamente controvertida o rechazada.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de ellos se manifest\u00f3 a favor de la interrupci\u00f3n de la nutrici\u00f3n, la hidrataci\u00f3n y la ventilaci\u00f3n asistida, porque estas intervenciones pretenden \u00ab<em>centrarse en el mantenimiento de las funciones del organismo, consideradas de forma aislada. De este modo, se pierde de vista a la persona en su totalidad y su bienestar general<\/em>\u00bb (p. 173). Pero la nutrici\u00f3n, la hidrataci\u00f3n y la ventilaci\u00f3n asistidas, salvo en los raros casos en que constituyen intervenciones desproporcionadas, son ayudas necesarias y obligatorias para la vida. Retirarlas significa, como quieren dar a entender los autores del texto, matar a la persona para que deje de sufrir. Esto es la eutanasia.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto al respeto del principio de proporcionalidad de las terapias, para evitar el exceso de tratamientos, se afirma que el paciente siempre tiene la \u00faltima palabra para decidir la proporci\u00f3n del tratamiento (cf. pp. 85, 148-149, 172). Esto puede ser cierto en ciertos casos, por ejemplo en lo que se refiere a las terapias analg\u00e9sicas, pero no siempre lo es como quiere hacernos creer el texto; pues el paciente, aun estando informado, puede equivocarse en su apreciaci\u00f3n de la proporcionalidad, por ejemplo renunciando a la amputaci\u00f3n de un brazo gangrenado para salvar su propia vida porque \u00e9l mismo considera desproporcionada la intervenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Las posiciones a favor de la eutanasia aqu\u00ed expresadas en el texto son claramente contrarias al contenido de la <em>Evangelium vitae<\/em>, el texto que queremos celebrar en estas p\u00e1ginas.<\/p>\n\n\n\n<p>En flagrante contradicci\u00f3n con los escritos de Juan Pablo II y con toda la doctrina moral de la Iglesia cat\u00f3lica sobre el tema, encontramos tambi\u00e9n la apertura sin reservas a la fecundaci\u00f3n artificial hom\u00f3loga:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abEn la procreaci\u00f3n hom\u00f3loga asistida en sus diversas formas [&#8230;] la generaci\u00f3n no se separa artificialmente de la relaci\u00f3n sexual, porque esta \u00faltima \u00abes en s\u00ed misma\u00bb est\u00e9ril. Al contrario, la t\u00e9cnica act\u00faa como una terapia que permite remediar la esterilidad, no sustituyendo la relaci\u00f3n sexual, sino permitiendo la generaci\u00f3n\u00bb (p. 130).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, cabe se\u00f1alar que en una relaci\u00f3n sexual entre marido y mujer en la que uno o ambos son est\u00e9riles o la mujer inf\u00e9rtil, la relaci\u00f3n sigue siendo fruct\u00edfera por naturaleza: es esencialmente fruct\u00edfera y accidentalmente inf\u00e9rtil debido a una patolog\u00eda, una intervenci\u00f3n quir\u00fargica o la edad. Por tanto, no es infructuosa \u00aben s\u00ed misma\u00bb. En segundo lugar, aun suponiendo &#8211; hip\u00f3tesis fantasiosa &#8211; que la recolecci\u00f3n de los ovocitos y los espermatozoides se produzca despu\u00e9s de la relaci\u00f3n sexual y, por tanto, se produzca la concepci\u00f3n in vitro, el momento unitivo se separa del momento procreativo, porque este \u00faltimo no se produce despu\u00e9s del sexual, sino tras la intervenci\u00f3n del t\u00e9cnico de laboratorio.&nbsp; Aqu\u00ed, la medicina no ayuda a realizar lo que se realiza por su propia virtud (como en el caso de la inseminaci\u00f3n artificial, donde la concepci\u00f3n &#8211; momento t\u00f3pico del paso entre el ser y el no ser \u2013 se produce en el cuerpo de la mujer), sino en el cuerpo de la mujer gracias a la movilidad de los espermatozoides y no gracias a la intervenci\u00f3n del hombre), pero, contrariamente a lo que est\u00e1 escrito en&nbsp;el texto de\u201c<em>La alegr\u00eda de vivir<\/em>\u201d<em>,<\/em>&nbsp;la medicina reemplaza un acto y sus desarrollos naturales que no est\u00e1 permitido reemplazar.&nbsp;Adem\u00e1s,&nbsp;en la inseminaci\u00f3n artificial la concepci\u00f3n no se produce en el \u00fanico lugar adecuado a la dignidad de la persona, es decir, en el cuerpo de la mujer, sino fuera de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas posiciones bio\u00e9ticas aberrantes y no cat\u00f3licas derivan de una visi\u00f3n antropol\u00f3gica igualmente aberrante. El punto de partida es el siguiente: celebran \u00abla primac\u00eda de la experiencia de la vida y de la vida de fe\u00bb (p. 13). Pero resulta que tal primac\u00eda ya no est\u00e1 puesta en Dios, sino en la experiencia, ya no en la trascendencia, sino en la inmanencia. Pero, \u00bfqu\u00e9 significa \u00abexperiencia\u00bb en antropolog\u00eda? Significa que el yo decide tomar decisiones, actuar. En