{"id":1321,"date":"2024-03-23T15:06:39","date_gmt":"2024-03-23T21:06:39","guid":{"rendered":"https:\/\/civitas-mexico.com\/?p=1321"},"modified":"2024-03-23T15:06:41","modified_gmt":"2024-03-23T21:06:41","slug":"cristianos-ante-todo-el-remedio-contra-las-herejias-practicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/2024\/03\/23\/cristianos-ante-todo-el-remedio-contra-las-herejias-practicas\/","title":{"rendered":"Cristianos, ante todo: el remedio contra las \u00abherej\u00edas pr\u00e1cticas\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p>Art\u00edculo original : <a href=\"https:\/\/remnantnewspaper.com\/web\/index.php\/fetzen-fliegen\/item\/7087-christians-first-and-foremost-the-remedy-against-practical-heresies\">https:\/\/remnantnewspaper.com\/web\/index.php\/fetzen-fliegen\/item\/7087-christians-first-and-foremost-the-remedy-against-practical-heresies<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Por:\u00a0 Robert Lazu Kmita | Columnista de Remnant, Ruman\u00eda &#8211; Jueves, 14 de marzo de 2024 &#8211; Traducido por Elisa Hern\u00e1ndez<\/p>\n\n\n\n<p>En <a href=\"https:\/\/remnantnewspaper.com\/web\/index.php\"><strong><em>The Remnant<\/em><\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"549\" src=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/image-73.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1322\" srcset=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/image-73.png 940w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/image-73-300x175.png 300w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/image-73-768x449.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Foto de una placa que dice: \u00ab\u00bfQu\u00e9 hay en un nombre? Lo que llamamos una rosa, por cualquier otro nombre oler\u00eda igual de dulce.\u00bb<br>William Shakespeare<\/p>\n\n\n\n<p><em>Nada ataca hoy m\u00e1s violentamente nuestra vida espiritual que las \u00abherej\u00edas pr\u00e1cticas\u00bb extendidas a escala de toda la Iglesia. Contradecir la fe profesada con la boca mediante acciones opuestas a ella es el s\u00edntoma m\u00e1s grave de la gran apostas\u00eda en medio de la cual estamos atrapados como en un tsunami.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>A veces, en contacto con diversas confesiones cristianas, nos encontramos, para nuestra sorpresa, con que el nombre de \u00abcristiano\u00bb es sustituido casi por completo por otros apelativos. Tras el Gran Cisma entre Occidente y Oriente en 1054, hablamos de \u00abcat\u00f3licos\u00bb y \u00abortodoxos\u00bb. Despu\u00e9s, con la Reforma protestante, el n\u00famero de denominaciones de comunidades protestantes y neoprotestantes aument\u00f3 r\u00e1pidamente. Hoy conocemos \u00abluteranos\u00bb, \u00abcalvinistas\u00bb, \u00abunitarios\u00bb, \u00abbautistas\u00bb, \u00abadventistas\u00bb, \u00abpentecostales\u00bb y muchas otras comunidades de este tipo. M\u00e1s grave es el hecho de que incluso dentro de la Iglesia \u00abuna, santa, cat\u00f3lica y apost\u00f3lica\u00bb han aparecido divisiones, como indican los nombres utilizados. As\u00ed, lo m\u00e1s frecuente es o\u00edr hablar de cat\u00f3licos \u00abliberales\u00bb (o \u00abprogresistas\u00bb), \u00abconservadores\u00bb y \u00abtradicionalistas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas de estas denominaciones tienen connotaciones estrictamente negativas, vinculadas a una concepci\u00f3n modernista de la Iglesia que debe adaptarse al esp\u00edritu de los tiempos hasta volverse irreconocible. Adem\u00e1s, las formas externas de la fe y el culto cat\u00f3licos ya no pueden reconocerse por las marcas distintivas de hace un siglo, un milenio o dos milenios. Muy probablemente, los Santos Ap\u00f3stoles Pedro, Juan y Pablo, as\u00ed como santos como Agust\u00edn, Tom\u00e1s de Aquino o Francisco de Sales, no reconocer\u00edan la liturgia del \u00abNovus Ordo\u00bb ni ciertas ense\u00f1anzas transmitidas incluso por algunos jerarcas actuales de la Iglesia. Y los fundadores y continuadores de \u00f3rdenes religiosas como los santos Benito, Domingo, Hildegarda de Bingen, Francisco de As\u00eds, Ignacio de Loyola, Teresa de \u00c1vila y Rafaela Mar\u00eda del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas (por nombrar s\u00f3lo algunos) dif\u00edcilmente reconocer\u00edan sus propias comunidades mon\u00e1sticas. Parece, por tanto, que las m\u00faltiples denominaciones cubren una diversidad de comunidades cat\u00f3licas que casi han olvidado que la referencia primaria es el nombre \u00abcristiano\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Todo aut\u00e9ntico cristiano es tambi\u00e9n un \u00abTradicionalista\u00bb.