{"id":112,"date":"2023-10-05T16:30:07","date_gmt":"2023-10-05T22:30:07","guid":{"rendered":"https:\/\/civitas-mexico.com\/?p=112"},"modified":"2023-10-05T16:30:08","modified_gmt":"2023-10-05T22:30:08","slug":"votar-o-no-votar-en-las-elecciones-presidenciales-reflexiones-de-un-sacerdote-capuchino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/2023\/10\/05\/votar-o-no-votar-en-las-elecciones-presidenciales-reflexiones-de-un-sacerdote-capuchino\/","title":{"rendered":"Votar o no votar en las elecciones presidenciales \u2013 Reflexiones de un sacerdote capuchino"},"content":{"rendered":"\n<p>Tradducion por Elisa Hern\u00e1ndez <\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.civitas-institut.com\/2017\/04\/19\/voter-ne-voter-a-lelection-presidentielle-reflexions-dun-pere-capucin\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.civitas-institut.com\/2017\/04\/19\/voter-ne-voter-a-lelection-presidentielle-reflexions-dun-pere-capucin\/\">Articulo Original &#8211; Civitas Francia<\/a> \/ 19 abril 2017<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"450\" src=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/voter.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-113\" srcset=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/voter.jpg 1000w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/voter-300x135.jpg 300w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/voter-768x346.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>La pregunta atormenta regularmente a algunos<\/strong><strong>: <\/strong><strong>\u00bfDeber\u00edamos votar o no en las elecciones presidenciales?<\/strong><strong> Un <\/strong><strong>padre <\/strong><strong>capuchino <\/strong><strong>nos <\/strong><strong>ofrece <\/strong><strong>materia de<\/strong><strong> reflexi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Perm\u00edtanme aclarar primero que se trata de pol\u00edtica, es decir, de un \u00e1mbito mixto entre lo temporal y lo espiritual, y por lo tanto muy delicado de abordar, y donde las opiniones pueden variar. Todos debemos ser absolutamente un\u00e1nimes sobre el dogma de la Realeza social de N. S. J. C., la necesaria uni\u00f3n de la Iglesia y de un Estado cristiano para la salvaci\u00f3n de las almas y todo lo que el Magisterio de la Iglesia nos ha ense\u00f1ado como principios pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en cuanto a la aplicaci\u00f3n concreta y puntual de estos principios, en las circunstancias actuales de separaci\u00f3n de Iglesia y Estado, es una cuesti\u00f3n prudencial y acorde a la conciencia de cada uno: el 1 de mayo de 1904, Louis Dimier le pregunt\u00f3<strong> <\/strong>a San P\u00edo X lo qu\u00e9 se debe hacer en las elecciones; la respuesta del santo Papa: \u201cEsto es algo sobre lo que Roma no tiene nada que decir y que s\u00f3lo les concierne a ellos, cat\u00f3licos y franceses\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que quede claro entre nosotros que no pretendo proporcionarle la \u00fanica soluci\u00f3n cat\u00f3lica al problema de las elecciones presidenciales. Otros sacerdotes, otros laicos interesados \u200b\u200ben la pol\u00edtica cristiana pueden y sin duda tendr\u00e1n una opini\u00f3n diferente o m\u00e1s matizada. Cuesti\u00f3n de conciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>1er punto: \u00bfPodemos o debemos votar?<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos tradicionalistas afirman que por principio no deber\u00edamos votar y abstenernos de acudir a las urnas:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 ya sea por convicci\u00f3n mon\u00e1rquica<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 ya sea por negarse a respaldar la herej\u00eda del \u201cpoder que proviene del pueblo\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 ya sea porque los antiguos Papas (como P\u00edo IX en 1864) criticaron el sufragio universal como \u201cuna plaga que destruye el orden social y que merece, con raz\u00f3n, ser llamada la mentira universal\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 ya sea porque el sistema actual es en s\u00ed mismo poco representativo e injusto, dando la misma voz a un padre de familia numerosa y a un joven apenas salido de la adolescencia, a un magistrado y a alguien que ya no tiene antecedentes penales limpios, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 o porque entramos en el \u201csistema republicano\u201d, que no&nbsp;quiere&nbsp;otra cosa m\u00e1s que ser reconocido, y caer\u00edamos en el \u201cdemocratismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1988, durante las elecciones presidenciales, el Gran Maestre del Gran Oriente de Francia declar\u00f3 en la prensa nacional: \u201cUn solo lema para las elecciones presidenciales: \u00a1votar!