el centro de la antropolog\u00eda, encontramos el yo que se convierte en acto, libertad autorreferencial, el yo coincide con el acto en relaci\u00f3n con otros yo-actos, derribando as\u00ed la perspectiva cat\u00f3lica y otras perspectivas que ven a la persona como una sustancia individual de naturaleza racional:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abUna hermen\u00e9utica de la persona en t\u00e9rminos de libertad-en-relaci\u00f3n representa una superaci\u00f3n definitiva de la noci\u00f3n tradicional de la persona como <em>rationalis naturae individua sostantia<\/em>. La persona no debe entenderse a la luz de categor\u00edas sustancialistas, sino en t\u00e9rminos de proceso hist\u00f3rico. [El paso de una interpretaci\u00f3n de la persona en t\u00e9rminos de sustancia a una interpretaci\u00f3n en t\u00e9rminos de acto implica la conciencia de que la comprensi\u00f3n de la persona implica en \u00faltima instancia una valencia pr\u00e1ctica y no te\u00f3ricamente objetivadora. [La identidad humana no est\u00e1 dada de una vez por todas, sino que tiene una forma hist\u00f3rica y narrativa original\u00bb (p. 94).<\/p>\n\n\n\n<p>La persona como tal no est\u00e1 dada para siempre, sino que se construye por s\u00ed misma en elecciones en relaci\u00f3n con los dem\u00e1s: \u00abEl ser humano existe en la diferencia de la relaci\u00f3n\u00bb (Ib.). Desde esta perspectiva antimetaf\u00edsica, historicista, ya no hay <em>esse<\/em>, sino <em>agere<\/em>: la praxis y, por tanto, la existencia tienen prioridad sobre el ser. Y por eso es que para los \u00abte\u00f3logos\u00bb progresistas, la pastoral gana&nbsp;a la doctrina, el proceso&nbsp;al derecho, la voluntad&nbsp;al intelecto, la historia&nbsp;a la geograf\u00eda, el tiempo al espacio (seg\u00fan el Papa Francisco <em>Evangelium Gaudium<\/em>, 222). Esta perspectiva antropol\u00f3gica de una matriz fichteana en la que se postula y absolutiza el yo, en la que la persona es autofundadora &#8211; es decir, constitutivamente compuesta de sus acciones, ontol\u00f3gicamente siendo en acto &#8211; es l\u00f3gicamente err\u00f3nea porque primero est\u00e1 el ser y luego la acci\u00f3n. Es la persona la que posibilita el acto y la relaci\u00f3n, no son el acto y la relaci\u00f3n los que fundan a la persona, esto es anterior a las elecciones y relaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Si en el centro de la antropolog\u00eda encontramos el yo-acto en relaci\u00f3n, se sigue que en el centro de la moral encontraremos una conciencia que elige el acto en relaci\u00f3n con otras conciencias y contingencias, un subjetivismo \u00e9tico en perpetuo di\u00e1logo. Esos te\u00f3lgos lo llaman: la \u00abfenomenolog\u00eda de la conciencia moral\u00bb (p. 19). Y de manera m\u00e1s anal\u00edtica, abrogan toda norma de conducta, toda primac\u00eda moral, ya que seg\u00fan ellos:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abel mandato \u00e9tico [&#8230;] pertenece a la conciencia humana y no puede reducirse a una ley abstracta separada de la experiencia personal y cultural\u00bb (p. 17);<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abhay un acceso fenomenol\u00f3gico al lenguaje normativo, porque as\u00ed es como se abordan las pretensiones morales. [El lenguaje moral de reglas y normas est\u00e1 constitutivamente vinculado a la realidad de la interacci\u00f3n humana y a la comunicaci\u00f3n de experiencias \u00e9ticas y a la noci\u00f3n del bien humano\u00bb (p. 90);<\/p>\n\n\n\n<p>Dichos \u00abte\u00f3logos\u00bb relatizan toda moral, acaban con toda norma universal de conducta, pues seg\u00fan ellos:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ablas normas de la acci\u00f3n moral <em>se adquieren hist\u00f3ricamente<\/em>, a trav\u00e9s de un proceso de verificaci\u00f3n en el seno de una comunidad cuya experiencia se convierte en uno de los puntos de referencia para la articulaci\u00f3n doctrinal del propio magisterio\u00bb (pp. 91-92);<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abla ley [&#8230;] es fruto de un di\u00e1logo de conciencias. La relaci\u00f3n entre conciencia y ley [moral] debe pensarse dial\u00e9cticamente\u00bb (p. 96).<\/p>\n\n\n\n<p>El resultado inexplicable de los te\u00f3logos es el siguiente: \u00ab<em>El conocimiento mismo ejerce una funci\u00f3n activa y constitutiva con respecto a la verdad<\/em>\u00bb (p. 91). As\u00ed pues, el acto cognoscitivo no reconoce la verdad, sino que la crea, dicen. Por lo tanto, la verdad, incluso la moral, ya no es <em>adaequatio rei et intellectus<\/em>, donde la realidad es anterior al conocimiento, sino que la verdad es un producto posterior a la actividad cognoscitiva en constante confrontaci\u00f3n con los dem\u00e1s y el contexto. Lo objetivo se ve socavado por lo subjetivo (cf. p. 84).