<\/em><\/strong><em> Esto indica que respeta no s\u00f3lo la Sagrada Escritura como fuente de la Revelaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n la Sagrada Tradici\u00f3n de origen apost\u00f3lico, transmitida y defendida por dignos Papas y todos los fieles jerarcas de la Iglesia en comuni\u00f3n con los sucesores de Pedro.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto, ante todos los apelativos posibles, algunos positivos y justificados, otros negativos e inaceptables, lo que debemos recordar es que, esencialmente, todos los bautizados v\u00e1lidamente en la Iglesia del Salvador Jesucristo son \u00abcristianos\u00bb. Este es el sustantivo al que se refieren los adjetivos que lo acompa\u00f1an. Todas las dem\u00e1s denominaciones, empezando por las primordiales de \u00abcat\u00f3lico\u00bb y \u00abortodoxo\u00bb, son s\u00f3lo determinantes y adjetivos destinados a indicar ciertos rasgos fundamentales de un aut\u00e9ntico cristiano.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, todo cristiano debe seguir y creer en la Revelaci\u00f3n aut\u00e9ntica e integral que se nos ha transmitido a trav\u00e9s de la Iglesia. Para ello, debe ser \u00abortodoxo\u00bb (= tener la fe correcta expresada brevemente en el Credo y defendida como un tesoro precioso por el Magisterio de la Iglesia). No debemos permitir que este atributo esencial de nuestra fe sobrenatural se entienda de forma exclusivamente confesional y sectaria, como cuando se utiliza para indicar a la comunidad cism\u00e1tica de las Iglesias orientales que rompieron la comuni\u00f3n con Roma en 1054. Adem\u00e1s, nuestra fe de origen apost\u00f3lico es \u00abcat\u00f3lica\u00bb. Este atributo indica la universalidad de la fe que fue revelada por Cristo no s\u00f3lo a los jud\u00edos sino a todas las naciones. Al mismo tiempo, todo cristiano aut\u00e9ntico es tambi\u00e9n \u00abTradicionalista\u00bb. Esto indica que respeta no s\u00f3lo la Sagrada Escritura como fuente de la Revelaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n la Sagrada Tradici\u00f3n de origen apost\u00f3lico, transmitida y defendida por dignos Papas y todos los fieles jerarcas de la Iglesia en comuni\u00f3n con los sucesores de Pedro. Tambi\u00e9n podemos decir que somos \u00abreformados\u00bb, pero no en el sentido (neo)protestante, sino en el sentido de que \u00abreformamos\u00bb nuestras vidas continuamente a trav\u00e9s de la penitencia continua, plenamente asumida.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, un verdadero cristiano nunca se definir\u00e1 a s\u00ed mismo como \u00abliberal\u00bb o \u00abprogresista\u00bb. La principal motivaci\u00f3n de esta reserva est\u00e1 relacionada con los valores eternos que asume, valores que nunca cambian. Como se\u00f1al\u00f3 G.K. Chesterton, sabe que el \u00fanico \u00abprogreso\u00bb posible es el interior (es decir, espiritual), en el camino de la humildad y la santidad, no el exterior de las modas mundanas. El hecho de que el \u00abmundo\u00bb cambie continuamente su moral y sus \u00abvalores\u00bb no debe reflejarse en modo alguno en nuestros valores cristianos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hechas estas breves observaciones, vuelvo al tema principal de este art\u00edculo: el nombre \u00abcristiano\u00bb. La pregunta a la que mostrar\u00e9 lo que responden los santos Juan Cris\u00f3stomo y Gregorio de Nisa es una de las m\u00e1s importantes: \u00bfQu\u00e9 significa ser cristiano?<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 grave es que alguien que se llama a s\u00ed mismo \u00abcristiano\u00bb de palabra no <strong>honre este inapreciable nombre mediante el testimonio de su propia vida! <\/strong>Todas las \u00abherej\u00edas pr\u00e1cticas\u00bb de las que hemos hablado en art\u00edculos anteriores hacen precisamente eso: contradicen, mediante acciones pecaminosas cometidas o aceptadas, el nombre proclamado con los labios.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El surgimiento de este nombre se registra en los <em>Hechos de los Ap\u00f3stoles<\/em>, en un relato del que aprendemos que Bernab\u00e9 llev\u00f3 al Santo Ap\u00f3stol Pablo a Antioqu\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abBernab\u00e9 fue a Tarso en busca de Saulo, a quien, una vez encontrado, llev\u00f3 a Antioqu\u00eda. Y conversaron all\u00ed en la iglesia todo un a\u00f1o; y ense\u00f1aban a una gran multitud, de modo que en Antioqu\u00eda los disc\u00edpulos recibieron por primera vez el nombre de cristianos\u00bb (Hechos 11:25-26).