\u201d. (\u00a1Poco importa para qui\u00e9n!)<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 La mayor\u00eda de las veces elegimos a un hombre que no conocemos, de quien desconocemos la ideolog\u00eda, la pertenencia o dependencia a una sociedad secreta, la fidelidad a sus promesas, las iniciativas que tomar\u00e1 sin previo aviso, etc. No podemos ser lo suficientemente competentes para nombrar a alguien para la m\u00e1xima responsabilidad de nuestra patria, o para la C\u00e1mara que elabora las leyes.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 La \u201cmayor\u00eda\u201d que sale de las urnas es enga\u00f1osa. Si el 60% de los ciudadanos vota y 40% se abstienen, la \u201cmayor\u00eda\u201d del 51% representa en realidad menos de un tercio (31%) de los votantes.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Las elecciones son una ocasi\u00f3n para la demagogia, para promesas electorales que no se podr\u00e1n cumplir m\u00e1s tarde, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay bastantes razones \u2013 y sin duda podr\u00edamos a\u00f1adir m\u00e1s \u2013 que pueden ser suficientes para justificar la actitud de estos sacerdotes y laicos tradicionalistas que se niegan a votar por principio.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos sacerdotes y laicos son dignos de cr\u00e9dito: tan buenos franceses como cat\u00f3licos, antiliberales y doctrinalmente formados, piadosos y celosos de la buena lucha de la Fe y de Cristo Rey. Usted puede tomar partido por su opini\u00f3n seg\u00fan su conciencia y decirse a s\u00ed mismo: \u201cNo debo votar en las elecciones presidenciales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, por honestidad, tambi\u00e9n hay que sopesar las razones de otros sacerdotes y laicos tradicionalistas, igualmente piadosos y celosos, que piensan lo contrario y dicen: \u201cHay que votar\u2026\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los m\u00e1s formados doctrinalmente le dir\u00e1n que en los manuales de teolog\u00eda moral anteriores al Concilio y provistos de imprim\u00e1tur, los moralistas de renombre (Noldin, M\u00fcller, Vittrant, Jone, etc.) ense\u00f1an que hay una seria obligaci\u00f3n de votar si la abstenci\u00f3n pudiera resultar en la elecci\u00f3n de un mal candidato que perjudique gravemente el bien com\u00fan del pa\u00eds. Por lo que hablan de pecado mortal al abstenerse de votar sin una excusa v\u00e1lida.<\/p>\n\n\n\n<p>Apoyar\u00e1n esta regla moral de decisiones del Magisterio de la Iglesia:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 San P\u00edo X a los cat\u00f3licos espa\u00f1oles el 20 de febrero de 1906:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTodos recordar\u00e1n que a nadie se le permite permanecer inactivo cuando la religi\u00f3n o el inter\u00e9s p\u00fablico est\u00e1n en peligro. De hecho, quienes se esfuerzan por destruir la religi\u00f3n y la sociedad buscan sobre todo apoderarse, en la medida de lo posible, de la direcci\u00f3n de los asuntos p\u00fablicos y ser elegidos legisladores. Es entonces necesario que los cat\u00f3licos pongan todo su empe\u00f1o en evitar ese peligro&#8230;\u201d (Carta al obispo de Madrid que le interrog\u00f3).<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 P\u00edo XII (discurso a los sacerdotes de Roma, 10 de marzo de 1948):<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn las circunstancias actuales, es una obligaci\u00f3n estricta para todos aquellos que tienen derecho a hacerlo, hombres y mujeres, participar en las elecciones. Quien se abstiene de ello, especialmente por apat\u00eda o falta de valor, comete en s\u00ed mismo un pecado grave, una falta mortal\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Decreto de la Sagrada Congregaci\u00f3n Consistorial de Roma (31\/12\/1947): \u201cAnte los peligros que exigen la colaboraci\u00f3n de todas las personas honestas, la Sagrada