<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, los primeros principios de la ley natural se evaporan (cf. p. 93) y con ellos las acciones intr\u00ednsecamente malas &#8211; que nunca se mencionan en el texto &#8211; y dejan paso a las normas particulares producidas por la conciencia en confrontaci\u00f3n dial\u00e9ctica con otras experiencias (cf. pp. 96-97), una conciencia que ya no tiene como paradigma de valor la naturaleza humana, ni siquiera, como veremos, los mandamientos divinos, sino el propio yo en relaci\u00f3n con otras conciencias y con la situaci\u00f3n concreta. Es este infame proceso de discernimiento el que conduce a la \u00e9tica situacional: \u00abanalizando [el acto en circunstancias concretas], un acto que est\u00e1 &#8216;objetivamente&#8217; fuera de la norma puede resultar leg\u00edtimo\u00bb (p. 102). De ah\u00ed, por ejemplo, la velada interpretaci\u00f3n pro-contracepci\u00f3n de las palabras de Pablo VI, contenidas en el <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/paul-vi\/it\/audiences\/1968\/documents\/hf_p-vi_aud_19680731.html\">discurso<\/a> que pronunci\u00f3 el 31 de julio de 1968 para explicar el sentido de la enc\u00edclica <em>Humanae vitae<\/em> (cf. noa n. 28 p. 85), y las aperturas sobre la eutanasia y la inseminaci\u00f3n artificial.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta antropolog\u00eda y teor\u00eda moral subjetivista y, por tanto, relativista de los \u00abte\u00f3logos\u00bb vaticanistas, no s\u00f3lo est\u00e1 necesariamente en ant\u00edtesis con el Magisterio de todos los tiempos, sino inevitablemente tambi\u00e9n con la Sagrada Escritura y, por tanto, con la ley divina positiva, que ya no puede afirmar verdades inmutables, sino s\u00f3lo verdades contingentes. La conciencia hist\u00f3rica del sujeto en relaci\u00f3n con otras conciencias que operan en una circunstancia particular no puede dejar de historizar la Revelaci\u00f3n sobre las cuestiones morales. El texto dice claramente:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abDeber\u00eda ser imposible para nosotros hoy tratar las Escrituras como proposiciones y normas intemporales, pretendiendo extraer de ellas verdades inmutables. [Parece que el mensaje b\u00edblico se desarrolla y profundiza con el tiempo, a trav\u00e9s de un proceso de reescritura y reformulaci\u00f3n. La verdad revelada es una verdad que madura, que se desarrolla progresivamente, a costa de ser corregida de un momento a otro. Lo mismo ocurre con las palabras bajo la autoridad de Mois\u00e9s, que tambi\u00e9n transmiten los mandamientos de Dios\u00bb (pp. 22-23).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esto es una herej\u00eda\u00a0porque la llamada \u00abPontificia Academia de la Vida\u00bb\u00a0afirma que la verdad revelada puede corregirse.<\/strong> En la Biblia, en materia de fe y moral, no hay errores. Es una herej\u00eda porque contradice el dogma de la inherencia b\u00edblica:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abPuesto que todo lo que afirman los autores inspirados o hagi\u00f3grafos debe tenerse por afirmado por el Esp\u00edritu Santo, debe declararse que los libros de la Escritura ense\u00f1an firmemente, fielmente y sin error la verdad que Dios, para nuestra salvaci\u00f3n, quiso entregar en las Sagradas Letras\u00bb (Concilio Vaticano II, Constituci\u00f3n dogm\u00e1tica Dei Verbum, n. 11).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En t\u00e9rminos morales, esto significa que incluso los Diez Mandamientos pueden sobrepasarse.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo original : https:\/\/riposte-catholique.fr\/archives\/187672 Por Maximilien Bernard &#8211; 18 de Marzo de 2024 &#8211; Traducido por Elisa Hern\u00e1ndez La alegr\u00eda de vivir&nbsp;es un texto publicado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1394,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false}}},"categories":[32],"tags":[422,329,41],"class_list":["post-1393","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-religion","tag-cultura","tag-libro","tag-vaticano"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/image-6.png","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1393","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1393"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1393\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1395,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1393\/revisions\/1395"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1394"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1393"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1393"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1393"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}