{"id":1113,"date":"2024-02-29T09:46:23","date_gmt":"2024-02-29T15:46:23","guid":{"rendered":"https:\/\/civitas-mexico.com\/?p=1113"},"modified":"2024-02-29T09:46:25","modified_gmt":"2024-02-29T15:46:25","slug":"sermon-del-reverendo-padre-leon-marie-ofm-la-santa-misa-explicada-por-la-pasion-4-de-febrero-de-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/2024\/02\/29\/sermon-del-reverendo-padre-leon-marie-ofm-la-santa-misa-explicada-por-la-pasion-4-de-febrero-de-2024\/","title":{"rendered":"Serm\u00f3n del Reverendo Padre L\u00e9on-Marie, ofm &#8211; La Santa Misa explicada por la Pasi\u00f3n &#8211; 4 de febrero de 2024"},"content":{"rendered":"\n<p>Art\u00edculo original : <a href=\"https:\/\/www.medias-presse.info\/sermon-du-rp-leon-marie-ofm-la-sainte-messe-expliquee-par-la-passion-4-fevrier-2024\/186717\/\">https:\/\/www.medias-presse.info\/sermon-du-rp-leon-marie-ofm-la-sainte-messe-expliquee-par-la-passion-4-fevrier-2024\/186717\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>de Antoine de Fleurance &#8211; 27 de febrero de 2024 &#8211; Traducido por Elisa Hern\u00e1ndez<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"624\" src=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/image-135.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1114\" srcset=\"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/image-135.png 940w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/image-135-300x199.png 300w, https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/image-135-768x510.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong><u>Versi\u00f3n escrita del serm\u00f3n<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo. As\u00ed sea.<\/p>\n\n\n\n<p>Mis reverendos padres, queridos hermanos, queridos fieles.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Desde el domingo pasado hemos entrado en el tiempo de Septuag\u00e9sima, que es el tiempo de la Redenci\u00f3n, de la renovaci\u00f3n del gran misterio de nuestra redenci\u00f3n, y que terminar\u00e1 o culminar\u00e1 con la Resurrecci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Debemos ver ya este tiempo de penitencia como conducente a la Resurrecci\u00f3n. Si hacemos penitencia, es para resucitar, para restaurar nuestra naturaleza, que ha sido herida y da\u00f1ada por el pecado. Nos gusta ofrecer tres veces al d\u00eda la hermosa oraci\u00f3n del \u00c1ngelus, con sus tres Avemar\u00edas, esta oraci\u00f3n en la que pedimos poder alcanzar la gloria de la Resurrecci\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or por los m\u00e9ritos de su Pasi\u00f3n y de su Cruz. Es el gran adagio <em>Ad lucem Per crucem<\/em>, llegamos a la luz a trav\u00e9s de la Cruz. Es una verdad fundamental, por no decir la verdad de nuestra fe cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los santos lo han ilustrado, de lo contrario no ser\u00edan santos, pero hoy vemos a San Pablo, por ejemplo, que se encuentra en medio de todo tipo de tentaciones, persecuciones, sufrimientos y obst\u00e1culos. Y por eso se llama a s\u00ed mismo disc\u00edpulo de Jesucristo. No es en sus \u00e9xitos, no es en todas las conversiones, las personas que convirti\u00f3, en lo que se llama a s\u00ed mismo disc\u00edpulo de Cristo, sino en sus debilidades, sus obst\u00e1culos, sus sufrimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>San Francisco, que deseaba el martirio, y que ped\u00eda como gracia no esperada poder compartir los sufrimientos y el amor de Jes\u00fas en su Pasi\u00f3n. Y el Padre P\u00edo, mucho m\u00e1s cercano a nosotros, que dec\u00eda que su sufrimiento m\u00e1s terrible, que le desgarraba el coraz\u00f3n, era no poder sufrir m\u00e1s, que su cruz a\u00fan no pesaba lo suficiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Este