Congregaci\u00f3n Consistorial advierte a todos los que tienen derecho a votar, sin distinci\u00f3n de edad o sexo, que est\u00e1n obligados a hacer uso de este derecho\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n podemos citar el ejemplo de un gran santo contempor\u00e1neo, el Padre P\u00edo, que acudi\u00f3 ostensiblemente a las urnas para movilizar a sus conciudadanos, y que logr\u00f3 cambiar a los cargos electos socialistas-comunistas de su sector por cat\u00f3licos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero como hoy en d\u00eda el argumento de la autoridad es poco popular, invocamos sobre todo \u201cbuenas razones\u201d para votar \u201c\u00fatil\u201d a pesar de todo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Si la izquierda pasa por unos pocos votos, seremos responsables de ello con nuestra abstenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 \u201cDe dos males, debemos elegir el menor\u201d \u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 La derecha conservar\u00e1 nuestras escuelas que no est\u00e1n asociadas por contrato con el Estado, la izquierda no.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Y tambi\u00e9n por otras razones.<\/p>\n\n\n\n<p>Teniendo en cuenta este argumento, y en particular la cita tan fuerte como clara de P\u00edo XII, parece que debemos estar de acuerdo con los partidarios del voto a pesar de todo, o al menos disculparlos, y actuar y dejarlos actuar seg\u00fan nuestra conciencia personal.<\/p>\n\n\n\n<p>En mi opini\u00f3n, estos dos argumentos que parecen oponerse no son contradictorios, salvo en sus conclusiones demasiado categ\u00f3ricas y que van m\u00e1s all\u00e1 de las premisas. Me parece que debemos \u201csujetar ambos extremos de la cadena\u201d, grabando en nuestra mente lo que es correcto en cada lado desde un cierto \u00e1ngulo, o mejor dicho bajo ciertas condiciones o circunstancias.<\/p>\n\n\n\n<p>Me explico: en cada caso particular en el que seamos invitados a las urnas electorales, y seg\u00fan este caso espec\u00edfico, debemos examinar si podemos o no, moralmente hablando, cooperar en esta acci\u00f3n c\u00edvica, seg\u00fan las circunstancias. Porque en teolog\u00eda moral las circunstancias son un elemento importante que puede hacer que una misma acci\u00f3n sea buena o mala.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas circunstancias juegan un papel particular en lo que llamamos el acto \u201cvoluntario indirecto\u201d, donde nos preguntamos si podemos realizar un acto del que resultar\u00e1 un efecto doblemente vinculado: un efecto bueno y deseado, y un efecto malo y no deseado. Perd\u00f3n por estas explicaciones te\u00f3ricas pero necesarias. Aqu\u00ed hay ejemplo que entender\u00e1 enseguida.<\/p>\n\n\n\n<p>Una gran tormenta amenaza a un barco. El capit\u00e1n se pregunta si puede tirar al mar los contenedores que est\u00e1n en cubierta de los cuales tiene el deber contractual de llevar a puerto, para evitar que el barco y la carga (y la tripulaci\u00f3n) se hundan todos juntos&#8230; Si lo hace su acci\u00f3n ser\u00e1 buena, aunque resulte en un efecto malo y perjudicial para terceros, pero es algo no deseado e impuesto por las circunstancias.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, necesitamos examinar la cuesti\u00f3n desde este aspecto de las elecciones, donde estamos confrontados a un acto electoral con dobles efectos: buenos (evitar el comunismo, salvaguardar nuestras escuelas, limitar un poco m\u00e1s las malas leyes, etc.) y malos (respaldar al \u201csistema\u201d, favorecer a un candidato que no sea realmente cat\u00f3lico, etc.).<\/p>\n\n\n\n<p>La teolog\u00eda moral ense\u00f1a a los sacerdotes reglas muy precisas para resolver este tipo de dilema con buena conciencia. Esto puede ayudarnos a ver las cosas m\u00e1s claramente:<\/p>\n\n\n\n<p>1) Que el acto no sea intr\u00ednsecamente malo.<\/p>\n\n\n\n<p>2) Que el efecto bueno sea inmediato.<\/p>\n\n\n\n<p>3) Que la intenci\u00f3n sea buena.<\/p>\n\n\n\n<p>4) Que la causa sea proporcionada.<\/p>\n\n\n\n<p>1) Votar no es inherentemente malo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es el tipo habitual y necesario de designaci\u00f3n del Papa o de un superior de una comunidad religiosa. Es la costumbre inmemorial en algunos pa\u00edses (Suiza, por ejemplo). Es la mejor forma de designar delegados y directivos en el orden corporativo, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto, esta primera condici\u00f3n permite en principio votar.