<\/p>\n\n\n\n<p>En su comentario, San Juan Cris\u00f3stomo subraya el privilegio excepcional concedido a los antioquenos, privilegio indicado por el hecho de que fueron instruidos en la Fe por el gran Ap\u00f3stol de los gentiles durante todo un a\u00f1o. No por casualidad, son ellos de quienes se nos dice que fueron llamados \u00abcristianos\u00bb por primera vez:\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEsto no es un peque\u00f1o elogio para la ciudad, sino suficiente para meciarla frente a todas las ciudades. Pues Antioqu\u00eda fue la primera ciudad, antes que todas las dem\u00e1s, que tuvo el beneficio de escuchar a Pablo durante tanto tiempo, y por ello sus habitantes fueron los primeros en ser considerados dignos de ese nombre. F\u00edjese en el \u00e9xito de Pablo, \u00a1a qu\u00e9 alturas elev\u00f3, como un estandarte, ese nombre! En otros lugares creyeron tres mil o cinco mil o un n\u00famero tan grande, pero nada como esto. En otros lugares, a los creyentes se les llamaba &#8216;los del camino&#8217;; aqu\u00ed, se les dio el nombre de cristianos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, siempre que mencionamos el nombre \u00abcristiano\u00bb, mencionamos impl\u00edcitamente la val\u00eda de los antioquenos que fueron los primeros en ser llamados as\u00ed. Teniendo en cuenta que esto se menciona en el texto sagrado de las Sagradas Escrituras, podemos comprender f\u00e1cilmente que Dios mismo apreciaba a los antioquenos de tal manera que les ofreci\u00f3 tal don. \u00bfPor qu\u00e9 digo esto? Para comprender lo importante que es el nombre \u00abcristiano\u00bb y tambi\u00e9n lo importante que es llevarlo dignamente, para que Dios sea honrado en estos tiempos en los que muchos de sus representantes le deshonran con sus actos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 implica el nombre de \u00abcristiano\u00bb? Junto a San Juan Cris\u00f3stomo, otro genio de la \u00e9poca patr\u00edstica, San Gregorio de Nisa, coment\u00f3 ampliamente el pasaje de los Hechos de los Ap\u00f3stoles. Sus palabras son a la vez extraordinarias y desafiantes. Extraordinarias porque explican el gran valor del nombre \u00abcristiano\u00bb y lo que est\u00e1 en juego al llevarlo dignamente. Desafiantes porque nos dice sin rodeos qu\u00e9 se requiere de nosotros, cu\u00e1les son las exigencias que debemos esforzarnos por cumplir para ser dignos de ser llamados as\u00ed. Si el nombre de \u00abcristiano\u00bb deriva del nombre de Dios mismo, Jesucristo, entonces nuestra vida misma debe ser un testimonio vivo y visible de esta filiaci\u00f3n divina por la que hemos sido resucitados y transformados de \u00abhijos de perdici\u00f3n\u00bb en hijos e hijos de Dios:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abSiendo llamados cristianos los honrados con el nombre de Cristo, es necesario que se vean tambi\u00e9n en nosotros todas las connotaciones de este nombre, para que el t\u00edtulo no sea en nuestro caso una denominaci\u00f3n err\u00f3nea, sino <strong>que nuestra vida sea un testimonio de ello<\/strong>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Qu\u00e9 grave es que alguien que se llama a s\u00ed mismo \u00abcristiano\u00bb de palabra no honre este inestimable nombre mediante el testimonio de su propia vida! Todas las \u00abherej\u00edas pr\u00e1cticas\u00bb de las que hemos hablado en art\u00edculos anteriores hacen precisamente eso: contradicen, mediante acciones pecaminosas cometidas o aceptadas, el nombre proclamado con los labios. Tomando al ap\u00f3stol Pablo como modelo, Gregorio de Nisa muestra que \u00absobre todo, [\u00e9l] sab\u00eda lo que es Cristo, e indicaba, con lo que hac\u00eda, la clase de persona que se llamaba as\u00ed, imit\u00e1ndole tan brillantemente que revelaba a su propio Maestro en s\u00ed mismo, transform\u00e1ndose su propia alma a trav\u00e9s de la imitaci\u00f3n exacta de su prototipo, de modo que Pablo ya no parec\u00eda estar viviendo y hablando, sino que Cristo mismo parec\u00eda estar viviendo en \u00e9l\u00bb. Siguiendo el ejemplo del ap\u00f3stol, entendemos y aprendemos que \u00abes necesario mostrar a trav\u00e9s de nuestra vida que nosotros mismos somos lo que el poder de este gran nombre requiere que seamos.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><em>Los ap\u00f3statas de los \u00faltimos tiempos aparentar\u00e1n ser piadosos, llam\u00e1ndose a s\u00ed mismos tales mientras niegan la fe con sus acciones.