es el esp\u00edritu del cristianismo, que es de hecho el secreto de la santidad, o si la palabra asusta, al menos el secreto de la vida cristiana; a saber, que debemos completar en nosotros mismos lo que le falta a la Pasi\u00f3n de Cristo. Ese es nuestro programa. Es el programa de todo bautizado, y de todo ser humano. Y es a trav\u00e9s de nuestra parte en la Pasi\u00f3n como seremos restaurados, como llegaremos a la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>As\u00ed que esto puede ser dif\u00edcil de o\u00edr y a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil de hacer.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Y la pregunta que podemos hacernos es la siguiente: de d\u00f3nde vamos a sacar la luz para que nuestra inteligencia pueda concebir semejante misterio, semejante paradoja, porque nos cuesta entender c\u00f3mo puede emanar la alegr\u00eda del sufrimiento. Y luego, \u00bfde d\u00f3nde vamos a sacar la fuerza para vivir este misterio del sufrimiento?<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro Se\u00f1or, que nunca abandona a sus hijos ni a sus hermanos, va a instituir una renovaci\u00f3n sacramental en forma de signo, su propio sacrificio. Lo renovar\u00e1 hasta el fin de los tiempos, hasta el fin del mundo. Querr\u00e1 realizar su sacrificio en medio de todas las generaciones humanas y todav\u00eda hoy entre nosotros. No se limit\u00f3 a realizar su sacrificio y luego decir: ahora os toca a vosotros imitarme. No, quiere hacerlo con nosotros, como un buen maestro que no se limita a decirle a su aprendiz c\u00f3mo debe hacerlo, sino que lo hace con \u00e9l. Nuestro Se\u00f1or se sacrifica con nosotros. Y, como usted ha comprendido, esto es el Santo Sacrificio de la Misa. Es all\u00ed donde Nuestro Se\u00f1or nos alimenta con su holocausto y nos hace part\u00edcipes de \u00e9l. La Misa ser\u00e1 para nosotros el centro, la fuente del esp\u00edritu cristiano, el esp\u00edritu de renuncia, de sacrificio, de restauraci\u00f3n, y que nos conducir\u00e1 a nuestra Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, esta ma\u00f1ana, meditemos un poco, si quiere, sobre el significado de las ceremonias de la misa. La misa es un conjunto de gestos, un conjunto de palabras. Es una obra de arte que expresa la Pasi\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or, y no es s\u00f3lo una obra de arte que representa, sino que, como todos los sacramentos, realiza realmente, si se quiere, lo que significa al representar la Pasi\u00f3n: la Misa realiza, renueva este misterio de la Pasi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, podemos interpretar la Misa desde distintos puntos de vista, distintos niveles de interpretaci\u00f3n, pero lo cierto es que considerar la Misa desde el \u00e1ngulo de la Pasi\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or es sin duda la forma m\u00e1s eficaz de asistir a ella con fruto. Daremos, pues, algunos elementos extra\u00eddos de todo lo que nos han transmitido los santos doctores.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En primer lugar, el lugar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia es el Calvario y el altar es la cruz. El sacerdote es Cristo. Adem\u00e1s, est\u00e1 revestido con todas las insignias de la Pasi\u00f3n. El alba blanca es la t\u00fanica blanca con la que Herodes visti\u00f3 burlonamente a Nuestro Se\u00f1or. El cord\u00f3n, la estola y el man\u00edpulo representan los lazos con los que Nuestro Se\u00f1or fue atado desde el Huerto de los Olivos. La casulla es la vestidura p\u00farpura con la que los soldados le hab\u00edan vestido para burlarse de \u00e9l. Es con esta vestimenta con la que el sacerdote llega al altar. Las oraciones al pie del altar son la Agon\u00eda de Nuestro Se\u00f1or; el