<\/p>\n\n\n\n<p>2) \u00bfBuen efecto inmediato?<\/p>\n\n\n\n<p>San Pablo (y el Esp\u00edritu Santo) nos ordena no hacer nada malo (pecado) para obtener alg\u00fan bien de ello. Lo que la sabidur\u00eda popular traduce como: \u201cEl fin (bueno) no justifica los medios (malos)\u201d. El can\u00f3nigo Berthod, en \u00c9c\u00f4ne (Suiza), ten\u00eda esta aplicaci\u00f3n muy significativa para el esp\u00edritu: \u00abNo se tiene derecho a cometer el m\u00e1s m\u00ednimo pecado venial, ni siquiera para salvar a la propia patria\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuidado, el mal efecto debe estar vinculado a la naturaleza del acto.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestro caso de elecciones, si votar es un buen medio en s\u00ed mismo (como hemos visto: condici\u00f3n n\u00b01), la acci\u00f3n contenciosa de votar por un candidato menos malo, pero a\u00fan malo, plantea un verdadero problema moral. Aqu\u00ed es donde debemos completar las citas de los papas y los moralistas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 San P\u00edo X (continuaci\u00f3n de la carta al obispo de Madrid): \u201cTal como lo aconsejan sabiamente los art\u00edculos conformes a los escritos de los moralistas, debemos elegir hombres que parezcan velar mejor por los intereses de la religi\u00f3n y de la patria en la administraci\u00f3n de los asuntos p\u00fablicos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 P\u00edo XII (continuaci\u00f3n del discurso a los sacerdotes de Roma): \u201cCada uno debe votar seg\u00fan los dictados de su conciencia. Ahora, es evidente que la voz de la conciencia exige que todo cat\u00f3lico d\u00e9 su voto a candidatos que ofrezcan garant\u00edas verdaderamente suficientes para la protecci\u00f3n de los derechos de Dios y de las almas, para el verdadero bien de las personas, de las familias y de la sociedad, seg\u00fan la ley de Dios y de la moral cristiana\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Decreto de la Sagrada Congregaci\u00f3n Consistorial (continuaci\u00f3n): \u201cLos electores s\u00f3lo pueden dar su voto a listas de candidatos que est\u00e9n seguros de defender el respeto a la ley divina y el respeto a la religi\u00f3n en la vida pol\u00edtica y privada\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas dos \u00faltimas citas podr\u00edan ser suficientes para cerrar el debate y brindarnos un curso de acci\u00f3n simple y seguro. Puede detenerse aqu\u00ed si lo considera suficiente en conciencia. Sin embargo, debo volver a complicar el problema evocando a los moralistas, autoridad a la que San P\u00edo X se refiri\u00f3 en la materia. Volver a complicar, porque no todos est\u00e1n de acuerdo con estos candidatos \u201cmenos malos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos dicen que se puede votar por un candidato mucho menos malo bajo ciertas condiciones, otros son m\u00e1s estrictos.<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, cada una de esas opiniones es probable y podemos, en una situaci\u00f3n de duda sobre una elecci\u00f3n, seguir lo que nos parezca mejor ante Dios. Si mencion\u00e9 esta \u201ccuesti\u00f3n controvertida\u201d, es porque no s\u00f3lo nos deja libres en conciencia, sino que tambi\u00e9n nos compromete a no condenar y acusar de pecado a quienes no juzgan como nosotros, en un sentido como en otro.<\/p>\n\n\n\n<p>A riesgo de alargar este art\u00edculo, que ya es muy largo, aqu\u00ed hay algunas citas para entender bien este punto que me parece muy importante.<\/p>\n\n\n\n<p>Del padre Jone, moralista capuchino bajo P\u00edo XII, a quien Monse\u00f1or Lefebvre no desde\u00f1aba citar: \u201cS\u00f3lo se puede dar el voto a un mal candidato cuando es necesario para evitar la elecci\u00f3n de uno peor, pero una declaraci\u00f3n adecuada debe explicar el motivo de esta forma de actuar. Excepcionalmente se podr\u00eda, dicho sea de paso, dar su voto a un mal candidato para evitar da\u00f1os personales muy graves\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>(Por ejemplo: \u00bfel cierre de buenas escuelas para nuestros hijos?)