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Nada ataca hoy m\u00e1s violentamente nuestra vida espiritual que las \u00abherej\u00edas pr\u00e1cticas\u00bb extendidas a escala de toda la Iglesia. Contradecir la fe profesada con la boca mediante acciones opuestas a ella es el s\u00edntoma m\u00e1s grave de la gran apostas\u00eda en medio de la cual estamos atrapados como en un tsunami. Como recordar\u00e1, en la descripci\u00f3n de los rasgos del Anticristo, Santa Hildegarda menciona el anti-Evangelio que predicar\u00e1, que fomentar\u00e1 aquellos actos inmorales, especialmente en materia de sexualidad, que siempre han sido condenados por las ense\u00f1anzas reveladas de las Sagradas Escrituras. La ense\u00f1anza de Santa Hildegarda se hace fiel eco de las grav\u00edsimas advertencias de San Pablo, quien, refiri\u00e9ndose a esos \u00abtiempos peligrosos\u00bb de \u00ablos \u00faltimos d\u00edas\u00bb, nombra las acciones de los anticristos. A pesar de la apariencia de fe, negar\u00e1n su poder con sus acciones:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abSabed tambi\u00e9n esto: que en los \u00faltimos d\u00edas vendr\u00e1n tiempos peligrosos. Los hombres ser\u00e1n amadores de s\u00ed mismos, codiciosos, altivos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, malvados, sin afecto, sin paz, calumniadores, incontinentes, sin misericordia, sin bondad, traidores, obstinados, engre\u00eddos y amantes de los placeres m\u00e1s que de Dios; teniendo apariencia de piedad, pero negando su poder\u00bb (2 Timoteo 3:1-5).<\/p>\n\n\n\n<p>El texto de referencia de San Jer\u00f3nimo, la Biblia Sacra Vulgata, ofrece la siguiente traducci\u00f3n para el \u00faltimo vers\u00edculo citado: \u00ab&#8230;<em>Habentes speciem quidem pietatis, virtutem autem ejus abnegantes<\/em>\u00ab. Concretamente, los ap\u00f3statas de los \u00faltimos tiempos aparentar\u00e1n ser piadosos, llam\u00e1ndose a s\u00ed mismos tales mientras niegan la fe con sus acciones. San Juan Cris\u00f3stomo nos recuerda, comentando este pasaje, que \u00abla fe sin obras se llama con raz\u00f3n mera forma sin poder\u00bb. Del mismo modo, San Agust\u00edn menciona a Sim\u00f3n el Mago que, aunque bautizado, demostr\u00f3 con sus actos pecaminosos que \u00abten\u00eda la forma del sacramento, pero no ten\u00eda el poder del sacramento\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>De todos estos comentarios se desprende la importancia de meditar seriamente sobre el axioma anunciado en la ep\u00edstola del Ap\u00f3stol Santiago: \u00abLa fe sin obras est\u00e1 muerta\u00bb (Santiago 2:26). Si la fe es necesaria para saber lo que debemos creer, las obras son necesarias para demostrar nuestra adhesi\u00f3n real a las ense\u00f1anzas de nuestro Salvador Jesucristo. S\u00f3lo esto puede hacer verdaderamente a un bautizado digno, sea cual sea el rango que ostente &#8211; Papa, cardenal, obispo, sacerdote o laico &#8211; de llevar el glorioso nombre de \u00abCristiano\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Sancta Maria, auxilium Christianorum, \u00a1ora pro nobis!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo original : https:\/\/remnantnewspaper.com\/web\/index.php\/fetzen-fliegen\/item\/7087-christians-first-and-foremost-the-remedy-against-practical-heresies Por:\u00a0 Robert Lazu Kmita | Columnista de Remnant, Ruman\u00eda &#8211; Jueves, 14 de marzo de 2024 &#8211; Traducido por Elisa Hern\u00e1ndez [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1322,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false}}},"categories":[32],"tags":[517,518,383,519],"class_list":["post-1321","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-religion","tag-herejias","tag-liberal","tag-modernismo","tag-progresista"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/image-73.png","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1321","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1321"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1321\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1323,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1321\/revisions\/1323"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1322"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1321"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1321"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1321"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}