sacerdote dice su confiteor, reza para pedir perd\u00f3n por los pecados, como Nuestro Se\u00f1or que asumi\u00f3 todos los pecados de la humanidad y pide perd\u00f3n a su Padre. Reza a nuestro lado. El sacerdote se acerca al altar y lo besa. Este beso es muy significativo, es el signo de la Pasi\u00f3n. Judas traicion\u00f3 a Nuestro Se\u00f1or con un beso; es el signo de la traici\u00f3n. Pero el beso es tambi\u00e9n el signo del amor, y esto nos dice por qu\u00e9 Nuestro Se\u00f1or va a sufrir por nosotros: es por amor a nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la parte de las lecturas, el sacerdote cambia a menudo de lado. A veces est\u00e1 a la derecha para el <a href=\"https:\/\/www.infocatolica.com\/blog\/conarpa.php\/1502010431-el-introito-o-canto-de-entrad\">introito<\/a>, luego vuelve al centro para el <a href=\"https:\/\/infovaticana.com\/2013\/11\/03\/kyrie-eleison\/\">Kyrie<\/a>, luego se va a la izquierda para el Evangelio. A menudo cambia de lado. Y esto significa los diferentes atrios por los que Nuestro Se\u00f1or tuvo que pasar durante la noche y la ma\u00f1ana de su Pasi\u00f3n. Ya con An\u00e1s, con Caif\u00e1s; por la ma\u00f1ana, vuelve a Caif\u00e1s, luego va a Pilato que lo env\u00eda a Herodes. Herodes lo env\u00eda de nuevo a Pilato. Nuestro Se\u00f1or fue arrastrado as\u00ed varias veces por las calles de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el misal cambia de lado, deber\u00eda llenarnos de temor, porque este cambio de lado significa que el buen Dios abandon\u00f3 a su pueblo. Abandon\u00f3 al pueblo jud\u00edo, o mejor dicho, los jud\u00edos le abandonaron a \u00e9l al rechazar al Mes\u00edas. As\u00ed que el buen Dios no va a predicar la buena nueva a los jud\u00edos, va a predicarla a los gentiles, va a enviar a sus ap\u00f3stoles a los pueblos paganos, y por eso cantamos el Evangelio desde el norte, que representa a los que estaban en la sombra de la muerte, los pueblos paganos.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante el canto del Evangelio, nos ponemos en pie para mostrar que estamos dispuestos a llevar a cabo lo que o\u00edmos que Nuestro Se\u00f1or nos ense\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de las lecturas viene el Ofertorio. Al comienzo del Ofertorio, el sacerdote retira el velo del c\u00e1liz y quita el palio. La hostia queda al descubierto. El sacerdote la ofrece y luego llena el c\u00e1liz, vertiendo el vino. Todo esto representa la flagelaci\u00f3n. Nuestro Se\u00f1or, en el pretorio de Pilato, est\u00e1 a punto de ser despojado de sus vestiduras. Como la hostia que est\u00e1 descubierta. El vino que fluye en el c\u00e1liz es la sangre de Nuestro Se\u00f1or fluyendo durante su flagelaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Y entonces sucede algo muy hermoso, que ustedes conocen y sobre lo que deber\u00edan meditar siempre. Es esta peque\u00f1a gota de agua, esta gotita de agua que el sacerdote o el subdi\u00e1cono introduce en el c\u00e1liz en la misa solemne. Esta gota de agua es precisamente el papel que desempe\u00f1amos en la Pasi\u00f3n. Y es muy hermoso porque muestra que nuestros m\u00e9ritos no valen lo mismo que los de Nuestro Se\u00f1or. \u00c9l es vino, algo m\u00e1s generoso, m\u00e1s noble. Nosotros somos agua. Pero el agua puesta en vino, una peque\u00f1a gota de agua en una cantidad mucho mayor de vino hace que el agua se convierta en vino. Y en la misa, el agua se convierte en vino, a la espera de convertirse en la propia sangre de Nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Vemos c\u00f3mo nos incorporamos a Nuestro Se\u00f1or y, de hecho, todo lo que hacemos, todo lo que merecemos, todas nuestras buenas acciones, es como si fuera Nuestro Se\u00f1or quien las hiciera a trav\u00e9s de nosotros. Vemos que realmente es \u00c9l quien vive en nosotros. Nuestra vida adquiere una dimensi\u00f3n verdaderamente sobrenatural, por la gracia de Nuestro Se\u00f1or, por esta uni\u00f3n con la obra de la redenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, el sacerdote se lava las manos, record\u00e1ndonos a Pilatos lav\u00e1ndose las manos para condenar a Nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El ofertorio termina con el Prefacio.