<\/p>\n\n\n\n<p>La revista \u201cL&#8217;ami du clerg\u00e9\u201d (\u201cEl amigo del clero\u201d), a la que antiguamente estaban suscritos muchos sacerdotes de sana doctrina, resolvi\u00f3 as\u00ed la pregunta de uno de ellos sobre este tema en 1897: \u201cNo debemos hacer ning\u00fan da\u00f1o, ni siquiera con miras a hacer un bien, pero cuando es inevitable sufrir uno u otro de dos males, no es querer el menor el hecho de descartar el peor: el voto dado al menos malo y menos peligroso de los candidatos no es una aprobaci\u00f3n de lo que hay de malo en \u00e9l , sino la leg\u00edtima repulsi\u00f3n de lo peor y m\u00e1s peligroso del otro. Por lo tanto, podemos votar por el menos malo (\u2026) Para que esta votaci\u00f3n sea l\u00edcita, son necesarias dos condiciones esenciales: la primera es que el mal y el peligro del peor candidato sean lo suficientemente notables para compensar el mal que resultar\u00eda de votar por un mal candidato, aunque menos malo (\u2026) La segunda es que los cat\u00f3licos que se ven obligados a resignarse a una votaci\u00f3n de esta naturaleza, declaren p\u00fablicamente que al votar o al aconsejar que se vote de esta manera, s\u00f3lo est\u00e1n cediendo a una dura necesidad, que s\u00f3lo tienen en mente excluir al peor y m\u00e1s peligroso candidato, y de ninguna manera apoyan al candidato menos malo al que le dan su voto. Sin esta declaraci\u00f3n, su voto quedar\u00eda empa\u00f1ado por los defectos de esta candidatura y asumir\u00edan la responsabilidad por ello\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En otro n\u00famero, la misma revista explica, en el nivel m\u00e1s teol\u00f3gico del \u201cvoluntario indirecto\u201d, que no hay aqu\u00ed dos efectos subordinados (un bien resultante de un mal) sino simult\u00e1neos (un bien y un mal).<\/p>\n\n\n\n<p>Encontramos la misma soluci\u00f3n teol\u00f3gica en el Diccionario de conocimientos pr\u00e1cticos y religiosos, que data de 1925.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto nos permite decir, al menos probablemente, que este caso de conciencia se resolver\u00eda mejor por el principio: \u201cDe dos males (inevitables) debemos elegir el menor\u201d que por el que dice \u201cNo podemos hacer el mal para hacer el bien.\u201d. Y esto me permite mencionar r\u00e1pidamente las dos \u00faltimas condiciones del voluntario indirecto: 3) una intenci\u00f3n derecha (que debe asumirse en todo cat\u00f3lico tradicionalista que se respeta) y 4) un motivo proporcional, una raz\u00f3n tanto m\u00e1s grave que la acci\u00f3n que debe tomarse tiene graves consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Recordemos sobre todo que aqu\u00ed hay una cuesti\u00f3n controvertida y que hay otros te\u00f3logos m\u00e1s estrictos, como por ejemplo el jesuita Noldin, que dice que existe una grave obligaci\u00f3n de votar por un candidato que sea apto para el cargo que se ejercer\u00e1, y que un candidato verdaderamente apto debe ser cat\u00f3lico, ser no s\u00f3lo prudente e inteligente, sino tambi\u00e9n ejercer su cargo de acuerdo con los principios cat\u00f3licos. En tiempos de San P\u00edo X y hasta P\u00edo XII, hubo candidatos que eran verdaderamente 100% cat\u00f3licos, y que lo profesaban en su programa electoral.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tradducion por Elisa Hern\u00e1ndez Articulo Original &#8211; Civitas Francia \/ 19 abril 2017 La pregunta atormenta regularmente a algunos: \u00bfDeber\u00edamos votar o no en las [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":113,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false}}},"categories":[5,13,12],"tags":[],"class_list":["post-112","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-civitas-francia","category-politica","category-sociedad"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/voter.jpg","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/112","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=112"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/112\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":114,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/112\/revisions\/114"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/113"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=112"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=112"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=112"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}