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Primero, el di\u00e1logo entre el sacerdote y la multitud, en unos versos que recuerdan el interrogatorio p\u00fablico al que fue sometido Nuestro Se\u00f1or ante Pilato, en el que el juez interrog\u00f3 a la multitud. Despu\u00e9s, la lectura de la sentencia de muerte, que el Prefacio puede representar. Y despu\u00e9s, para compensar los gritos blasfemos de la gente que gritaba \u00abcrucif\u00edcalo, crucif\u00edcalo\u00bb, gritamos Sanctus, Sanctus, Sanctus. Proclamamos la divinidad de Nuestro Se\u00f1or, el tres veces Santo, la segunda persona de la Sant\u00edsima Trinidad. Adoramos y glorificamos a Nuestro Se\u00f1or en reparaci\u00f3n por todos aquellos que lo condenan, que lo condenaron en el pasado y que lo siguen condenando hoy. Despu\u00e9s llega el gran momento del Canon de Consagraci\u00f3n. De hecho, es la Misa, toda la Misa, est\u00e1 en la doble consagraci\u00f3n. Hemos dicho que la Misa es un signo, una representaci\u00f3n. Pues bien, la muerte de Nuestro Se\u00f1or que la Misa renueva est\u00e1 precisamente representada por esta separaci\u00f3n sacramental del Cuerpo y la Sangre de Nuestro Se\u00f1or, por la separaci\u00f3n de las dos especies de pan y vino.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto es as\u00ed que, despu\u00e9s de consagrar el pan, imaginemos que el sacerdote se encuentra mal, no habr\u00eda sacrificio. El pan estar\u00eda consagrado, habr\u00eda la presencia real en la hostia, pero el hecho de que la sangre no estuviera consagrada, no habr\u00eda sacrificio porque no habr\u00eda separaci\u00f3n en el altar del cuerpo y la sangre. Y usted sabe que cuando se retira la sangre de un cuerpo, la vida ya no es posible. As\u00ed es como la misa representar\u00e1 la muerte de Nuestro Se\u00f1or. Si quiere, al final de la consagraci\u00f3n del vino, es cuando toda la Misa, todo el sacrificio, llega a buen t\u00e9rmino; es cuando todas las gracias se conceden y se extienden por toda la Iglesia y el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>As\u00ed que \u00e9ste es obviamente el momento m\u00e1s importante, porque todo lo que precede y sigue est\u00e1 ah\u00ed simplemente para explicar, preparar o continuar lo que sucede en el momento de la consagraci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una vez que se ha realizado el sacrificio, una vez que Nuestro Se\u00f1or est\u00e1 all\u00ed en el altar como estuvo en la Cruz, muerto y ofrecido por nuestros pecados, el sacerdote elevar\u00e1 el Cuerpo y la Sangre de Nuestro Se\u00f1or, como fue elevado en la Cruz, para atraer a todos los corazones. Esto es lo que dijo a los jud\u00edos: cuando sea levantado de la tierra, atraer\u00e9 todas las cosas hacia m\u00ed. Cuando el sacerdote eleva la Hostia, Nuestro Se\u00f1or se nos muestra, se dice a s\u00ed mismo: <em>Mirad lo que he hecho por vosotros, seguidme<\/em>. Por eso debemos adorarle. Debemos amarle, debemos sufrir con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Y Nuestro Se\u00f1or dijo siete palabras en la Cruz, y a los Doctores de la Iglesia les ha gustado comparar estas siete palabras con las siete peticiones del Padre Nuestro (en lat\u00edn <em>Pater<\/em>). Vean este <em>Pater<\/em> que viene despu\u00e9s del canon, que est\u00e1 muy bien colocado porque la primera parte del <em>Pater<\/em> expresa la glorificaci\u00f3n de Dios, es decir, lo que acaba de suceder durante el canon, y luego la segunda parte pide a Dios lo que necesitamos y nos prepara para la comuni\u00f3n. Vea c\u00f3mo el <em>Pater<\/em> establece el v\u00ednculo entre el canon y la comuni\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Evidentemente, ser\u00eda demasiado largo analizar en detalle estas siete peticiones del <em>Pater<\/em> con las siete palabras de Nuestro Se\u00f1or. Pero tomemos uno o dos ejemplos. Cuando dice: <em>Venga a nosotros tu reino<\/em>, es la palabra al buen ladr\u00f3n<em>. Hoy mismo estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso<\/em>. Cuando decimos <em>que venga tu reino<\/em>, somos un poco como el buen ladr\u00f3n que dice: <em>acu\u00e9rdate, Se\u00f1or, cuando est\u00e9s en tu Reino<\/em>, vemos a Nuestro Se\u00f1or responder: <em>no te preocupes, esta noche al atardecer de tu vida, estar\u00e1s conmigo en mi Reino<\/em>. O <em>Perd\u00f3nanos, Se\u00f1or, perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden<\/em>. Este es, por supuesto, el perd\u00f3n que Nuestro Se\u00f1or da a sus enemigos: <em>Perd\u00f3nalos Se\u00f1or, porque no saben lo que hacen<\/em>. Podr\u00edamos seguir analizando las siete peticiones, pero nos llevar\u00eda demasiado tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s del <em>Pater<\/em>, tiene lugar la fracci\u00f3n del pan: el sacerdote divide la hostia en tres partes, que representan siempre la Pasi\u00f3n durante la cual el cuerpo de Jes\u00fas fue aplastado bajo los golpes.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s llega el momento de la comuni\u00f3n. Esta conexi\u00f3n con la Pasi\u00f3n es muy hermosa en relaci\u00f3n con la comuni\u00f3n, pero rara vez la vemos meditada en los libros. Esta comuni\u00f3n es el sepulcro. Nuestro Se\u00f1or entra en la tumba, muerto, est\u00e1 muerto, su cuerpo est\u00e1 muerto. Del mismo modo, entra en nosotros, se entrega a nosotros en forma de hostia, de alguien que ha sido sacrificado, que ha sido ofrecido como holocausto. El significado de la palabra \u00abhostia\u00bb no debe perder su valor. Para nosotros, una hostia es un peque\u00f1o pan blanco que no ha sido leudado, mientras que hostia significa v\u00edctima, <em>Hostia<\/em>. Es algo que se ofrece como v\u00edctima, en reparaci\u00f3n, y es de esta forma como recibimos a Nuestro Se\u00f1or. \u00c9l entra en nosotros muerto. Pero debe salir resucitado. Nuestro Se\u00f1or entr\u00f3 muerto en la tumba. Pero sale resucitado. Entonces, \u00bfc\u00f3mo resucitar\u00e1 en nosotros? Resucitar\u00e1 en nosotros a trav\u00e9s de esta restauraci\u00f3n, esta transformaci\u00f3n que llevar\u00e1 a cabo, y resplandecer\u00e1 como lo hizo en la ma\u00f1ana de Pascua, lleno de gloria, a trav\u00e9s de nuestras buenas acciones, a trav\u00e9s de nuestra vida cristiana, el buen ejemplo de nuestras virtudes. Vamos a irradiar a Cristo y as\u00ed es como resucitar\u00e1 en nosotros. Y para demostrar esta resurrecci\u00f3n, la liturgia dispone el altar como lo hace al comienzo de la misa. Una vez m\u00e1s, el misal est\u00e1 a la derecha. El c\u00e1liz est\u00e1 en el centro, cubierto por el velo y la bolsa de corporal. Todo ha vuelto a ser como al principio; Nuestro Se\u00f1or ha vuelto a la vida. El sacerdote va a bendecir a la congregaci\u00f3n, como hizo Nuestro Se\u00f1or en la Ascensi\u00f3n. Y luego el \u00faltimo Evangelio, que expresa la gloria que Nuestro Se\u00f1or tiene ahora con su Padre y que ha tenido desde toda la eternidad, pero ahora con su humanidad sentada a la derecha del Padre.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Finalmente, el sacerdote regresa a la sacrist\u00eda con los monaguillos, al igual que Nuestro Se\u00f1or envi\u00f3 a sus ap\u00f3stoles, y \u00e9stos parten, dispers\u00e1ndose por todo el mundo para llevar todo lo que han recibido de la Cruz.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Y nosotros tambi\u00e9n partimos llenos de Dios para resplandecer, para resplandecer la vida cristiana, para resplandecer a Nuestro Se\u00f1or en nuestras vidas, en el mundo. La misa no dur\u00f3 mucho. \u00bfVe todo lo que sucede? Se cumple todo el misterio de la Redenci\u00f3n, toda la vida de Nuestro Se\u00f1or. Y si no dura mucho, mida la gloria que Nuestro Se\u00f1or ha adquirido a trav\u00e9s de esta Misa. Es una gloria eterna. Y como dec\u00eda San Francisco<em>, el dolor es corto y la recompensa es eterna<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando hayamos vivido varios miles de millones de a\u00f1os en el cielo, todas las pruebas que estamos pasando aqu\u00ed en la tierra nos parecer\u00e1n muy, muy cortas. \u00bfQu\u00e9 son 50 a\u00f1os, 60 a\u00f1os, 100 a\u00f1os comparados con toda una eternidad? Todo esto exige generosidad. As\u00ed que veamos c\u00f3mo podemos unirnos en la Santa Misa en este esp\u00edritu de reparaci\u00f3n, entrando en el misterio de la muerte y resurrecci\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or. Tal vez seamos pasivos o demasiado pasivos en la misa porque quiz\u00e1 no seamos suficientemente conscientes de que necesitamos ser restaurados, reparados y liberados. Estamos encadenados por nuestros malos h\u00e1bitos, por nuestros vicios. Y necesitamos este sacrificio redentor para liberarnos, para progresar, para hacernos libres. Todos somos como San Pablo: cada d\u00eda hacemos el mal que no queremos hacer, y el bien que nos gustar\u00eda hacer no conseguimos hacerlo. Cada d\u00eda experimentamos nuestra debilidad. Y \u00a1qu\u00e9 esclavitud! Es realmente una falta de libertad. \u00bfQu\u00e9 es la libertad? Es poder hacer el bien libremente sin que nadie nos lo impida. \u00bfQu\u00e9 nos har\u00e1 libres? \u00bfQu\u00e9 romper\u00e1 las cadenas que nos atan al mal, a los malos h\u00e1bitos? Es precisamente este esp\u00edritu de sacrificio y renuncia el que extraemos de la misa. Renunciar a lo que es malo. Nuestro Se\u00f1or nos va a ayudar a hacerlo, es un sacrificio, es duro, es doloroso, pero Nuestro Se\u00f1or lo hace con nosotros, ofrece su sacrificio, nos une a su propio sacrificio, lo renueva expresamente para nosotros. Debemos entrar en este esp\u00edritu de la Misa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La Misa es el rescate por el que podemos ser liberados.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Un rescate en el que Nuestro Se\u00f1or ofrece sus m\u00e9ritos y en el que nosotros tambi\u00e9n podemos ofrecer nuestros m\u00e9ritos a trav\u00e9s de la peque\u00f1a gota de agua.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que dos cosas, dos medios son importantes para todo esto. Una es prepararse bien para la misa. Debemos asistir a cada misa como si fuera la \u00fanica misa de nuestra vida. Estar bien preparado significa llegar al menos cinco minutos antes de la Misa, hacer un gran acto de recogimiento. No estamos mirando qui\u00e9n est\u00e1 llegando, oramos, nos ponemos ante Dios. \u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa, Dios m\u00edo, y qui\u00e9n soy yo? \u00bfQu\u00e9 va a suceder? \u00bfQu\u00e9 va a pasar en el altar? Hay que ponerse en presencia de Dios, en presencia del misterio que va a tener lugar. En seguida, la segunda forma de aprovechar al m\u00e1ximo todo lo que se nos da en la misa es la acci\u00f3n de gracias. Debemos, por supuesto, intensificar nuestra raz\u00f3n en el momento de la comuni\u00f3n y vivir ese tiempo de eternidad. El tiempo se detiene. <em>Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna<\/em>. Usted tiene la vida eterna en su interior; ya est\u00e1 en el cielo. Debe aprovechar al m\u00e1ximo estos momentos de eternidad que est\u00e1n dentro de usted. Tiene que mantener esta presencia de Dios m\u00e1s que nunca. Y tiene que ayudarse a si mismo. Si no puede hacerlo, puede utilizar oraciones vocales, im\u00e1genes, cosas que nos ayudan. La oraci\u00f3n es a menudo el arte de permanecer en la presencia de Dios. A veces es todo un trabajo. Evidentemente, ser\u00eda temerario y presuntuoso pretender asistir a misa sin prepararse para ello. Del mismo modo, ser\u00eda negligente e ingrato no dar gracias por este don divino que se nos ha concedido.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Estas son algunas consideraciones para este tiempo de Septuag\u00e9sima.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Asistamos generosamente a misa durante la Cuaresma. Es un tiempo privilegiado para unirnos a la Pasi\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or y prepararnos a la gracia de la Resurrecci\u00f3n. Podemos pedir todo esto, especialmente a los santos que estuvieron presentes al pie de la cruz, en el sacrificio de Nuestro Se\u00f1or, y en particular a la Sant\u00edsima Virgen, que nos dar\u00e1 tambi\u00e9n esta generosidad, este amor, esta luz, para comprender todo lo que podamos de este misterio, y vivirlo no s\u00f3lo para nosotros mismos, sino tambi\u00e9n para el mundo. M\u00e1s que nunca, el mundo est\u00e1 encadenado; est\u00e1 encadenado por el pecado, por el demonio, por todas estas herej\u00edas, idolatr\u00edas y apostas\u00edas. Por eso debemos reparar. Debemos unirnos a la reparaci\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or para liberar a las almas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo. As\u00ed sea.<\/p>\n\n\n\n<p>Reverendo Padre<strong> <\/strong>L\u00e9on-Marie + <a href=\"https:\/\/www.ofm.org\/\">ofm<\/a> (De la&nbsp;<strong>Orden de Frailes Menores<\/strong>,&nbsp;Ordo Fratrum Minorum&nbsp;(O.F.M.))<\/p>\n\n\n\n<p>En Morgon, Francia, domingo 4 de febrero de 2024, de la Septuag\u00e9sima<\/p>\n\n\n\n<p>Versi\u00f3n audio del serm\u00f3n (en franc\u00e9s): <a href=\"https:\/\/youtu.be\/OZx90ls7QwA\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/youtu.be\/OZx90ls7QwA<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo original : https:\/\/www.medias-presse.info\/sermon-du-rp-leon-marie-ofm-la-sainte-messe-expliquee-par-la-passion-4-fevrier-2024\/186717\/ de Antoine de Fleurance &#8211; 27 de febrero de 2024 &#8211; Traducido por Elisa Hern\u00e1ndez Versi\u00f3n escrita del serm\u00f3n En el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1114,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false}}},"categories":[32],"tags":[433,434,435,377],"class_list":["post-1113","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-religion","tag-leon-marie","tag-misa","tag-morgon","tag-sermon"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/civitas-mexico.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/image-135.png","jetpack-related-posts":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1113","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1113"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1113\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1115,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1113\/revisions\/1115"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1114"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1113"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1113"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/civitas-mexico.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1113"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}